Cecilia Toussaint, una mujer de decisiones
Presentará su nuevo disco 'Faro' mañana en el Teatro de la Ciudad el cual, a decir de la propia intérprete, es un homenaje a las decisiones que se toman en la vida

CIUDAD DE MÉXICO, 26 de septiembre.- Diez años pasaron para que Cecilia Toussaint lanzara un nuevo álbum. Una década de altibajos; experiencias muy lindas, pero también dolorosas. “Fueron diez años cargados de mucha cosa”, reconoce.
Ahora, después de ese tiempo, encontró ese faro que la alejara de los vaivenes que da el mar para atraerla a tierra y decir “ésta es la mujer que hoy soy”, dice en entrevista con Función.
La única mujer de la dinastía de músicos y cantantes Toussaint, habla de su nuevo material discográfico Faro, el cual, a decir de la propia intérprete, es un homenaje a las decisiones que se toman en la vida y una manera de mostrar lo que ha resuelto en la suya.
“Aquí es donde estoy ahorita parada y es lo que necesito decir. Es un statement (declaración) de decir ‘soy esta’ y lo he tenido que hacer sola. La gente con la que quería trabajar me bateó y tendrán sus razones, creo que tiene que ver con una cuestión generacional.
Que te digan ‘ya fue’, pero ¿por qué si estoy en mi mejor momento. Mi voz está funcionando increíble, tengo una vida y tengo qué decir; si no se trata de decir nada, pues entonces sí, no tengo lugar”, comenta.
Toussaint declara no ser alguien que saque discos “así porque sí, sino hasta que estoy absolutamente segura de lo que quiero decir y cómo lo quiero decir”. Es cierto. Ocho discos de estudio y dos grabaciones en vivo, sin contar colaboraciones o compilaciones, dan muestra de su trabajo en poco más de 30 años de carrera.
Su disco Arpía, de 1987, es considerado uno de los más importantes en la historia del rock mexicano, además de que tiene una nominación al Grammy Latino por su disco Cecilia Toussaint como Mejor Álbum de Rock en 2001.
Entre las primeras decisiones que Cecilia tomó para para empezar con este disco, fue el marcar una distancia de quienes han sido sus dos compositores de cabecera: Jaime López y Pepe Elorza.
“Sentía que necesitaba un cambio, pero no tenía idea como para dónde. La primera decisión que tomé y desde luego me costó mucho trabajo fue que en este disco no iba a cantar ninguna canción de Jaime López ni de Pepe Elorza, creo que es momento de cortar mi cordón umbilical con ellos.
“De ninguna manera me estoy divorciando; los admiro, los respeto y los quiero y veo en ellos cómo han crecido, pero en este momento necesitaba buscar otra cosa”.
La luz del faro pareció llegarle mientras escuchaba — por ser jurado—, el trabajo de compositores que buscaban la beca María Grever que otorga el Auditorio Nacional, Bellas Artes y la Sociedad de Autores y Compositores de México.
De pronto hubo una canción que le llamó muchísimo la atención. Se dijo que quería trabajar con el autor, pero debió esperar dos años a que terminara la selección, ya que consideraba poco ético trabajar con él cuando aún era jurado.
Se conocieron y tomaron la decisión, en su primera reunión, de hacer un disco juntos. Comenzaron a trabajar, pero concretar el material les tomó dos años más, pues Cecilia inició con la grabación de la telenovela Yo no creo en los hombres.
El autor es Ricardo Salvador Carrillo, quien compuso 10 de los 14 temas que componen el material, que incluye también uno de Eugenio Toussaint, otro de canto cardenche y dos más de José Manuel Aguilera, un compositor con el que Cecilia quería trabajar.
“Hay temas de él (Ricardo Salvador) que ya había grabado y otros que me hizo exprofeso. Hablan de la mujer que soy hoy por hoy, habla del amor, de en qué lugar estoy en este momento. No es que sea autobiográfico, pero sí me define como lo que soy ahora.
“Cuando lo escuché completo, me di cuenta que es un disco muy ecléctico, y sí, así soy. Así como me gusta cantar ranchero, me gusta cantar blues, a Consuelo Velázquez o rock pesado. Tomas mi iPhone y dices ‘¡no bueno!’, paso de Frank Zappa a Karen Carpenter, a Juan Gabriel, a Paquita la del Barrio, a Tin Tan, a Jeff Beck, y así he sido y así ha sido mi carrera siempre”.
Vaya que lo ha sido. Cecilia ha cantado desde trova, rancheras, música infantil, rock, boleros y ha hecho teatro musical.
Ahora, en Faro, entrega canciones con su propia personalidad, pero al mismo tiempo dentro de una historia que empieza y termina.
“Hay mucha agua en todas sus formas; es muy femenino. Me siento muy orgullosa y tranquila conmigo porque sí creo que mi labor como intérprete siempre ha sido preservar el trabajo de antes y abrirle espacio a la gente nueva.
“Es importante el prestarse para ello. Y si mi instrumento y mi persona sirve para que Ricardo (Salvador) sea escuchado y conocido, me pongo, porque es un tipo que merece ser escuchando”, subrayó.
hch