Perros guía: errores comunes que pueden poner en riesgo su labor

Estas son acciones cotidianas que pueden interferir en la labor de apoyo de estos animales altamente entrenados:

thumb
Imagen generada con IA

Los perros guía son una pieza fundamental en la vida diaria de personas con discapacidad visual, ya que les permiten desplazarse con mayor seguridad e independencia. Sin embargo, a pesar de su importancia, muchas veces su labor se ve afectada por acciones que las personas realizan sin intención de causar daño.

Estos perros son entrenados en centros especializados para obedecer órdenes, mantener la calma en distintos entornos y tomar decisiones de seguridad, incluso si eso implica desobedecer una indicación para proteger a su usuario. Generalmente, se seleccionan razas como el Labrador Retriever, el Golden Retriever y el Pastor Alemán, debido a su inteligencia, temperamento equilibrado y capacidad de aprendizaje. Además, cuentan con el derecho de acceso a espacios públicos, transporte, restaurantes y establecimientos, ya que forman parte esencial de la movilidad de las personas a las que asisten.

Te presentamos los errores más comunes que algunas personas cometen al encontrarse con un perro guía y que, sin saberlo, pueden interferir en su importante labor.

Evitar distracciones durante su trabajo:

Uno de los errores más frecuentes es intentar interactuar con ellos mientras están en servicio. Llamarlos, hablarles o intentar tocarlos puede distraerlos de su tarea principal, lo que representa un riesgo para la persona a la que guían.

thumb
Imagen generada con IA

No ofrecerles comida ni agua:

Aunque pueda parecer un gesto amable, darles alimento o bebida puede interferir con su entrenamiento y rutina, ya que estos animales siguen indicaciones específicas durante su labor, lo que puede ocasionar que se enfermen.

Respetar su función y su recorrido:

Es importante no intentar separarlos de su usuario ni interrumpir su camino. Estos perros están entrenados para permanecer junto a la persona a la que asisten en todo momento, especialmente cuando portan su arnés.

Darles espacio es clave:

Cuando se encuentran en la vía pública, lo mejor es no invadir su trayecto ni obstaculizar su movimiento. Mantener una distancia adecuada permite que puedan realizar su labor sin complicaciones.

Si necesitas dar alguna indicación a la persona con discapacidad visual, evita en todo momento jalar la correa o el arnés del perro guía. Lo más adecuado es dirigirte directamente a la persona y hacerlo, de ser posible, por su lado derecho, que es el contrario al del perro.

thumb
Imagen generada con IA

Una labor que requiere conciencia social

Más allá de su entrenamiento, los perros guía representan una herramienta esencial para la autonomía de muchas personas. Respetar su trabajo contribuye a su seguridad y a una convivencia más consciente en espacios públicos.

No son mascotas, sino animales de trabajo que, al portar su arnés, se encuentran en servicio y deben permanecer concentrados en su labor, por lo que no deben ser acariciados, alimentados ni distraídos. 

Los perros guía también tienen espacios para relajarse y divertirse. Respetemos su trabajo cuando están en servicio y reservemos las caricias y juegos para sus momentos de descanso.

cva*