Sólo por una noche: Callum Turner y la comedia romántica que critica la “dopamina barata”
Excélsior platicó con Monica Barbaro y Callum Turner sobre su nueva película que estrena en salas desde hoy

En 12 horas, todos en Nueva York pueden envolverse con quienes quieran y cumplir todas sus fantasías sexuales, pero Owen (Callum Turner) tendrá que luchar contra la modernidad de las conexiones efímeras, descubriendo que ni su cuerpo atlético, marcado, buena actitud ni nobleza será suficiente para conseguir pareja en Sólo por una noche, la nueva película del director Will Gluck (Con todos menos contigo).
Y no será el único, porque Allie (Mónica Barbaro), ni luciendo vestidos largos, elegantes y atractivos podrá encontrar a su príncipe pasajero.
Hoy día es más difícil tener una conexión real, creo que necesitamos más oportunidades y formas de conocer a la gente en persona y conectarnos con amigos en persona”, asegura Monica Barbaro en entrevista con Excélsior.
La opción puede ser, como hace su personaje, ponerse la lencería más sexy y salir en busca de un galán a algún bar, usar una app de citas o conectar a través de historias como esta película que estará disponible en salas de cine desde hoy.
Y sí, ir a un cine es una forma de conectar; en el teatro es una experiencia totalmente diferente. Cuando puedes sentarte con amigos, o incluso ir a un cine en solitario. Y reírte con un público es tan especial”, añade la misma actriz de Un completo desconocido. Callum la respalda:
Y realmente espero que la gente pueda hacer eso. Porque ahí es donde obtienes explosiones de energía entre la comunidad. Hoy en día obtienes explosiones de dopamina muy baratas en el teléfono, pero otras muy genuinas cuando estás realmente con la gente y conectándote a nivel humano”, piensa el esposo de Dua Lipa.

Precisamente eso es lo que le ocurre a los personajes de ambos actores, los que constantemente buscan esa dopamina del encuentro sexual inmediato, y de tener la libertad de disfrutar con quien sea: ella con un motociclista que roba pinturas y él con una estafadora que lo amarra a un árbol para asaltarlo; pero en toda esa velada, como buena comedia romántica, el destino los pone de frente.
Cuando se separan, empiezan a extrañarse uno al otro. Y realmente lo disfrutan cuando vuelven a encontrarse juntos solos en una habitación. Esa especie de universo donde siguen encontrándose uno al otro a lo largo de la noche es lo que nos dice que el vínculo es posible sin tantas etiquetas y sin tanta pretensión”, opina Mónica.
Pero la noche se empeña en separarlos, porque siguen buscando y pretendiendo algo que a veces está frente a sus propias narices.
Se trata de ser vulnerable y abierto, todo ocurre cuando la fachada se ha ido y solo puedes ser tú mismo. Y esa es la versión que al otro le gusta, en lugar de la idea de que vas a presentar esta versión de ti mismo”, añade Turner, de 36 años.
Todo es divertido: los encuentros, los desencuentros, las formas en las que el sexo se les niega constantemente sólo por ese periodo. Y es que antes de generar esa ficción, el vínculo entre los actores ya había nacido en el set.
Es muy divertido porque en este filme se siente como si fuera primero una amistad. Estos dos se encuentran en una situación en la que tienen un momento brillante en el que se atraen uno al otro. Pero también están muy en peligro, creo yo, como dos románticos sin esperanza”, explica Barbaro.
En esta comedia y su universo todo está permitido. Experimentar su sexualidad y el libertinaje hace que la aventura sea irresistible; sin embargo, también enseña que el romance sobrevive.