¿Hackerman? Recluso entra al sistema informático de la prisión y reduce sentencias a otros

Las autoridades de Rumania investigan a un recluso que hackeó el sistema penitenciario del, alteró sentencias y derechos de él y otros 15 internos.

thumb
El hombre se infiltró en el sistema informático penitenciario para reducir su condena y la de otros. (Reuters)

Un interno de la penitenciaría de Târgu-Jiu, en el sur de Rumania, logró acceder de forma ilícita al sistema informático nacional de prisiones y modificar la forma en que se ejecutaban las sentencias, las condiciones de detención y otros derechos para al menos 15 internos en distintos centros, según una cronología difundida por el Sindicato Nacional de Policías Penitenciarios (SNPP) y confirmada por autoridades.

El caso ha derivado en controles extraordinarios, un paquete de medidas técnicas y una investigación en curso bajo la supervisión del Ministerio de Justicia.

De acuerdo con el SNPP, el recluso permaneció conectado “más de 300 horas” y modificó, para sí y otros internos, datos sensibles como saldos de cuentas, calendarios de visitas, atribución de derechos y días computados de pena.

El sindicato describe que el preso —tras ser trasladado en julio desde Timișoara— “inició sesión como administrador en el terminal InfoKiosk utilizado dentro de las penitenciarías con las credenciales de un empleado del Hospital Penitenciario de Dej”. La intrusión salió a la luz cuando un funcionario detectó compras sin descuento en cuenta.

El relato sindical añade que el interno manipuló también el cómputo de su propia condena: “Posteriormente, logró reducir su condena al entrar en el sistema que había cumplido más días de los que realmente había cumplido”.

En una nota detallada, el SNPP precisó: “Inicialmente, la persona accedía a datos como la ocupación de habitaciones, movimientos de internos y salidas, pero a partir del 14 de agosto de 2025 comenzó a acceder y modificar datos relacionados con los registros financieros de personas privadas de libertad… lo que llevó a alterar los saldos en los registros financieros de los internos, permitiéndoles beneficiarse fraudulentamente de sumas significativas de dinero”.

Algunas versiones apuntan a que el interno tenía antecedentes por fraude informático. La Administración Nacional de Penitenciarías (ANP) calificó el episodio como “incidente aislado”, pero ordenó auditorías y reforzó los controles. Según el SNPP, “en total, se identificó a 15 internos que se beneficiaron de las acciones de este interno”, y entre la información a la que se accedió había “datos de seguridad, grabaciones de intervención” e intentos de “clonar toda la aplicación”.

El sindicato sostiene que los hechos se descubrieron hace un mes y criticó que la ANP no lo hiciera público de inmediato. La ANP respondió que el sistema “opera dentro de parámetros normales” tras aplicar correcciones técnicas y que coopera con las autoridades para esclarecer responsabilidades.

En respuesta a las revelaciones, el ministro de Justicia, Radu Marinescu, afirmó que se han activado todos los resortes de ciberseguridad y control interno:

“La Administración Nacional de Penitenciarias tomó medidas inmediatas… Se implementaron más de 20 medidas y se contactó con todas las estructuras con competencias en seguridad de la información dentro del sistema penitenciario. Está en curso una investigación que llevará a la verdad completa y a la responsabilización de todos los responsables”.

El ministro dijo que la brecha fue “rápidamente detenida” y negó cualquier intento de encubrimiento.

bm

X