Simply Red enamora, sin pudor, a México; celebra 40 años de vida en la música
La legendaria banda británica celebró cuatro décadas de existencia con el primero de tres conciertos

Sin celulares grabando, con uno que otro encendedor clandestino encendido iluminando el recinto, pero con la energía de una banda que ha hecho historia por más de cuatro décadas, es como Simply Red regresó a México a celebrar 40 años de vida en la música con un grupo de 10 mil personas que, más allá de la pose de ir a un concierto, es un viaje a su pasado.
Con una entrada llena de jazz y una ambientación que recordaba esos bares de los 40, Mick Hucknall se apoderó del escenario para darle la bienvenida a su público con Sad Old Red. A sus 64 años, sin duda, la música es esa energía mística que lo mantiene vivo y no sólo a él, sino a toda la banda que los sigue.
Amigos, buenas noches”, dijo Hucknell. “Yo también los amo”, respondió el vocalista a la declaración de amor de una fan antes de que el jazz volviera a tomar vida con Jericho, que sin duda llevó al público al cielo y ahí los colocó en una nube para disfrutar el resto de la velada.
No hay forma de que Hucknall no tenga influencia de la tristeza y el poderío del rock, el jazz y el rock; nació en los 60 y carga con una historia triste en su espalda heredada por su pasado, pero que él y Simply Red supieron canalizar en arte sonoro.
Gracias”, lanzó en español el británico para pedir “un momento, por favor” y presentar a toda la banda que lo acompaña y que por supuesto sin ellos Simply Red no existiría. Ian Kirkham, en el saxofón; Kenji Suzuki, en la guitarra; Kevin Robinson, en las percusiones; Roman Roth, en la batería; Gary Sanctuary, en los teclados, y Orefo Orakwue, en el bajo sintieron el amor mexicano antes de darle vida a Money’s Too Tight (To Mention), un cóver de The Valentine Brothers que hizo disfrutar a todos aquellos mayores de 45 años.
Es increíble verlos, estamos celebrando 40 años... 40 años, me estoy volviendo viejo. Así que los vamos a llevar a un viaje por toda nuestra historia y esta canción es de nuestro segundo disco”, dijo el inglés para dar vida a The Right Thing, en la que puso a cantar a la banda que los admira y que, con trago en mano, se aventuraron a una fiesta ochentera.
Aplausos, ovaciones, gritos... todo recibe Simply Red de su público que no deja, aunque los llenen con gritos de amor, de seguir su viaje por su propia historia. Así llegó A New Flame, que tuvo un tímido, pero consistente coro en el público, que no dudó en acompañar a la banda en la letra con It’s Only Love, en la que Hucknall pidió su voz, y el público lo complació.
Me gustaría poder hablar español todo el tiempo, hubiera ido a la escuela con eso, pero ya han pasado 40 años, pero espero que disfruten esta canción”, dijo antes de darle vida a You’ve Got It, la cual fue ovacionada por el público.
Simply Red no necesita más que a Simply Red. Una pantalla con algunos gráficos que los iluminan, pero al final son ellos, su destreza con los instrumentos, la manera en la que los dominan y los llevan por donde la banda decide, más la voz de Hucknall —el único integrante original que queda— es un viaje digno de hacerse con una bebida espirituosa en mano porque lo mismo un saxofón o un clarinete sorprende en el escenario. No hay duda ni espacio para que la majestuosidad de la banda se deje ver.

Es un viaje hermoso de 40 años, así que vamos”, dijo el vocalista antes de que las primeras notas de If You Don’t Know Me By Now asaltaron el recinto capitalino para hacer cantar a todo pulmón a algunos que, sin pena alguna, recordaron su juventud ochentera en lugares como Rock Stock, Danzoo, La Paradoja del gato o Danceteríaz.
Así llegaron For Your Babies, Thrill Me y Stars —un clásico— con las que el público enloqueció y no dudó en disfrutar, de una manera más relajada y tranquila, un show en el que la música dominaba todo. Sin adornos, sin cosas extra que distrajeran la atención, Simply Red es mágico por su talento y música y sabe que no necesita más que su propia historia. So Beautiful fue de esas canciones que atraparon la atención de todos los presentes y hasta arrancó una que otra lagrimita por ahí, porque como dice el título de la rola, es muy bonita, al punto que hizo bailar a muchos.
Y es que eso tienen estos británicos, pueden hacer que 10 mil personas disfruten como si fuera un spa o una cena deliciosa con su música, tienen rolas como Never Never Love y Say You Love Me que quiebran al más reacio al amor británico.
Esta canción la grabó una banda de Manchester también”, dijo Hucknall, haciendo, sin querer, un homenaje a la banda sesentera The Hollies, quienes originalmente grabaron The Air That I Breathe y que esta noche no podía no estar presente, de la misma forma que You Make Me Feel Brand New, en la que unos se la cantaron a su acompañante, pareja, novio... whatever.
Hucknall puso a bailar ochentero con Fake y Sunrise, a las cuales siguieron Fairground, Something Got Me Started y Holding Back The Years, con la cual se despidieron.
cva