Houllebecq retrata en 'Serotonina' una 'UE que se hunde'

El escritor francés deconstruye con virulencia la sociedad actual de la Unión Europea, a través de un personaje 'obsesivo y autodestructivo'; Anagrama editará la novela que en España saldrá el 9 de enero próximo

MADRID.

El escritor francés Michel Houellebecq retrata en su nueva novela Serotonina (que verá la luz el próximo 9 de enero en España de la mano de Anagrama) a un personaje "obsesivo y autodestructivo" en una "Unión Europea que se hunde".

Así lo ha adelantado la propia editorial en una nota en la que explican el argumento de la obra, que sitúa a su protagonista en Almería, París y Normandía. La traducción en España corresponde a Jaime Zulaika para el castellano y Oriol Sánchez Vaqué para el catalán.

Florent-Claude Labrouste tiene 46 años, detesta su nombre y se medica con Captorix, un antidepresivo que libera serotonina y que tiene tres efectos adversos: náuseas, desaparición de la libido e impotencia.

Su periplo arranca en Almería —con un encuentro en una gasolinera con dos chicas "que hubiera acabado de otra manera si protagonizasen una película romántica, o una pornográfica"—, sigue por las calles de París y después por Normandía, donde los agricultores están en pie de guerra.

"Francia se hunde, la Unión Europea se hunde, la vida sin rumbo de Florent-Claude se hunde. El amor es una entelequia. El sexo es una catástrofe. La cultura —ni siquiera Proust o Thomas Mann— no es una tabla de salvación", detalla Anagrama en una nota.

Florent-Claude descubre unos escabrosos videos pornográficos en los que aparece su novia japonesa, deja el trabajo y se va a vivir a un hotel. Allí repasa sus relaciones amorosas, "marcadas siempre por el desastre, en ocasiones cómico y en otras patético", además de reencontrarse con un viejo amigo aristócrata.

"Nihilista lúcido, Houellebecq construye un personaje y narrador desarraigado, obsesivo y autodestructivo, que escruta su propia vida y el mundo que le rodea con un humor áspero y una virulencia desgarradora. Serotonina demuestra que sigue siendo un cronista despiadado de la decadencia de la sociedad occidental del siglo XXI, un escritor indómito, incómodo y totalmente imprescindible", señala la editorial.

cmd