Una metáfora del infierno de Guillermo Saccomanno (1948)
El escritor argentino ganó el 28 Premio Alfaguara de Novela con Arderá el viento, una obra coral que evidencia el deterioro y la degradación de la sociedad moderna

“La ecuación que mueve este mundo es sexo, dinero y poder. Éste es el nudo de la novela. Es una metáfora del infierno y debe ser entendida como una alegoría de la sociedad en que vivimos. El lector experimentará una cruza de espanto y de risa morbosa”, afirmó el escritor argentino Guillermo Saccomanno (1948) sobre Arderá el viento, ganadora del 28 Premio Alfaguara de Novela.
De 76 años, el novelista, ensayista, guionista e historietista se alzó ayer con uno de los galardones literarios más importantes otorgados a una obra
inédita escrita en español, dotado con 175 mil dólares, cuyo fallo se dio a conocer en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (España).
Seleccionada de entre los 725 manuscritos remitidos desde España, Argentina, México, Colombia, Estados Unidos, Chile, Perú y Uruguay, Arderá el viento, que se publicará en Hispanoamérica el 20 de marzo próximo, trata de “encontrar una luz en la noche oscura del alma”, explicó el autor evocando al poeta español San Juan de la Cruz.
“Es una historia más concentrada en una familia y sus relaciones, que permiten incorporar a diversos personajes; unos relacionados con la droga, otros con la prostitución, el narco o la corrupción. En fin, esas delicias de la vida cotidiana en un pueblo”, comentó el narrador desde Argentina.
El jurado, presidido por el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez, explicó que escogieron por unanimidad esta novela porque, “escrita en un estilo parco y de una rara intensidad, es la cuidadosa construcción de un deterioro que, aunque transcurra en un país específico, acaba por ser una metáfora distorsionada del espíritu de nuestro tiempo.
“Es la historia de una degradación, de un descascaramiento agónico que poco a poco deja a la vista las miserias del cuerpo social”, apuntó.
Los Esterházy, detalló Vásquez, “una pareja excéntrica sin un pasado claro”, llegan a un pueblo de la costa argentina y comienzan a regentar un antiguo hotel. “Estos seres (y sus dos hijos) producen el efecto de una partícula enfermiza que se introduce en las grietas de una sociedad pequeña y arrasa con su dinámica cotidiana.
“La pareja resulta ser un amplificador de los prejuicios, los deseos ocultos, las supersticiones, los temores y la violencia larvada en muchos de los habitantes del pueblo”.
En rueda de prensa posterior a la ceremonia, Saccomanno detalló que Arderá el viento está inspirada en Villa Gesell, el pueblo donde vive desde hace más de 30 años.
“Las sociedades se hacen fascistas en los pequeños pueblos. No sólo en las grandes ciudades. Pensemos en el atraso de las poblaciones rurales, donde la educación es deficitaria, donde imperan los partidos conservadores y hay caudillismo. Nuestro país tiene en su interior gobiernos feudales”, señaló.
El expublicista confesó que no aguanta la ciudad. “Fui un bicho urbano durante mucho tiempo. Pero no aguanto el paisaje de miseria, de pobreza y locura que se vive en las ciudades. Aunque un pueblo chico también tiene su infierno”.
Indicó que para escribir esta obra enfrentó el desafío de “cómo narrar la corrupción, el narco, la traición, la hipocresía, la derechización, todo era material que estaba circulando. No soy de los que le temen a la página, prefiero que la página me tenga miedo a mí”.
Aceptó que lo más complejo fue escribirla. “Lo hice en muy pocos meses, de enero a agosto pasado, y luego la corrección. Fue un año con muchos altibajos. Tuve dos neumonías, una secuela de covid, una intervención quirúrgica. Me pareció que debía aprovechar la adversidad. La literatura no cura a nadie. Pero a veces sana, alivia”.
Saccomanno no cree en la división de géneros literarios. “En una buena literatura confluyen distintos momentos, instintos, percepciones, técnicas. Es más, no sé escribir novelas. Sé componer a partir de situaciones. De pequeñas historias que se van entrelazando. No soy de esos escritores ordenados. Soy de ir avanzando de a poco”.
Concluyó que, “en una sociedad donde el capitalismo avanza alegremente hacia el abismo, supongo que hay que tener esperanza; hay que escribir con la esperanza entre los dientes”.
El dato
Por unanimidad
- El jurado del Premio Alfaguara de Novela, dotado con 175 mil dólares, indicó que Arderá el viento fue seleccionada entre 725 manuscritos y se publicará el 20 de marzo en Hispanoamérica.
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