¿Con bozal? Salvavidas genera polémica con comentarios hacia los therians en Chile | VIDEO
Un salvavidas en Chile generó polémica al pedir que los therians ingresaran con bozal y amarrados; el video viral desató debate en redes sociales.

Un salvavidas, utilizando un megáfono, hizo un llamado inusual dirigido a los llamados therians, personas que se identifican espiritual o mentalmente como animales no humanos, en una playa de Chile. En su mensaje, pidió que quienes se reconocieran como parte de esta comunidad ingresaran amarrados y con bozal, argumentando que el lugar debía mantenerse como un espacio familiar y ordenado.
El rescatista subido a un banco para dirigirse a los presentes, señaló que la libertad de cada persona debía respetarse siempre que no afectara a otros. Sin embargo, insistió en que, por tratarse de una playa pública y de convivencia familiar, quienes se identificaran como therians debían cumplir con esas medidas de restricción.
El video del momento se difundió rápidamente en redes sociales y generó un intenso debate. Algunos usuarios consideraron que las palabras del salvavidas fueron discriminatorias y reflejaron desconocimiento sobre la comunidad, mientras que otros interpretaron su intervención como una advertencia exagerada pero orientada a preservar la convivencia en el lugar.
¿Qué significa ser therian?
Un therian es una persona que se reconoce parcial o totalmente como un animal no humano. Esta vivencia no se entiende como un disfraz o un juego de roles, sino como una percepción íntima de naturaleza biológica o espiritual que define la manera en que el individuo se concibe a sí mismo.
El estudio de estas identidades abre un campo para comprender la neurodiversidad y la flexibilidad de la mente humana. La ciencia analiza cómo el cerebro procesa la imagen corporal y cómo algunas personas encuentran en la animalidad su verdadera esencia.
Teriantropía
La teriantropía describe la experiencia de quienes sienten que su identidad interna corresponde a otra especie. El término proviene del griego therion (bestia) y anthropos (humano). Se diferencia de la “teriantropía clínica”, asociada a delirios o alucinaciones, ya que en la mayoría de los casos se trata de una identidad espiritual o psicológica estable.
De acuerdo con investigaciones en neurociencia y comportamiento social, los therians presentan características como:
- Origen histórico: ya en la antigüedad se describía la sensación de “ser animal” como una forma de melancolía.
- Espectro de lucidez: la mayoría reconoce que no posee rasgos físicos animales, a diferencia de casos clínicos graves.
- Diagnóstico diferencial: se distingue entre identidad espiritual y trastornos psiquiátricos.
- Validación personal: el término funciona como herramienta para nombrar la realidad interna, como si un “software animal” operara en un “hardware humano”.
Zoomorfismo e identidad
El fenómeno se ubica dentro del espectro del zoomorfismo, que abarca desde expresiones recreativas hasta identidades profundas. Para los therians, la conexión con el animal elegido es literal y se refleja en su conducta diaria.
Claves para comprender esta identidad:
- No es una elección estética, sino una percepción innata.
- Se atribuyen rasgos animales a la propia persona.
- La vivencia puede ser privada o compartida en comunidad.
- Funciona como refugio emocional frente al estigma social.
Muchos therians reportan cenestesia, es decir, alteraciones en el esquema corporal. Pueden sentir extremidades fantasma como colas o garras, producto de la hiperactividad cerebral en áreas que procesan la imagen física. Estas sensaciones se etiquetan bajo un “teriotipo”, la especie con la que se identifican.
Animales más comunes
- Caninos: lobos y perros concentran cerca del 68% de los casos.
- Felinos y otros: gatos, tigres, aves e incluso criaturas míticas como dragones.
- Percepciones táctiles: sensación de pelaje inexistente o de un hocico en el rostro.
- Instintos agudizados: momentos de identificación intensa pueden amplificar sentidos como el oído o el olfato.
Comportamientos asociados
Las manifestaciones varían desde gestos discretos hasta expresiones más visibles:
- Uso de accesorios como colas o máscaras.
- Vocalizaciones animales (gruñidos, aullidos) en entornos de confianza.
- Preferencia por espacios naturales para imitar conductas de descanso o exploración.
- Participación en comunidades digitales que ofrecen apoyo y reducen el estigma.
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