Estados Unidos podría atacar a Irán este fin de semana; expertos ven indicios de nueva ofensiva

La guerra con Irán, iniciada a finales de febrero, es impopular en EU. por el alza de los precios del combustible

Ilustración de Donald Trump y la guerra en medio oriente contra Irán.
Tom Barrack afirmó que un ataque de EU a Irán este fin de semana es posible; Trump dijo no saber nada al respecto.Foto: AFP / Ilustración generada con IA.

Estados Unidos podría atacar a Irán este fin de semana, afirmó el viernes el embajador estadounidense en Turquía, Tom Barrack, en medio de la escalada de amenazas de Washington e Israel. Barrack también es enviado especial para Siria e Irak y no tiene un papel directo en el caso iraní.

¿Podría haber un ataque este fin de semana? Absolutamente", dijo Barrack al presentador de pódcast Mario Nawfal.

Durante una visita al Golfo, el diplomático aseguró que el presidente Donald Trump está dispuesto a negociar.

"Ha sido muy claro. Está abierto, disponible y accesible para alcanzar un acuerdo, y hemos estado negociando durante meses y meses y meses", dijo Barrack.

Interrogado sobre las declaraciones de su embajador, Trump pareció restarles importancia.

"Es un hombre bastante influyente, supongo. Si es así, no sé absolutamente nada al respecto", declaró Trump en Florida.

Netanyahu, elecciones y señales de ataque

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que se enfrenta a elecciones el martes, ha prometido en los últimos días derrocar al régimen islámico iraní.

Trump también ha dado señales de estar dispuesto a reanudar los ataques tras un prolongado estancamiento diplomático, aunque antes había afirmado que ello no ocurriría antes de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.

Barrack, en declaraciones que contradicen a Netanyahu, afirmó que Estados Unidos no busca derrocar a la República Islámica, enemiga declarada de Washington e Israel desde la revolución de 1979.

Si siguen amenazando al mundo, a nuestros aliados y al Golfo, habrá consecuencias. Pero esas consecuencias no serán un cambio de régimen", afirmó Barrack.

Mientras tanto, en el estrecho de Ormuz, Washington ataca a los barcos comerciales que intentan sacar crudo iraní y Teherán a los que no obedecen sus exigencias sobre la ruta de tránsito. Ninguno de los dos países ha realizado ataques importantes contra objetivos terrestres desde principios de septiembre.

Expertos dudan de una solución militar

Suzanne Maloney, directora del programa de política exterior de la Brookings Institution, detecta posibles indicios: la llegada de más tropas estadounidenses a Oriente Medio, las advertencias a los estadounidenses en la región y el elevado nivel de alerta de las fuerzas israelíes.

Ahora apuesto por la probabilidad de ataques poco después de las elecciones de medio mandato", dijo Maloney.

Jason Campbell, investigador del Middle East Institute, señala el despliegue previsto del USS Theodore Roosevelt, que elevaría a tres los portaaviones de ataque en la zona, y el envío de otra Unidad Expedicionaria de Marines.

Aviones de combate israelíes realizaron además una demostración de fuerza, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, se reunió en días pasados con Netanyahu. Aun así, Campbell advierte que es imposible predecir el momento.

La guerra estadounidense-israelí contra Irán, iniciada a finales de febrero, es impopular en Estados Unidos, especialmente porque ha hecho subir drásticamente los precios del combustible.

En esencia, la situación no es sostenible en su estado actual", dijo Maloney.

Maloney sostuvo que el bloqueo estadounidense está provocando un gran sufrimiento para los iraníes.

"Tiene que haber algún tipo de resolución, ya sea mediante la diplomacia o mediante la acción militar", añadió.

Consultado el viernes sobre Irán, Trump dijo a los periodistas:

Podríamos ponerle fin muy rápidamente", pero la cuestión es "si queremos rematarlo, o... si solo queremos dejar que se marchite".

Campbell considera que las opciones de Trump son más limitadas que al inicio del conflicto, porque los daños en las bases estadounidenses dificultan cualquier operación terrestre. Maloney añadió que la mayoría de los sitios militares convencionales iraníes ya fueron degradados, por lo que una nueva campaña implicaría más ataques contra infraestructura civil.

"Desde el principio... esta ha sido una guerra que no puede terminarse con una escalada definitiva por ninguna de las partes", dijo Maloney.

"No veo cómo nuevos ataques contra Irán, similares a los de los primeros cincuenta días de la guerra, van a mover la aguja estratégica para el régimen iraní", dijo Campbell.