Fitch destaca las fortalezas que hacen que México mantenga el grado de inversión
Fitch destacó las políticas macroeconómicas disciplinarias y el régimen de inflación, como fortalezas de México

El tipo de cambio flexible, el régimen de inflación, políticas macroeconómicas disciplinarias y una baja proporción de deuda extranjera hacen que México mantenga su grado de inversión para la calificadora Ftich Ratings.
Shelly Shetty es directora general y directora de Soberanos de Asia y América en Fitch Ratings, explicó que “México tiene un régimen de intercambio flexible, un nivel adecuado de reservas internacionales, así como acceso a la línea de crédito flexible del FMI. Todos estos elementos juntos, proveen a México con una capacidad de absorción... da resiliencia a la historia de México”.
Durante el foro Fitch on México, Shetty advirtió que el nivel de crecimiento económico, cercano a 1.0% para este año, es uno de los grandes pendientes del país.
Y es que el crecimiento del PIB, desde la pandemia, ha quedado por debajo del observado en los países emergentes, de los países de América Latina, como Brasil cuya proyección es de 2.0% para 2026, así como de Estados Unidos, principal socio comercial.
“La recuperación de la economía luego de la pandemia, en el caso de México, ha sido una de las más débiles de la región. Ese es el desafío que vemos, el mayor desafío es que México corre el riesgo de quedarse estancado en este ritmo lento de crecimiento”, advirtió la analista.
Para Fitch la baja inversión en el sector público y privado es uno de los factores que frenan el desempeño económico del país, pues el sector privado no ha podido tomar el relevo de la debilidad de la inversión pública.
Incluso, dijo que relación de inversión privada sobre el PIB ha disminuido, pues pasó de representar alrededor de 24% como proporción del PIB a estar 22% actualmente.
Por ello, si los niveles de inversión tanto pública como privada se incrementan en el corto plazo y se logra apuntalar las diversas iniciativas en materia de inversión en infraestructura y el Plan México, la nota soberana de México podría subir.
Sobre los efectos de la revisión del Tratado comercial con Norteamérica (T-MEC), la analista expuso que generan incertidumbre a los inversionistas, si bien el tratado permanece vigente, las decisiones de inversión se ven detenidas, pues ya no se tiene un horizonte de 20 años, sino de 10 años.
“Los acuerdos generalmente están ahí para dar una mayor previsibilidad a las reglas del juego... así que creo que la revisión anual va introducir incertidumbre”.

Es momento de una reforma fiscal
La directiva de Fitch, también consideró que es el momento de empezar a contemplar una reforma fiscal estructural para México.
Ello, para abordar y controlar las demandas de gastos y acelerar el paso y mejorar la credibilidad de la consolidación fiscal.
“El gobierno necesita hacer el espacio fiscal para el próximo choque externo, porque estamos viviendo en un mundo en el que van a haber choques sucesivos. Y para preparar el campo, preparar el espacio fiscal para controlar ese choque, especialmente porque los fondos de estabilización son muy estrechos”, detalló Shetty.
Sobre la consolidación fiscal, reconoció que se ha visto un progreso; sin embargo, en los últimos años ha habido un desbordamiento contra los objetivos que se establecieron en el presupuesto.
“Estamos viendo algunos riesgos en el horizonte. Porque, sí, el objetivo es una consolidación de cerca del 4.1% del PIB en 2026, en comparación con el 4.3% del PIB el año pasado, pero hay desafíos en el aspecto de los ingresos, pues han bajado, mientras el gasto público se mantiene presionado al alza por temas de pensiones y costo de la deuda”.
De acuerdo con la calificadora, la base de ingresos está alrededor del 19 a 20% del PIB, todavía por debajo del promedio de países calificados en BBB que es el 25 por ciento del PIB.