Convertirán basura de la CDMX en biomasa para producir electricidad en Europa

Autoridades federales y locales lanzaron un proyecto privado con tecnología alemana para procesar dos mil 500 toneladas diarias de basura del relleno sanitario El Milagro y transformarlas en pellets

El relleno sanitario El Milagro procesará dos mil 500 toneladas diarias de basura de la CDMX para fabricar pellets exportables a Alemania.
El relleno sanitario El Milagro procesará dos mil 500 toneladas diarias de basura de la CDMX para fabricar pellets exportables a Alemania.Tomada de X @JorgeRescala

La basura inorgánica producida en la Ciudad de México tendrá un destino energético a miles de kilómetros de distancia.

Mediante un esquema de financiamiento privado, respaldado por la banca europea, los desechos depositados en el relleno sanitario El Milagro, en Ixtapaluca, Estado de México, serán procesados y convertidos en pellets de combustible sintético para alimentar plantas generadoras de electricidad en Alemania y otros países de Europa.

El proyecto, cuya primera etapa está programada para comenzar operaciones a finales de 2027, aprovecha tecnología de punta alemana para procesar el material de rechazo que queda tras las fases de separación en hogares, camiones recolectores y plantas de selección.

Se calcula aprovechar dos mil 500 toneladas de basura, de un total de 12 mil 500 toneladas que genera diariamente la CDMX, para producir pellets (pequeños gránulos de biomasa comprimida de alto poder calorífico).

El mercado de destino de esta biomasa serán termoeléctricas, fundidoras y plantas cementeras en Alemania y Europa.

Rogelio López, fundador del relleno sanitario El Milagro, explicó que los residuos con poder calorífico —tales como plásticos, llantas, cartón, madera y materia orgánica— son triturados y deshidratados hasta reducirlos al tamaño de gránulos.

Este combustible procesado genera emisiones sustancialmente menores que el carbón mineral.

Por su parte, el consultor ambiental Carlos Álvarez señaló que este modelo representa una solución viable ante la falta de presupuesto público en México para implementar infraestructuras de tratamiento avanzado.

Agregó que el mercado alemán demanda este combustible limpio para reducir su importación de gas ruso y cumplir metas de reducción de emisiones frente al cambio climático.

Pese a los beneficios energéticos, el proyecto genera cuestionamientos entre ambientalistas. Arnold Ricalde, especialista en manejo de residuos, advirtió que la conversión masiva de desechos en pellets debe manejarse con cuidado para no contravenir los principios de la ley de economía circular.

Ricalde consideró que utilizar plásticos para la generación de combustible sintético podría desincentivar la cultura de la recirculación y la reducción de envases a nivel nacional, por lo que instó a mantener la prioridad en el reciclaje directo antes de destinar los materiales a la incineración o transformación térmica.