Retrato hablado: Alejandro Ramírez, de Cinépolis, apantalla al mundo
Con su expansión a España, se acerca al tercer operador de salas de cine más grande a escala internacional

CIUDAD DE MÉXICO, 2 de agosto.- En India son las siete de la noche y está por comenzar la película Bajrangi Bhaijaan. El protagonista es Salman Khan, estrella de Bollywood, quien ayudará a una niña paquistaní a volver a casa.
La función es en Cinépolis World Trade Park Jaipur. La entrada cuesta 251.4 rupias, equivalentes a unos 63.67 pesos mexicanos.
Llegar a India desde México requiere un trayecto de hasta 24 horas, y Alejandro Ramírez Magaña, director de Cinépolis, decidió hacer no sólo ese viaje, sino varios para convertir a la compañía mexicana en la cuarta cadena de cines más importante
del planeta.
Su historia comenzó de una manera peculiar, pues cuando Alejandro Ramírez estaba construyendo una carrera como economista internacional, después de haberse preparado en Harvard y Oxford, tuvo que regresar a México para impulsar el negocio familiar.
Aunque ahora está al frente de una empresa de talla internacional, no ha quitado el dedo del renglón y ha estado al frente del B20, grupo de empresarios que tienen como misión presentar recomendaciones en materia económica a los líderes mundiales; a la par ha logrado que la compañía a su cargo cuente con 327 complejos de cines en México y más de 142 en otros
12 países.
DEL CÁCARO
A SALAS VIP
Ramírez es ejemplo de que una empresa familiar tiene la capacidad para sobrevivir a la tercera generación. Los antecedentes de Cinépolis los construyó su abuelo, Enrique Ramírez Miguel, quien tuvo cuatro hijos: Enrique (padre de Alejandro Ramírez), Marco Antonio, Eduardo y Jaime.
En 1947 Enrique Ramírez Miguel inauguró el cine Morelos, en Morelia, Michoacán. En los 40 la industria cinematográfica estaba formada por 110 cines y 73 empresas agremiadas a la Asociación de Productores y Distribuidores de Películas, haciendo un total de 183; número elevado para esos años, esto según datos de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y del Videograma, que también surgió en esa década.
El número de empresas que participaban en el negocio era relevante, principalmente si se considera que, actualmente, sólo operan dos grandes cadenas en nuestro país (Cinépolis y Cinemex).
Por aquellos años las salas de cine eran enormes, no había tantos estrenos como en la actualidad, era la época del intermedio, momento en que se interrumpía la película para que los cinéfilos fueran por más palomitas o al baño. Además, cuando el proyector fallaba, siempre había alguien dispuesto a externar la inconformidad del público al gritar: ¡Cácaro!
Esta palabra iba acompañada de otro vocablo altisonante y servía para que el encargado de poner la película hiciera bien su trabajo.
Justo comenzando la década de los 70 nació Alejandro Ramírez y en 1971 se fundó Organización Ramírez, con la inauguración de Cine La Raza, en la Ciudad de México. La innovación principal de la empresa fue construir cines con más de una sala.
Para 1994 surgió la marca Cinépolis con las primeras salas multiplex, y en 1999 nacieron las salas VIP.
MÁS ALLÁ DEL 4DX
Ramírez comenzó a trabajar en la firma en 1996, su cargo era el de director de operaciones. Para 2004 se convirtió en el director general de la empresa, mientras que su padre, Enrique Ramírez Villalón, se dedicó a ejercer el cargo de presidente de la compañía.
Al año, Cinépolis atiende a 201.8 millones de asistentes. Sin embargo, para incrementar el número de cinéfilos, no basta con abrir más cines, sino que también se requiere de innovación. Por eso, bajo la dirección de Alejandro Ramírez, se han introducido nuevas opciones, como la posibilidad de ver el Mundial de Futbol o una cinta en 3D o 4Dx. Inclusive, la compañía está construyendo salas especiales para los niños, que cuentan con toboganes y asientos especiales.
Un acto importante para Ramírez fue el lanzamiento de Cinépolis Klic, una plataforma de internet a través de la cual se pueden ver películas.
El día de su lanzamiento, la pregunta obligada para el empresario fue si consideraba que las películas vía internet podrían acabar con el negocio del cine, a lo que respondió un rotundo: No.
Dijo que las personas que más películas ven por internet, también son las que más asisten al cine, además de que no deja de ser una experiencia de entretenimiento fuera de casa accesible para los bolsillos de la mayoría.
De tal forma que las principales líneas de negocio de Cinépolis son la exhibición de películas, la venta de alimentos y bebidas, y la venta de publicidad en pantalla.
Solamente en nuestro país, 65 de cada 100 mexicanos asisten a alguno de sus complejos; otros 30 van a la competencia, es decir, a Cinemex, y el resto asiste a otros cines.
La compañía tiene presencia en Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Colombia, Perú, Brasil, Chile, India, Estados Unidos y hace unos días anunció su incursión en España, a través de la compra de la cadena de exhibición Yelmo, con lo que alcanzó las cuatro mil 348 salas.
Dada su expansión geográfica, se acerca al tercer operador de salas de cine más grande del mundo, que es Cinemark, con más de cinco mil pantallas; los jugadores que le anteceden son AMC y Regal.
Desde el 9 de julio, Alejandro Ramírez dirige el Consejo Mexicano de Negocios, en sustitución de Claudio X. González, de Kimberly Clark.
Como su negocio es el cine, está al pendiente de los estrenos, por lo que el año pasado sus tres películas favoritas fueron Whiplash, La sal de la tierra y Relatos salvajes.