Torreblanca y el disco que tardó 10 años en salir; "me da terror publicar esta música"

Torreblanca habla de Protocolo de Caídas, el disco que tardó 10 años en salir, su relación con el duelo, el teatro, Fer Casillas y el miedo de publicar canciones viejas

Torreblanca habla de su nuevo lanzamiento
Torreblanca habla de su nuevo lanzamientoCortesía

Hay canciones que no llegan cuando se escriben, sino cuando encuentran la forma de salir y a Torreblanca le ocurrió con Protocolo de Caídas, un proyecto que comenzó hace diez años, que casi no vio la luz y que ahora aparece dividido en actos, como si también necesitara una estructura escénica para revelar todo lo que guardó durante una década: despedidas, miedo, duelo, encierro, sueños y una pregunta que todavía lo acompaña: qué pasa cuando una canción vieja vuelve a tocar la puerta.

“Es muy difícil explicarte en pocas palabras el camino del Protocolo de Caídas, porque es un camino que tiene ya 10 años. Es un disco que casi ya no vio la luz, pero la está viendo milagrosamente en el 2026”, cuenta Juan Manuel Torreblanca en entrevista con Excélsior.

El origen del proyecto se remonta a 2016, un año que para el músico estuvo marcado por dos rupturas: la separación de Torreblanca como banda, en su primera etapa, y la muerte de su padre. De ese periodo nacieron varias canciones atravesadas por duelos y despedidas. Pero el camino no fue lineal. Entre una etapa y otra llegó la pandemia, el encierro y un insomnio que abrió otro universo creativo.

“En el 2020 nos cayó la pandemia, hubo un encierro muy largo y hubo un insomnio muy terrible que me dio, que me hizo componer decenas de canciones”, recuerda.

Algunas de esas piezas terminaron en otro proyecto, Una cuarentena de canciones, aunque el plan inicial era reunir 40 temas

“Solamente llegué a 20, porque también me deprimió ese proyecto un poco, fue muy duro”, dice

Torreblanca comparte la continuación de su nuevo proyecto musical
Torreblanca comparte la continuación de su nuevo proyecto musicalCortesía

Canciones que salen del cajón

El segundo acto de Protocolo de Caídas, que llega este 3 de julio, no aparece como una simple continuación del primero. Si la primera parte tenía una energía más luminosa, pop y directa, esta entrega se mueve hacia un territorio más teatral, onírico y subconsciente.

 Torreblanca habla de sus canciones como si tuvieran voluntad propia: algunas eligieron quedarse dentro del proyecto, otras pidieron vivir en otro sitio.

“A veces la forma en la que uno habla de las canciones suena muy loca, pero bueno, es la relación que uno tiene con el arte. Y entonces es casi como si tuvieran personalidad o alma y te dijeran: yo sí quiero estar en el protocolo. Y otras llegan y dicen: no, yo no voy a vivir ahí”, explica.

La relación con el teatro y la colaboración con Fer Casillas

Esa relación con la música también está marcada por su formación y cercanía con el teatro. Para Torreblanca, algunas canciones funcionan como pequeñas puestas en escena. En el caso de Lo más importante, uno de los temas de este segundo acto, imaginaba la canción como una obra breve: un seguidor que se enciende, un personaje que aparece, un piano, luces que cambian y una emoción que pasa de la intimidad al coro.

“Es un viaje desde la soledad o desde la intimidad de una sola voz y un teclado hacia la colectividad, hacia un bonche de voces que ya no sabemos ni cuántas son”, señala. La canción, dice, avanza de lo silencioso a lo ruidoso, como un grito “de ayuda o de celebración”.

En ese trayecto aparece Fer Casillas. Su participación no fue planeada desde el inicio, sino que llegó como una corazonada. Años antes, ella había escuchado la canción durante una sesión en video y le había expresado su cariño por el tema. Cuando Torreblanca sintió que Lo más importante necesitaba un diálogo, pensó en ella.

Torreblanca habló de su nuevo EP
Torreblanca habló de su nuevo EPCortesía

“Fue una llamada de último minuto así a Fer de: oye, tengo esta corazonada de que tú tendrías que estar en esta canción, ¿quieres grabar? Y ella me dijo sí. Y fue lo último que se grabó de este segundo acto. La voz de Fer”, cuenta.

El arte no salva, acompaña

Aunque Lo más importante parece plantear la posibilidad de que una canción pueda salvarnos, Torreblanca toma distancia de esa idea. No por desconfianza hacia el arte, sino por una forma más íntima de entenderlo.

“Yo personalmente no creo que el arte nos pueda salvar, yo creo que el arte nos puede acompañar, nos puede hacer más soportables los momentos”, afirma.

Para él, la creación no opera como una solución total, sino como una salvación pequeña, microscópica, que ocurre en el proceso mismo: escribir, grabar, compartir, formar una comunidad momentánea alrededor de una canción.

Por eso publicar Protocolo de Caídas en actos también ha sido una forma de resistirse a la velocidad con la que hoy se consume la música. Torreblanca recuerda una época en la que un disco podía vivir durante meses o años en la conversación. Ahora, dice, incluso los lanzamientos de grandes artistas pueden sentirse efímeros.

“Hay algo más confortante en publicar algo por etapas, porque no se siente como que el trabajo de 10 años te desaparece en dos días”, dice.

Al final, el regreso de estas canciones no está libre de miedo. Torreblanca no lo esconde. Al contrario, lo convierte en parte del relato. Publicar música vieja, cargada de momentos distintos de su vida, todavía le provoca terror.

“Siento que este acto de ir publicando estas canciones viejas que tienen energía de tantos distintos momentos de la vida, me da mucho terror. Entonces creo que ese es el último mensaje: que ojalá que valga la pena atravesar el terror y que lleguemos a un lugar más libre y más luminoso”, concluye.

bgpa

Temas: