El Pentágono gasta millones en tecnología de estudios de videojuegos

Usa el software de firmas como Ubisoft para crear gemelos digitales de ciudades como Irán, Líbano y más, y hacer simulaciones de invaciones y ataques con drones.

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Ilustración: Erick Retana Recrear ciudades con gemelos digitales, para hacer simulaciones de ataques y estrategias de invasión, y tomar decisiones en tiempo real.

Por décadas, la industria del videojuego ha vendido guerras ficticias. Pero en silencio, sus motores gráficos, dinámicas y hasta estudios han terminado alimentando guerras reales financiadas por el Pentágono de Estados Unidos.

Puede ser que los contratos no sean visibles con estudios comerciales como Ubisoft (Francia), CD Projekt (Polonia), Paradox (Suecia) y Creative Assembly (Reino Unido), sino a través de una arquitectura más compleja donde su tecnología se usa por terceros quienes pagan por su software, como es el caso de Bohemia Interactive Simulations, que después ofrece simulación militar, inteligencia artificial y entrenamiento táctico al gobierno. El resultado es un ecosistema híbrido, un “complejo militar–gaming” donde Europa juega un papel clave.

El Ejército de EU, con estas tecnologías, ahora recrea ciudades iraníes digitales (gemelos digitales), de Líbano u otras que sean blanco de futuros ataques, realizan simulaciones con IA de invasión por tierra, mar y aire con drones o jets de combate, y analizan las consecuencias para que se tomen decisiones rápidas por parte de las autoridades militares y de gobierno.

En este contexto donde la visualización de datos y la simulación de escenarios son vitales para la defensa, la comunidad de inteligencia de Estados Unidos ha comenzado a reclutar el talento de estudios europeos de videojuegos. Lo que inició como el desarrollo de mundos coloridos para juegos de mundo abierto como Assassin’s Creed o la precisión técnica de simuladores de vuelo como Microsoft Flight Simulator, hoy se traduce en herramientas de análisis geoespacial para el Pentágono.

Esta transición no es casualidad. Los motores gráficos desarrollados en Europa ofrecen una capacidad de procesamiento que supera a las herramientas tradicionales de defensa en Estados Unidos. La capacidad de crear mundos virtuales persistentes y altamente detallados ya no es sólo una cuestión de ocio, sino una herramienta de análisis geoespacial sin precedentes.

Las alianzas con desarrolladores de videojuegos buscan que los analistas de inteligencia del Departamento de Defensa de EU puedan "caminar" virtualmente por ciudades en conflicto antes de desplegar recursos reales.

Uno de los nombres propios en esta integración es el estudio francés Ubisoft, cuya experiencia en la recreación de entornos históricos y urbanos masivos –famosa por la saga Assassin’s Creed y quien prestó su tecnología para reconstruir la catedral de Notre Dame luego del incendio que consumió parte de su infraestructura— ha servido de base para algoritmos de navegación y reconocimiento.

Los desarrolladores de videojuegos son expertos en gestionar la interacción de miles de usuarios y variables en tiempo real, una habilidad crítica para los centros de comando. La integración de gemelos digitales en el ciclo de toma de decisiones permite una comprensión del entorno urbano sin precedentes.”
Análisis de Capacidades Tecnológicas
Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Algunos documentos del Pentágono en su sitio web muestran que la fidelidad visual de los estudios europeos se combina con algoritmos de comportamiento predictivo, permitiendo simular desde el flujo de tráfico en una metrópoli hasta el despliegue táctico en terrenos hostiles.

La influencia de estudios especializados en simulación técnica es evidente. Asobo Studio, también con sede en Francia y responsables del aclamado Microsoft Flight Simulator, posee una tecnología de mapeo terrestre basada en la nube que ha captado la atención de las agencias estadunidenses.

El paso de diseñar entornos para el entretenimiento a modelar infraestructuras críticas para la defensa representa un cambio de paradigma en la contratación gubernamental, permitiendo una actualización cartográfica casi en tiempo real.

El uso de gemelos digitales, esas réplicas virtuales exactas de ciudades o instalaciones, es la joya de la corona en esta colaboración. Estudios como Colossal Order, creadores del simulador de gestión urbana Cities: Skylines, aportan una lógica sistémica que la inteligencia militar valora para el análisis de vulnerabilidades en servicios básicos.

“Los desarrolladores de juegos son expertos en gestionar la interacción de miles de usuarios y variables en tiempo real, una habilidad crítica para los centros de comando. La integración de gemelos digitales en el ciclo de toma de decisiones permite una comprensión del entorno urbano sin precedentes”, se señala en el Análisis de Capacidades Tecnológicas del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Simular para predecir

La tendencia también alcanza a empresas como Glowmade y otros estudios independientes que han perfeccionado la “gamificación” del aprendizaje. La CIA y otras agencias están utilizando estos entornos para el entrenamiento de nuevos agentes en escenarios de estrés simulado. “Ahora las herramientas que antes servían para rescatar compañeros en una pantalla ahora se refinan para operaciones de vigilancia y reconocimiento global.

La infraestructura técnica de la industria del juego permite a los analistas visualizar datos complejos en entornos tridimensionales, superando las limitaciones de los mapas convencionales", afirma Tim Barrick, director de Juegos de Guerra de la Universidad del Cuerpo de Marines de EU.

El motor Unreal Engine de Epic Games, aunque de origen estadunidense con gran inversión china, tiene en Europa su mayor ecosistema de desarrolladores especializados que están siendo absorbidos por consultoras de defensa.

Estos profesionales están integrando capas de inteligencia de señales (SIGINT) y de imágenes (IMINT) directamente en motores de juego. La premisa es clara: si un motor gráfico puede renderizar una batalla épica con miles de soldados virtuales sin latencia, puede gestionar el monitoreo de un campo de batalla real.

La infraestructura técnica de la industria del juego permite a los analistas visualizar datos complejos en entornos tridimensionales, superando las limitaciones de los mapas convencionales."
Tim Barrick
Director de Juegos de Guerra de la Universidad del Cuerpo de Marines de EU.

Esta sinergia redefine el perfil del trabajador tecnológico en Europa. El programador que ayer diseñaba mecánicas de salto para un personaje animado, hoy podría estar optimizando el renderizado de un sistema de guía para drones o una simulación de evacuación masiva. Para la inteligencia estadunidense, el talento europeo no es sólo un proveedor, sino un pilar en la arquitectura de la guerra moderna.

Datos

Contratos:

–En mayo de 2020, la DARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa) y brazo tecnológico del Pentágono, puso en marcha el proyecto Gamebreaker (desarrollo de algoritmos que ganen en entornos simulados y trasladarlos a escenarios reales), que hasta la fecha se mantiene activo, con contratos de más de un millón de dólares a empresas como Northrop Grumman, Lockheed Martin, BAE Systems, Thales Group y Raytheon Technologies, los cuales usan el software de desarrolladores de videojuegos europeos como Ubisoft, CD Projekt, Paradox y Creative Assembly.

–El 17 de junio de 2022, con el contrato número W900KK22C0035, el Pentágono se hizo de los servicios de la empresa Bohemia Interactive Simulations Inc. (de origen checo, creadora de juegos como DayZ, ARMA y Operation Flashpoint: Cold War Crisis, hoy en manos de la británica BEA Systems), por un total de 20.9 millones de dólares, con un límite máximo de 25.8 millones, para usar su software de videojuegos Virtual Battlespace (VBS 3 y 4), que ayuda a simular combates en tierra, aire y mar, permite entrenar tropas en escenarios virtuales e incorpora física, mapas y lógica de gameplay realista. En 2025 se amplió el contrato, el cual terminaba el 20 de junio de 2027.

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