Irán abandona lugar de conversaciones con EU en Suiza, pero sigue comprometida con negociaciones

Las negociaciones, mediadas por Catar y Pakistán, constituyen el primer contacto directo entre ambas partes.

La delegación iraní
La delegación iraní, integrada por el Ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi (C), y el Presidente del Parlamento Islámico de Irán, Mohammed Bagher Ghalibaf (2.º por la derecha).AFP

La delegación de Irán abandonó este domingo las negociaciones con Estados Unidos en Suiza después de considerar "insultantes" las amenazas del presidente Donald Trump de reanudar los ataques contra Teherán. La ruptura del diálogo pone en riesgo el proceso diplomático iniciado hace apenas unos días y vuelve a elevar la tensión en Oriente Medio.

La agencia estatal iraní IRNA informó que los representantes de la República Islámica abandonaron la sede de las conversaciones en Bürgenstock, Suiza, después de una interrupción de las reuniones y de la publicación de un mensaje de Trump en redes sociales.

Las negociaciones, mediadas por Catar y Pakistán, constituyen el primer contacto directo entre ambas partes tras la firma de un memorando destinado a reducir las tensiones regionales y abrir una nueva etapa de diálogo.

Trump amenaza con nuevos ataques

La crisis se desencadenó después de que Donald Trump advirtiera que Estados Unidos volverá a atacar a Irán si Teherán no controla a sus aliados en Líbano.

"Irán debe impedir de inmediato que sus grupos afiliados causen problemas en Líbano. Si no lo hace, volveremos a atacar a Irán con mucha fuerza", escribió el mandatario estadounidense.

Las autoridades iraníes interpretaron el mensaje como una amenaza directa y como una violación del compromiso firmado recientemente entre ambos países para evitar el uso de la fuerza.

El memorando establecía la obligación mutua de abstenerse de nuevas operaciones militares y de reducir la confrontación en la región.

Irán responde y endurece su postura

El jefe del equipo negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, pidió a Washington "medir sus palabras" y advirtió que las fuerzas armadas iraníes están preparadas para responder ante cualquier nueva agresión.

Para Teherán, las declaraciones de Trump destruyen la confianza necesaria para avanzar en las negociaciones y dificultan cualquier posibilidad de acuerdo.

La agencia iraní Fars informó que las amenazas estadounidenses provocaron la suspensión de las conversaciones, aunque los mediadores no han confirmado oficialmente una ruptura definitiva del diálogo.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi (izquierda), estrecha la mano del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.AFP

Líbano se convierte en el principal punto de conflicto

La situación en Líbano se ha convertido en el principal obstáculo para las negociaciones.

Irán sostiene que no avanzará hacia una nueva fase del proceso mientras continúen las operaciones militares israelíes y no se consolide un alto el fuego duradero.

Teherán acusa a Washington de no haber garantizado la reducción de la violencia en territorio libanés, mientras que Israel mantiene su intención de conservar una zona de seguridad en el sur del país.

Aunque en las últimas horas se ha reducido la intensidad de los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá, las posiciones siguen siendo incompatibles.

El conflicto ha provocado más de un millón de desplazados y una amplia destrucción en diversas regiones del sur de Líbano.

El estrecho de Ormuz aumenta la presión internacional

La crisis diplomática coincide con la decisión iraní de restringir nuevamente el tránsito por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

Por este corredor marítimo circula cerca del 20% del petróleo comercializado a nivel internacional, por lo que cualquier alteración genera preocupación en los mercados energéticos.

Las autoridades iraníes sostienen que la medida responde a la falta de avances en el alto el fuego en Líbano y al incumplimiento de algunos compromisos económicos.

Aunque Washington ha cuestionado el alcance de las restricciones, varias compañías navieras han reducido sus operaciones debido al aumento del riesgo en la zona.

El programa nuclear vuelve a quedar en segundo plano

Las conversaciones en Suiza también pretendían abrir una nueva etapa de diálogo sobre el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones y la liberación de activos financieros.

Sin embargo, Teherán ha dejado claro que esas negociaciones no avanzarán mientras continúen las amenazas militares y la violencia en Líbano.

La salida de la delegación iraní representa el mayor revés para los esfuerzos diplomáticos impulsados en las últimas semanas y vuelve a situar las relaciones entre Estados Unidos e Irán en uno de sus momentos más delicados.

La crisis diplomática, la guerra en Líbano, la incertidumbre sobre el programa nuclear y las tensiones en el estrecho de Ormuz vuelven a colocar a Oriente Medio ante el riesgo de una nueva escalada regional con consecuencias políticas, militares y económicas a escala global.