El misterio de Vera Wang: ¿Por qué luce de 30 cuando está a punto de cumplir 80?
Descubre los hábitos, la rutina y la filosofía de vida que, según la diseñadora, son el secreto de su eterna juventud.

Cada vez que Vera Wang aparece en una alfombra roja o en la primera fila de un desfile de moda, internet vuelve a hacerse la misma pregunta: ¿cómo logra verse tan joven? A sus casi 80 años, la diseñadora continúa sorprendiendo con una piel luminosa y una figura envidiable.
Vera Wang asiste a la Semana de la Alta Costura de París
Su reciente aparición durante la Semana de la Alta Costura de París volvió a convertirla en tendencia. Con un minivestido de inspiración escultórica, leggings negros, botas de tacón y sus inseparables gafas oversized, Wang demostró una vez más que el estilo no tiene fecha de caducidad.

Sin embargo, detrás de su imagen hay mucho más que buenos genes o tratamientos estéticos. La propia diseñadora ha revelado en distintas entrevistas cuáles son los hábitos que, según ella, la ayudan a mantenerse plena física y mentalmente.
¿Quién es Vera Wang?
Antes de convertirse en una de las diseñadoras más influyentes del mundo, Vera Wang soñaba con competir en unos Juegos Olímpicos como patinadora artística. Aunque no consiguió clasificarse para el equipo estadounidense, aquella disciplina marcó para siempre su forma de entender el esfuerzo y la constancia.

Más tarde inició una exitosa carrera en la revista Vogue, donde permaneció durante casi dos décadas y se convirtió en una de las editoras de moda más jóvenes de la publicación.
Posteriormente pasó por Ralph Lauren como directora de diseño hasta que, en 1990, decidió lanzar su propia firma especializada en vestidos de novia.
Lo que comenzó como una boutique inspirada en la dificultad que ella misma tuvo para encontrar el vestido perfecto para su boda terminó convirtiéndose en un imperio internacional que hoy incluye ropa, perfumes, accesorios, artículos para el hogar y colecciones de lujo que han conquistado a más de uno.
¿Por qué Vera Wang se ve tan joven?
Aunque muchos imaginan que sigue una rutina extrema de belleza, Wang asegura que su filosofía es mucho más sencilla de lo que parece.

Uno de los pilares de su bienestar es mantenerse activa profesionalmente. En diversas entrevistas ha explicado que trabajar diariamente mantiene su mente estimulada y le da un propósito constante.
Para la diseñadora, sentirse motivada y creativa influye tanto en el bienestar emocional como en la apariencia física. Otro de los hábitos que considera indispensables es el descanso.
Wang procura dormir alrededor de nueve horas cuando su agenda se lo permite y suele terminar el día con largos baños calientes que le ayudan a relajarse después de las intensas jornadas dentro de la industria de la moda.
Además, ha confesado que disfruta cerrar la tarde con un cóctel de vodka, un pequeño ritual que utiliza para separar la vida laboral del tiempo personal y reducir el estrés.
¿Cuál es la rutina de belleza de Vera Wang?
Lejos de las famosas rutinas coreanas de múltiples pasos, Vera asegura que siempre ha preferido un cuidado facial sencillo. La diseñadora utiliza productos básicos para limpiar su piel y evita saturarla con decenas de cosméticos. Eso sí, existe una regla que nunca rompe: protegerse del sol.

Durante décadas ha evitado la exposición prolongada a los rayos solares y considera que el uso constante de protector solar ha sido uno de los mejores aliados para prevenir el envejecimiento prematuro.
¿Cuál es la dieta de Vera Wang?
Otro de los aspectos que más sorprende de Wang es que no sigue una dieta estricta. Aunque habitualmente consume arroz integral, pescado y verduras, también ha confesado que disfruta comer hamburguesas de McDonald's y que siente debilidad por las donas.

Para ella, el equilibrio consiste precisamente en no vivir bajo restricciones permanentes ni experimentar culpa por darse un gusto de vez en cuando.
La propia Vera Wang ha explicado que nunca tuvo como objetivo verse más joven. Su prioridad ha sido mantenerse saludable, activa y fiel a su personalidad, sin dejar que la edad determine cómo debe vestir o vivir.