¿Dónde está Boro? El perro extraviado tras el accidente de trenes en España?

El animal se extravió tras el choque del tren Málaga–Madrid en Córdoba. Su familia pide ayuda para localizarlo en la zona de Adamuz

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Ana abraza a Boro, el perro de la familia desaparecido tras el accidente del tren de alta velocidad ocurrido en Adamuz (Córdoba), en una imagen tomada antes del siniestro.Excélsior

El accidente ferroviario ocurrido el domingo 18 de enero de 2026, en las inmediaciones de Adamuz, en la provincia de Córdoba, dejó una escena de caos y angustia entre los pasajeros del tren de alta velocidad de la compañía Iryo, que cubría el trayecto Málaga–Madrid. El convoy sufrió un aparatoso siniestro cuyas causas aún son investigadas por las autoridades.

Entre los viajeros se encontraba Ana, quien viajaba acompañada de su hermana Raquel —embarazada— y de Iván, pareja de esta última. Los tres ocupaban el vagón número 7, uno de los más afectados por el impacto, según confirmaron los equipos de emergencia desplazados al lugar.

Raquel iba sentada en la parte izquierda del vagón, el lateral que recibió la mayor fuerza del choque, y fue una de las pasajeras más afectadas. A escasos metros, tres filas por delante y en el lado derecho, se encontraban Ana e Iván, quienes lograron salir del tren por sus propios medios tras la colisión. 

Boro, un miembro más de la familia

Junto a ellos viajaba Boro, el perro de la familia, considerado por sus dueñas como “uno más de casa”. El animal, de tamaño mediano-grande, de pelaje negro con canas visibles en el hocico y una mancha blanca en el pecho, se había convertido en un compañero inseparable durante el trayecto.

Tras el impacto, y en medio de las labores de rescate y evacuación, se perdió el rastro del animal. Según relatan sus dueñas, Boro se asustó por el estruendo y la confusión, salió corriendo del vagón siniestrado y desapareció en los alrededores de la vía férrea.

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Boro, el perro de la familia que viajaba en el tren de alta velocidad accidentado en Adamuz (Córdoba), minutos antes del siniestro ferroviario del 18 de enero de 2026.Excélsior

En el momento del extravío, el perro llevaba un collar azul con una placa identificativa en forma de hueso en la que figuraba su nombre, “BORO”. Sin embargo, durante la huida habría perdido el collar, lo que dificulta su identificación visual. 

Una desaparición en medio del caos

La desaparición se produjo mientras los servicios de emergencia atendían a los heridos y trasladaban a los pasajeros a zonas seguras. En ese contexto, marcado por el nerviosismo y la urgencia, resultó imposible seguir el rastro del animal.

Desde entonces, la búsqueda se ha centrado en los alrededores de la vía del tren, dentro del término municipal de Adamuz, una zona de vegetación irregular y áreas de maleza donde, según creen sus dueñas, el perro podría estar escondido.

Ana explicó que Boro es un animal “muy asustadizo”, por lo que es probable que, tras el accidente, haya optado por refugiarse en algún punto cercano en lugar de alejarse grandes distancias. 

Movilización en redes y llamado a la prudencia

El caso generó una amplia movilización en redes sociales, impulsada inicialmente por medios de comunicación como ABC y El País, y amplificada por organizaciones animalistas como PACMA, que difundieron imágenes y datos del animal para facilitar su localización.

A través de varios videos publicados en redes, Ana hizo un llamado directo a los vecinos de la zona y a cualquier persona que pueda aportar información: “Por favor, si pueden, ayuden a buscar a los animales. Tenemos muchos y son familia también”, pidió visiblemente emocionada.

La repercusión del mensaje fue inmediata. Cientos de usuarios compartieron la información, ofrecieron ayuda y alertaron sobre posibles avistamientos, aunque hasta el momento no existe confirmación oficial de que Boro haya sido localizado.

Las autoridades y colectivos animalistas pidieron prudencia a quienes participen en la búsqueda. En caso de ver a un perro con estas características, recomiendan:

  • No intentar atraparlo de forma brusca
  • Actuar con calma y evitar movimientos rápidos
  • Intentar atraerlo con comida
  • Avisar de inmediato a la policía local, Protección Civil o plataformas de animales perdidos

Mientras continúa la investigación sobre las causas del accidente y la atención a las víctimas, la familia mantiene la esperanza de que Boro sea encontrado sano y salvo, como un pequeño rayo de luz en medio de una tragedia que marcó sus vidas.

De acuerdo con datos del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), el tramo ferroviario que atraviesa el término municipal de Adamuz forma parte del eje Córdoba–Puertollano, integrado en la red de alta velocidad desde finales de la década de 2000, y registra un tráfico medio diario superior a los 40 convoyes de pasajeros y mercancías.

En relación con el siniestro del 18 de enero de 2026, fuentes de la Junta de Andalucía confirmaron que se activó el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil en fase de preemergencia, con la intervención coordinada de servicios sanitarios, Guardia Civil y bomberos provinciales.

En cuanto a la compañía Iryo, operador privado participado por Trenitalia, Air Nostrum y Globalvia, inició operaciones en España en noviembre de 2022 y, según cifras oficiales del Ministerio de Transportes, movilizó más de seis millones de pasajeros en 2024, con una tasa de incidentes graves inferior al 0.5%, lo que sitúa este accidente como un evento excepcional dentro de su historial operativo.

Respecto a la localización de animales extraviados en accidentes de transporte, organizaciones como la Asociación Nacional de Animales con Microchip (ANAM) señalan que más del 70% de los perros perdidos en situaciones de estrés intenso suelen permanecer en un radio menor a tres kilómetros del punto de desaparición durante las primeras 72 horas, especialmente en zonas rurales o de matorral, como las que rodean Adamuz. Este dato respalda la recomendación de concentrar la búsqueda en áreas próximas y actuar con cautela para evitar que el animal se desplace a zonas de mayor riesgo.

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