Esteban Chavarría: El modelo que rompe barreras de inclusión en la moda de América Latina

Hace 16 años, la vida de Esteban Chavarría cambió drásticamente tras sobrevivir a un asalto que afectó su movilidad. El costarricense transformó la adversidad en un propósito de vida: convertirse en el primer modelo en Latinoamérica en silla de ruedas

Esteban Chavarría
Esteban ChavarríaRodolfo Monroy

GUADALAJARA.— Esteban Chavarría Campos mantiene la mirada fija mientras va por la pasarela.

A diferencia de las otras y otros modelos, él va en una silla de ruedas. Todo el dramatismo que sus compañeras y compañeros transmiten al caminar, mover los brazos y piernas, Esteban lo lleva en el rostro e, incluso, hasta en la manera en que da los giros a su silla.

El costarricense se convirtió en el primer modelo en silla de ruedas en Latinoamérica cuando un accidente le cambió la vida por completo.

Hace 16 años, un martes por la noche cuando salía de jugar futbol, Esteban fue asaltado por cuatro hombres armados que quisieron quitarle su auto y uno de ellos le disparó. El impacto le provocó una lesión en la médula espinal y “eso es lo que impide que camine normalmente”, dice en entrevista con Excélsior.

El joven de 36 años fue uno de los modelos durante la presentación de la nueva colección del diseñador mexicano Carlos Pineda en la edición 85 de Intermoda en Guadalajara.

En la charla con Excélsior comparte que el proceso que atravesó al principio fue muy duro, de adaptación, de depresión, pero luego ya después de superar todas las barreras y los obstáculos, quiso superarse, hacer algo que dejara huella y en la moda lo encontró.

Fue muy difícil al principio, por más de dos años estuve suplicando por trabajos y nadie me daba nada, pero luego que me dieron mi primera oportunidad, todas las puertas se abrieron y gracias a todos ellos, estamos en grandes pasarelas, como en Intermoda”, se sincera el tico.

Esteban Chavarría y el diseñador Carlos Pineda.
Esteban Chavarría y el diseñador Carlos Pineda.Cortesía Diego Sotomayor

La oportunidad se la dio una revista de moda masculina en su país natal, les gustó su historia y, después de eso, todo fluyó.

Enfrentarse al diagnóstico de aquél entonces fue un golpe durísimo para él. Que de la noche a la mañana le dijeran que ya no podría moverse lo sumió en una depresión por unos tres meses, pero conforme pasó el tiempo, encontró muchas respuestas: de entender que no era el porqué, sino el para qué.

Comprendió su propósito, subraya, y en la moda se le abrieron las puertas. 

Ahora todo eso quedó atrás y estamos dejando huella para todas las personas que son de mi comunidad en silla de ruedas y lo que trato de hacer es de representarnos de la mejor manera. Es una comunidad que no es muy visible y por eso trato de darle mucha visibilidad”, dice siempre con una sonrisa que concluye cada declaración.

Cuando jugaba en el Alajuelense, en Costa Rica, Chavarría asistía a pasarelas como espectador a la presentación de los uniformes de los equipos y, comparte, “más o menos tenía el conocimiento”.

Y aunque dice que siempre le gustó la moda y se sintió atraído por el mundo del modelaje, cuando se vio en la silla de ruedas se dio cuenta que no había ninguna persona así modelando, por lo menos en América Latina, “y dije: ‘Si no hay ninguna, pues hay que hacerla’, y aquí estamos”.

Esteban Chavarría
Esteban ChavarríaCortesía Diego Sotomayor

Esteban dio una charla en Intermoda 85 —donde ya ha desfilado en otras ediciones— llamada De la adversidad a la pasarela, en la que habló con los asistentes de su experiencia de vida. 

Esa transición, que comenzó hace más de 15 años, en la que tuvo que pelear y tocar puertas para que le dieran una oportunidad, le da ahora un sentimiento de satisfacción de ver que si uno trabaja duro, “las puertas sí se te abren y el sueño sí se cumple y ahora, para mí, es maravilloso poder modelar con los diseñadores más grandes y como digo, poder representar a mi comunidad de la mejor manera.”

Comenzó su andar en los desfiles en Costa Rica, luego llegó a Panamá, Guatemala y México con la intención de que atrás de él vengan muchas más personas en sillas de ruedas dispuestas a modelar.

El costarricense se ríe al recordar su primera pasarela en la que “son los peores nervios que hay, cuando te está viendo todo el mundo, te sientes observado, te sientes juzgado”, pero por fortuna son cosas que el trabajo y la experiencia te va quitando. Ahora sale a la pasarela y disfruta el andar.

Esteban Chavarría
Esteban ChavarríaCortesía Diego Sotomayor

Con 10 años ya en el modelaje, cada salida la hace con la actitud que el diseñador le pide y siempre le pregunta en qué se inspiró para hacer la colección y cómo puede salir a pasarela.

Cuando vamos en carrusel siempre tengo que medir mi ritmo con el de mis compañeros, porque imagínate que yo pise una cola o un vestido, ¡sería fatal! Siempre tengo que medir muy bien el ritmo y mis expresiones (van) con la cara y de la cintura para arriba”.

A Esteban le encanta ir al cine, es amante del gimnasio y de hacer deporte, además que, aunque ya se convirtió en su trabajo, ama modelar.

Y seguirá luchando, enfatiza, para que se le abran las puertas en Europa o Norteamérica y conseguir “esa oportunidad”. 

“Lo que le diría a toda la gente es que, si están en una mala temporada, no se preocupen, porque las malas temporadas pasan, así como las buenas temporadas también pasan, porque nada dura para siempre. 

Así que no se estresen, no se preocupen, que todo va cambiar y todo va a mejorar”, concluye con esa gran sonrisa.

Esteban Chavarría
Esteban ChavarríaCortesía Diego Sotomayor

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