Las voces del despeñadero: el corto que retrata a los clavadistas de La Quebrada

El cortometraje retrata a los clavadistas de La Quebrada de Acapulco  y llega hoy a los Ariel nominado a Mejor Cortometraje Documental

Cortometraje Las voces del despeñaderoCortesía de la productora

Tirarse al vacío es más que un espectáculo. Para los clavadistas de La Quebrada es todo un ritual, cada paso lleno de significado, desde que son niños y aprenden a escalar, hasta poder tirarse desde la parte más alta del despeñadero. Los directores Víctor Rejón e Irving Serrano documentaron esta práctica que esconde tras de sí cohesión social.

El proyecto nació mientras los realizadores estudiaban Producción en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC). Hasta entonces, Irving estaba más enfocado en hacer cortometrajes de terror, pero un viaje de Víctor a Acapulco cambió el rumbo.

“Fue a Acapulco, es una historia medio chistosa porque le rompieron el corazón allá y él nunca había salido de Yucatán. Pasó Navidad allá en Acapulco y me mandó un video de que estaba en La Quebrada”, recuerda Irving a Excélsior.

Cortometraje Las voces del despeñadero
Cortometraje Las voces del despeñaderoCortesía de la productora

Las imágenes también despertaron curiosidad en Irving. Aunque su familia no es originaria de Acapulco, durante su infancia tuvo contacto frecuente con el puerto porque una tía tenía una casa cerca de la ciudad. La imagen de La Quebrada, estaba ligada a esos momentos.

A partir de ahí comenzó su acercamiento, que terminó siendo distinto a lo que habían imaginado inicialmente. El equipo llegó preparado para registrar los clavados con varias cámaras y una planeación técnica importante, pero pronto descubrieron que el corto necesitaba algo más que imágenes espectaculares de quienes se lanzan desde el acantilado.

“Creo que toda esta parte como de intimidad y como de conexión con ellos es lo que hace diferente este proyecto”, explica Irving.

Antes de que ellos llegaran a La Quebrada, marcas, patrocinadores y hasta plataformas de streaming se acercaban para pagarles y publicitar todo tipo de servicios, Irving y Víctor llegaron con poco presupuesto, pero su intención más profunda llevó a realizar el corto ganador en el festival Internacional de Cine de Morelia 2025, y ahora a buscar el Ariel, el premio codiciado del cine mexicano. 

“Quisimos grabar el proceso y ahí empezaron a nacer las historias, el que casi pierde la vida, los niños, el que perdió la audición, todo tipo de historias, y sobre todo lo que para ellos significa saltar, al principio no nos entendían lo que queríamos, pero ahora ven lo que hicimos y piensan que somos los únicos que entendemos lo que hacen”, comparte Irving.

La relación con los clavadistas permitió que la cámara se integrara a sus dinámicas. En uno de los momentos de filmación el equipo se encontraba descansando cuando algunos de los clavadistas se cambiaban en los lockers previo a saltar en La Quebrada.  Al verlos con las cámaras empezaron a posar naturalmente, se había convertido en una sinergia la filmación. 

“Nos abrazamos porque estaban todos ellos allá afuera practicando. Oigan, ¿por qué no pasan y hacen como una pose? Y sí sí, sí, y entran y se acomodan así, como perfecto, de la nada, nos entendieron y ellos a nosotros”, cuenta.

Cortometraje Las voces del despeñadero
Cortometraje Las voces del despeñaderoCortesía de la productora

Esa cercanía fue tomando mayor importancia conforme avanzaba el rodaje. El equipo había pensado inicialmente en registrar los clavados, pero entendió que las imágenes de los saltos podían contar sólo una parte de la historia.

“Al principio nosotros íbamos como mucho a filmar esto de los clavados y nos preparamos mucho, de que había muchas cámaras, drones y demás, pero creo que es algo que también cualquier persona puede llegar a filmar, quisimos ir más allá, explicar esa relación incluso que existe con el peligro, con la muerte”  detalla Irving.

La película decidió entonces concentrarse en las personas que realizan esos saltos y en la relación que tienen con su oficio. El resultado es un retrato que busca permanecer más allá de la espectacularidad de La Quebrada.

Hoy buscan ganar la nominación al Ariel a Mejor Cortometraje Documental. Para sus realizadores, el reconocimiento también representa una oportunidad para que el corto continúe circulando y encuentre espectadores incluso después de que termine su recorrido por festivales y premios.

“Creo que es eso, un poco nuestro sueño o idea con el corto, pues eso, que se esté compartiendo. Así como de, pasen 10 años y digan: oye, ve este corto, está chido, me lo robé de YouTube o donde está, o sea, está bien”, dice.

Cortometraje Las voces del despeñadero
Cortometraje Las voces del despeñaderoCortesía de la productora

Aun así, contó Irving, ya preparan un largometraje con quien podría convertirse en la primera clavadista mujer en saltar de la parte más alta de La Quebrada, y unirse a Las voces del despeñadero.

La Quebrada en Acapulco, lo que inició como un reto

De acuerdo con la Asociación de Clavadistas Profesionales de La Quebrada, los jóvenes de los barrios cercanos, muchos de ellos pescadores, comenzaron a lanzarse desde el acantilado como reto y entretenimiento, después de pescar, bucear y nadar en la zona. 

Con el tiempo, esos saltos empezaron a llamar la atención de habitantes y visitantes. 

En 1934 ocurrió un cambio importante: se estableció oficialmente el espectáculo de clavados y se formó la asociación de clavadistas. El registro del Congreso de Guerrero señala que Roberto Apac Ríos habría realizado el primer salto desde La Quebrada el 13 de febrero de 1934, hoy día es una de las principales atracciones en la ciudad de Acapulco.

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