Israel cierra su consulado británico en Jerusalén tras sanciones por asentamientos ilegales en Cisjordania

Miliband denuncia "limpieza étnica" en Cisjordania; Israel califica la acusación de mentira

Los asentamientos ilegales en Cisjordania son el centro de la nueva disputa diplomática.
Los asentamientos ilegales en Cisjordania son el centro de la nueva disputa diplomática.REUTERS

Israel anunció el cierre de su consulado británico en Jerusalén Este, acreditado ante la Autoridad Palestina, como respuesta a la decisión del Reino Unido de prohibir la importación de productos procedentes de los asentamientos israelíes en Cisjordania, considerados ilegales según el derecho internacional.

El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, anunció la medida junto con la prohibición de entrada al país para doce ciudadanos británicos, entre ellos el exlíder laborista Jeremy Corbyn y otros once legisladores del Parlamento del Reino Unido.

"La medida británica está moralmente distorsionada y constituye una injerencia flagrante en los asuntos de un Estado soberano y en su proceso electoral", declaró Saar, quien calificó de "mentiras indignantes" las acusaciones de limpieza étnica formuladas horas antes por el canciller británico.

Las contramedidas de Israel contra Londres

Saar también anunció el retiro de los representantes británicos del Centro de Coordinación Cívico-Militar para Gaza, establecido para avanzar el plan de paz impulsado por Estados Unidos, y la prohibición a las autoridades británicas de entrenar a las fuerzas de la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania.

El canciller israelí precisó que coordinó la respuesta con el primer ministro Benjamín Netanyahu y acusó al Reino Unido de interferir en las elecciones legislativas israelíes, previstas para finales de octubre. "El pueblo judío tiene derecho a vivir en toda la tierra de Israel", afirmó Saar, quien acusó además a Londres de una "retórica antiisraelí sesgada y parcial".

El origen de la disputa: sanciones a los asentamientos ilegales

Las contramedidas de Israel llegaron horas después de que el ministro británico de Relaciones Exteriores, Ed Miliband, anunciara ante el Parlamento la prohibición de importar productos de los asentamientos israelíes en Cisjordania.

El funcionario laborista subrayó que la medida no está dirigida contra el pueblo israelí, sino contra las políticas de su gobierno, y reiteró el compromiso de Londres con la solución de dos Estados.

Miliband afirmó que su gobierno considera que se está produciendo una "limpieza étnica" de palestinos en zonas de Cisjordania, perpetrada por "colonos terroristas", y acusó al gobierno israelí de hacer la vista gorda ante esa situación.

La legislación entrará en vigor en seis a nueve meses, aunque el funcionario anunció sanciones inmediatas contra varios colonos extremistas.

Las medidas comerciales británicas se sumaron a decisiones similares de Francia y Canadá.

En un comunicado conjunto, los líderes de los tres países afirmaron que los asentamientos israelíes socavan la solución de dos Estados y adelantaron nuevas iniciativas en la Asamblea General de la ONU este mes. Los cancilleres de otros nueve países, entre ellos Dinamarca, Noruega, Polonia, España y Suecia, reafirmaron por separado su respaldo a una solución negociada.

Las relaciones entre Israel y el Reino Unido se han tensado en los últimos años, luego de que Londres reconociera un Estado palestino en 2025 e impusiera sanciones relacionadas con los asentamientos en junio pasado.