La ola coreana también se baila

El K-pop ha llevado a su fandom a organizarse desde las calles hasta las academias, que se convierten en pistas de baile donde expresan lo que la música les hace sentir

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Academias de danza han adaptado sus programas para ofrecer clases de K-pop.Karina Tejada

El fenómeno del K-pop ya no se queda en las pantallas.

Cada vez es más visible en la vida cotidiana: jóvenes que ensayan coreografías en espacios públicos, academias que abren nuevas clases y comunidades que se organizan alrededor de sus artistas favoritos.

El crecimiento no es solo cultural, también se refleja en el consumo digital.

Datos de Spotify indican que México cuenta con más de 14 millones de oyentes de K-pop, lo que lo posiciona como el quinto mercado más grande del mundo para este género y el único de habla hispana dentro del top 10.

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El K-pop en México ha dejado de ser un consumo pasivo para convertirse en una forma de vida.Karina Tejada

En los últimos cinco años, la escucha ha aumentado más de 500 por ciento en el país, impulsada principalmente por jóvenes: casi siete de cada diez fans tienen menos de 29 años. Este auge se traduce también fuera de las plataformas.

Academias de danza han comenzado a adaptar su oferta ante la creciente demanda. En redes sociales circulan anuncios de clases de K-pop en zonas como Coyoacán, donde se promueve el aprendizaje de coreografías de grupos como BTS o BLACKPINK, además de entrenamiento en expresión escénica y sincronización grupal.

“No necesitas experiencia previa, solo ganas de bailar”, señalan algunas de estas convocatorias dirigidas principalmente a jóvenes.

A la par, los fans han comenzado a apropiarse de espacios públicos para ensayar, grabarse y compartir sus avances, generando dinámicas colectivas que van más allá del consumo musical.

El acceso a tutoriales, presentaciones y contenido en línea ha facilitado que los fans pasen de espectadores a practicantes.

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Para los 14 millones de oyentes nacionales, esta cultura se baila, se habla y se vive.Karina Tejada

El fenómeno no es nuevo. La llamada “ola coreana” comenzó a ganar terreno en México desde los años 2000 con los dramas televisivos, pero se consolidó en la última década con la expansión global de la industria musical sudcoreana.

Hoy, el K-pop en México no solo se escucha: se baila, se comparte y se vive como una forma de identidad entre miles de jóvenes.

DE LAS CANCIONES A LOS CURSOS DE COREANO

Lo que empieza con una canción o una serie, muchas veces termina en un cuaderno.

El interés por aprender coreano ha crecido en México, impulsado por la popularidad del K-pop y los K-dramas.

En los últimos años, el coreano ha pasado a colocarse entre los idiomas más estudiados en aplicaciones como Duolingo, reflejando un cambio en las motivaciones de quienes aprenden lenguas extranjeras: además de razones académicas o laborales, crece el interés por factores culturales.

La oferta también ha comenzado a ampliarse en instituciones educativas o en centros de idiomas, a lo que se suma el acceso a plataformas digitales que permiten estudiar de forma autodidacta y a distintos ritmos.

El coreano ha dejado de ser una opción poco común para convertirse en una alternativa real entre quienes buscan formar parte de una cultura que consumen a diario.