Del 'scroll' al papel: Vania Bachur lleva su universo 'kawaii' a los más pequeños
La diseñadora e ilustradora afirma que sus libros son para niñas de 3 a 70 años, pues no tienes que estar cursando el preescolar para divertirte y echar a volar tu imaginación.

Aprender el abecedario o los primeros números no tiene por qué ser aburrido ni sentirse como una obligación. Con esa premisa, la ilustradora y diseñadora mexicana Vania Bachur decidió dar un salto natural en su carrera: llevar sus emblemáticos personajes de trazos suaves y estética kawaii al mundo de la educación inicial.
A través de sus nuevos libros El ABC del Kawaii y El 1 2 3 del Kawaii (editados por Altea), la creadora busca acompañar a las infancias en sus primeros pasos de alfabetización y matemáticas de una forma relajada, interactiva y llena de color.

Aunque Bachur construyó una enorme comunidad en redes sociales gracias a su estilo irónico sobre la vida adulta, la transición hacia el público infantil se dio de manera orgánica. "Gran parte de mi trabajo ha sido ayudar a los millennials a reconectar con su niño interior. Pero empecé a ver que muchas mamás que me seguían le compartían mi contenido a sus hijas. Fue entonces cuando dije: vamos a hacer libros que motiven a crear y aprender, sin que se sientan como una tarea escolar", platica en entrevista con Excélsior.
Personajes con cara y personalidad
Para quitarle el "miedo" a las matemáticas o a la memoria alfabetizadora, la ilustradora aplicó un truco que utilizaba desde pequeña: darle personalidad a cada símbolo. En las páginas del libro, un número puede llevar lentes o una bufanda, transformando la lección en una dinámica familiar donde los personajes acompañan el trazo.
Además, los libros están diseñados a una sola tinta para que las niñas y niños puedan intervenirlos, colorearlos y rayarlos a su gusto. Para la autora, mantener el contacto con el papel en plena era digital es vital.
"En una tableta todo es inmediato; si te equivocas, le das 'borrar' o 'atrás'. En cambio, con lápiz y papel tienes que afrontar que se te salió la raya y ver cómo lo resuelves. Eso estimula la mente de una forma muy distinta", señala Bachur, quien recuerda cómo de niña cargaba siempre con una pequeña maleta llena de colores a donde quiera que sus padres la llevaran.

Acompañar sin juzgar
Respecto al avance de las herramientas digitales y las imágenes por Inteligencia Artificial en las aulas, la ilustradora considera que la tecnología no debe verse con miedo, pero defiende el valor del dibujo artesanal y el acompañamiento familiar en la crianza.