Besos a los difuntos y conflictos armados, factores que aceleran contagios del ébola en Congo
Ausencia de una vacuna para la variante Bundibugyo, conflictos armados, ritos de despedida y carencia de más tests han aumentado los contagios de la variante del ébola en la República Democrática del Congo

Una cepa inusual, un brote detectado demasiado tarde, las ayudas internacionales cayendo en picado... Varios factores hacen que la epidemia de ébola en República Democrática del Congo sea especialmente difícil de afrontar.
Es “inusual” debido a “una desafortunada conjunción de circunstancias”, resume la inmunóloga francesa Aurélie Wiedemann, especialista del virus del ébola en el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica (Inserm).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó esta semana de “la amplitud y la rapidez” de esta epidemia que se propaga en el este de RDC y se sospecha que ya ha causado más de 200 muertes.

El ébola no es una novedad para este país, que ya ha sufrido 17 epidemias de esta enfermedad que mata a entre un tercio y la mitad de las personas infectadas. Pero, en esta ocasión, el país se enfrenta a una cepa poco común, conocida como Bundibugyo.
Esta no parece necesariamente más letal que la cepa más extendida, conocida como Zaire, pero al haberse identificado únicamente en dos epidemias anteriores, se sabe poco sobre ella.
Las dificultades son numerosas y, en gran parte, están relacionadas con esta cepa concreta. En primer lugar, no existe ningún tratamiento ni vacuna de eficacia probada contra la variante Bundibugyo.
La OMS se ha comprometido a estudiar si los tratamientos o vacunas contra el ébola podrían funcionar de todos modos.
“Pero vamos un poco a ciegas”, advierte Wiedemann, quien señala que la cepa Bundibugyo sólo es similar en 65% a la Zaire, contra la que se desarrolló la vacuna principal.
Otro problema es que esta cepa eludió aparentemente durante varias semanas la mayoría de las pruebas de detección, calibradas para la cepa Zaire, lo que contribuyó a una detección tardía cuando la epidemia ya estaba en pleno apogeo.
A esto se suman otras dificultades relacionadas con la situación en RDC: varias zonas de guerra y muchas regiones muy rurales, de difícil acceso.

“Otro pilar es el rastreo de casos contacto, lo cual no es fácil”, explica Mamadou Kaba Barry, responsable in situ de la respuesta de la ONG Alima, quien también destaca los retos que plantean ciertos ritos que pueden facilitar el contagio.
“Nos despedimos del difunto, le damos un último baño, le besamos... Son costumbres culturales arraigadas, pero suponen una dificultad”, agrega Mamadou Kaba Barry.
Por otra parte, las ONG también se enfrentan a una reducción generalizada de la ayuda internacional, en particular por parte de Estados Unidos, que, bajo el segundo mandato de Donald Trump, desmanteló su agencia de ayuda al desarrollo (USAID).
“Desbloquear fondos lo antes posible podría marcar una gran diferencia”, dice Barry.
La mayoría de los expertos no lo creen, a pesar de que la epidemia ya se está extendiendo en otros países como Uganda. La propia OMS ha clasificado la epidemia como una emergencia “de importancia internacional”, pero no “pandémica”.
Una epidemia masiva de ébola, en África Occidental a mediados de la década de 2010, no se extendió fuera del continente, donde causó cerca de 30 mil muertes.
Aunque el ébola se distingue por su carácter muy letal, es un virus relativamente poco contagioso en comparación, por ejemplo, con el covid-19 o el sarampión.
Este no se transmite por vía aérea, explica la epidemióloga Anne Cori, investigadora del Imperial College London. “Se transmite por contacto con los fluidos corporales de una persona infectada, lo que requiere un contacto bastante cercano y limita su capacidad para propagarse por todo el mundo”.
Entretanto, la agencia Sanitaria de la Unión Africana advirtió ayer que 10 países africanos corren el riesgo de verse afectados por el virus del ébola, además de la RDC.
Esos países son Sudán del Sur, Ruanda, Kenia, Tanzania, Etiopía, Congo, Burundi, Angola, la República Centroafricana y Zambia.
Con información de AFP.