Visitamos los alucinantes Laika Studios, el lugar que dio vida a Wildwood: El bosque salvaje
Excélsior viajó a Portland para conocer más detalles detrás de la película stop motion más ambiciosa de la compañía detrás de ParaNorman y Coraline

PORTLAND.– A las afueras de la Ciudad de las Rosas, cuyo eslogan es “Keep Portland Weird” (Mantén a Portland rara), se encuentra Laika Studios, la compañía de animación que le ha entregado al mundo filmes como Coraline y la puerta secreta, ParaNorman, Los Boxtrolls y Kubo y la búsqueda del samurái.
Tras varios filmes hechos con stop-motion —técnica artesanal que los ha distinguido como estudio y que han mezclado con tecnologías modernas como la impresión en 3D—, Laika regresa a las salas de cine con Wildwood: El bosque salvaje, filme dirigido por Travis Knight que cuenta dentro de su elenco original con Jacob Tremblay, Peyton Elizabeth Lee, Carey Mulligan, Angela Bassett, Awkwafina, Jemaine Clement y Mahershala Ali.
“El inicio de todo esto se remonta a mucho tiempo atrás. Yo acababa de terminar ParaNorman, mi primera película, y Travis y yo estábamos hablando sobre qué vendría después. Yo tenía unas cuantas ideas que le propuse, pero él me habló del libro Wildwood (cuyo autor es Colin Meloy, voz y guitarra de The Decemberists) y me dijo: ‘Me gustaría que lo leyeras’. Hablamos de la posibilidad de que yo escribiera el guion; en ese momento yo no había adaptado la obra de alguien más. Así que pensé que era un reto interesante. Luego, cuando vi el libro y noté que tenía más de 600 páginas, dije: ‘De acuerdo, esto sí es un verdadero reto’”, contó Chris Butler, guionista de Wildwood: El bosque salvaje.
“Leí el libro e instantáneamente pensé: ‘Creo que sé lo que Travis quiere’. Él quería hacer una gran epopeya de fantasía y hablamos de hacer algo como El Señor de los Anillos en stop-motion. Ése fue el primer desafío: tomar algo que en términos de alcance y escala era gigantesco y ver cómo podía convertirlo en una película de aproximadamente dos horas. Especialmente al hacerlo en stop-motion, hay desafíos inherentes para realizar una producción de este tamaño”, relató Butler durante la visita de Excélsior a Laika, ubicado en Oregon, a las afueras de Portland.
Portland Vibe
Wildwood: El bosque salvaje llegará este jueves a la cartelera mexicana centrando su atención en la historia de Prue McKeel (Peyton Elizabeth Lee), una adolescente que desobedece a sus padres y sale con su hermano pequeño al parque. Estando ahí, ante una pequeña distracción, es testigo de cómo una parvada de cuervos se lleva al pequeño Mac rumbo al bosque. En compañía de Curtis, un chico introvertido, se embarca al bosque portlandés, en donde conocerá personajes muy peculiares para rescatar a su hermano de la reina Alexandra (Carey Mulligan).
“No sé si has estado antes en Portland o cuánto tiempo has pasado aquí, pero hay una sensación extraña en este lugar. Sentimos como si estuviéramos al borde de algo que no es del todo normal. De hecho, el eslogan de la ciudad es ‘Keep Portland Weird’, porque hay algo en el ambiente. Yo aproveché eso y me dije: ‘Tal vez es así porque hay un lugar mágico en medio de Portland, un bosque mágico, y tal vez parte de esa magia se está filtrando al mundo real. Así que no estamos hablando sólo de la Norteamérica cotidiana, ni de cualquier ciudad estadunidense promedio. Tiene un sello único que le da sabor y es algo en lo que también se apoyaron mucho con el diseño de arte y los sets’”, apuntó Butler.

De tal suerte, no es extraño ver a lo largo del filme, además de los típicos paisajes boscosos de Portland, lugares emblemáticos de la ciudad como el letrero luminoso del ciervo blanco que le da la bienvenida a los visitantes y que está ubicado en el Edificio White Stag, frente al puente Burnside y frente al río Willamette; la famosa tienda de donas Voodoo Doughnut; Powell’s Books, la librería independiente más grande del mundo, o los food trucks de sándwiches de huevo.
Trabajo artesanal
Para darle forma a Wildwood: El bosque salvaje, Laika Studios se valió de más de mil artistas y profesionales trabajando desde 2019 (aunque el filme se comenzó a concebir hace 15 años cuando el director Travis Knight y el guionista Chris Butler leyeron el libro).
Se crearon más de 140 mil rostros magnéticos hechos en 3D que se colocaban en los personajes de forma manual para filmar 24 cuadros por segundo (se necesitan tomar 24 fotografías individuales para crear un solo segundo de video; para un minuto de animación se requieren mil 440 fotos); se construyeron 132 sets y 49 animadores se encargaron de mover las figuras y marionetas, entre ellas una enorme águila llamada General (Angela Bassett) que mide 1.50 metros, tiene plumas de seda y puede mover el diafragma como si estuviera respirando.
Toda esa magia sucedió al interior de las naves industriales en las que se encuentran enclavados en Laika.
La inteligencia artificial y las cosas que se hacen artificialmente permiten que haya un lugar real para el arte hecho a mano en este momento, que es de lo que nos encargamos aquí. Y no solo el arte hecho a mano, sino también fusionar la artesanía del estilo antiguo con la tecnología moderna; tomar esas dos cosas y crear hermosas piezas de arte, pero todo fundamentado en la artesanía del estilo antiguo”, contó Brad Schiff, supervisor de animación de los Laika Studios.
En Laika realmente hemos estado luchando durante los últimos 20 años por crear actuaciones verdaderamente naturalistas, hacer personajes creíbles que sientas que están vivos y con los cuales obtengas respuestas emocionales. Creo que la actuación en esta película, la sutileza y las actuaciones emocionales son diferentes a cualquier cosa que cualquiera haya visto antes en el medio”, apuntó Schiff, quien en los noventa trabajó en la serie Celebrity Deathmatch.

A este sentir se sumó el diseñador de producción de Wildwood: El bosque salvaje, Nelson Lowry, quien contó cómo, aun siendo parte del filme, logró conmoverse con el trabajo del equipo.
“Algo me pasó viendo la película: se me salieron las lágrimas durante una actuación de un animador que no tenía diálogo. Fue solo a través del movimiento corporal y los cambios de expresión. Nunca había felt algo así antes en una película y fue debido a la impresión, a las mejores opciones para la animación facial y al movimiento corporal. Es una escena donde Alexandra y Prue están hablando y hay cierta tristeza en la expresión de Alexandra mientras llora a su hijo. Te llega de lleno y ni siquiera está hablando. Eso es magia para mí”, relató Lowry.
Las voces que dan vida al bosque
Durante nuestro recorrido se nos dio acceso a los sets y se apreciaron las cientos de facciones en 3D que se le pegan a ciertos personajes para modificar su expresión facial y se nos permitió tocar algunos objetos y marionetas, como la majestuosa águila en la que se le verá volar al personaje de Prue.
También pudimos charlar con Jacob Tremblay y Peyton Elizabeth Lee, quienes le dan vida a Curtis y Prue, respectivamente en el ambicioso largometraje.
“Crecí viendo las películas de Laika. Coraline y la puerta secreta fue muy importante para mí. Así que desde el principio estaba súper emocionado de ser parte de esto. Era todo tan fantástico que ya me estaba imaginando cómo se verían los sets y demás. Fue muy bonito también porque la película es, en cierto modo, una carta de amor a Portland. Es mi primera vez aquí, pero vivo en Vancouver, que está a solo una hora en avión, así que el paisaje es muy similar. Pude imaginar mi hogar reflejado en la película y Portland se ha felt como un segundo hogar”, nos compartió Jacob Tremblay, actor de La habitación y Extraordinario.
Por su parte, la actriz neoyorquina de 22 años Peyton Elizabeth Lee compartió lo que sintió al leer por primera vez el guion de Wildwood: El bosque salvaje.

“Me quedé maravillada de lo vasta que es la historia. Es un relato enorme que logra capturar grandes eventos, pero también historias personales muy íntimas. Esa combinación de una gran construcción de mundo con viajes personales e íntimos fue lo que realmente me conectó e inspiró la primera vez que lo leí. Fue lo primero que hizo que realmente quisiera formar parte del proyecto”, apuntó la neoyorquina.
Al saber que con este filme su trabajo vocal va a perdurar, Tremblay, de 20 años, nos quiso compartir una reacción bastante sincera y conmovedora:
“Lo más emocionante del trabajo en animación es pensar que un día podré enseñarle esta película a mis hijos, tal como mis padres me mostraron las películas animadas con las que ellos crecieron. Podré decirles: ‘¡Ese soy yo, esa es mi voz!’. Compartir eso con los demás es increíble”, contó el actor.
El amor es el mensaje
Respecto a qué fue lo que más resonó de Wildwood: El bosque salvaje, Lee fue contundente al señalar que, así como en el resto de las cintas de Laika, siempre hay mensajes muy profundos.
“Me encanta que en la historia no hay un ‘bien’ o un ‘mal’ absolutos. Aunque existe el mal, ves que este nace del amor, del cuidado y de lo que alguien está dispuesto a hacer por las personas que ama o por lo que cree correcto. Es una lección por la que yo misma he pasado al crecer: te das cuenta de que la naturaleza humana es mucho más compleja que una simple dualidad”, remató Lee.

Cabe destacar que en México el doblaje cayó en manos del elenco conformado por los reconocidos actores Macarena García como Prue, Emilio Treviño como Curtis y Natalia Téllez como Alexandra.
Wildwood: El bosque salvaje llegará este jueves a la cartelera mexicana para dejar en claro por qué Laika se ha consolidado como uno de los estudios de animación más importantes dentro de la industria fílmica.