¿Lizzie Borden realmente dio 40 hachazos? La verdad detrás de la famosa canción infantil
La famosa rima habla de 40 y 41 hachazos, pero el crimen de Lizzie Borden ocurrió de una forma muy distinta.

Durante más de un siglo, una rima ha mantenido vivo el nombre de Lizzie Borden y una imagen difícil de olvidar.
La historia habla de decenas de hachazos contra sus padres, pero el crimen ocurrido en 1892 tiene diferencias importantes con la versión que pasó a la cultura popular.
¿Lizzie Borden realmente dio 40 hachazos?
La famosa rima asegura que Lizzie Borden tomó un hacha y dio 40 golpes a su madre. Después, al darse cuenta de lo que había hecho, habría atacado a su padre en 41 ocasiones.
Los asesinatos fueron reales, pero esas cifras no corresponden con las heridas encontradas en las víctimas.
El 4 de agosto de 1892, Abby Borden fue hallada muerta en una habitación de la casa familiar en Fall River, Massachusetts. Horas después, Andrew Borden, padre de Lizzie, fue encontrado sin vida sobre un sofá.
Los registros del caso describen alrededor de 18 o 19 heridas en Abby, mientras que Andrew presentaba aproximadamente 10 u 11. Algunas fuentes históricas presentan pequeñas variaciones en el conteo, por lo que tampoco resulta preciso convertir cada herida en un golpe independiente.
En cualquier caso, las cifras quedan muy lejos de los 81 hachazos que suman los versos populares.
Hasta ahora no se ha podido establecer que Lizzie Borden diera alguno de esos golpes.

La mujer asesinada tampoco era su madre
La rima también modificó la relación entre Lizzie y una de las víctimas. Abby Borden no era su madre biológica, sino su madrastra.
La madre de Lizzie, Sarah Anthony Morse Borden, murió en 1863, cuando sus hijas todavía eran pequeñas. Andrew se casó posteriormente con Abby Durfee Gray, quien pasó a formar parte de la familia.
La relación entre Lizzie y su madrastra fue examinada durante la investigación. Las tensiones familiares y las disputas relacionadas con propiedades y dinero se convirtieron en algunos de los elementos considerados al intentar establecer un posible móvil.
Sin embargo, tener conflictos dentro de la familia estaba lejos de resolver el caso. Los investigadores todavía necesitaban determinar quién había atacado a Andrew y Abby dentro de una casa que terminaría convertida en uno de los escenarios criminales más conocidos de Estados Unidos.

¿Lizzie Borden utilizó un hacha para los asesinatos?
Otro detalle que se volvió inseparable de la historia es el arma. La versión popular habla de un hacha, aunque el objeto relacionado con la investigación era de menor tamaño.
Durante las pesquisas se encontró en el sótano una cabeza de hachuela con el mango roto, que posteriormente fue presentada como evidencia durante el proceso contra Lizzie.
El problema para la acusación era considerable. No pudieron establecer de forma concluyente que aquella fuera el arma utilizada para cometer los asesinatos.
Incluso la elección de palabras de la rima ayudó a modificar la historia. En inglés, sus versos utilizan axe, mientras que hatchet describe mejor el tipo de herramienta asociada con el caso. La primera palabra, además, funcionaba mucho mejor para mantener el ritmo de la canción.
El hacha terminó convertida en parte esencial de la imagen de Lizzie Borden, aunque la investigación nunca consiguió establecer una secuencia tan clara como la que posteriormente contarían los versos.

Lizzie Borden fue juzgada por los asesinatos
Las sospechas se concentraron sobre Lizzie Borden, quien se encontraba en la casa cuando ocurrieron los crímenes. Su comportamiento, sus declaraciones y distintos elementos de la investigación alimentaron las dudas alrededor de ella.
El caso también despertó una enorme atención de la prensa. Para cuando comenzó su juicio en junio de 1893, Lizzie ya era una figura conocida fuera de Fall River y los detalles de los asesinatos habían sido discutidos en numerosos periódicos.
La fiscalía, sin embargo, enfrentó dificultades para construir un caso capaz de probar que ella había asesinado a Andrew y Abby.
No existía evidencia forense concluyente que colocara el arma homicida en sus manos. Además, parte de las declaraciones que había dado durante la investigación no fueron admitidas durante el juicio.
Lizzie tampoco subió al estrado para declarar ante el jurado.
Después de semanas de testimonios, el proceso llegó a su momento decisivo el 20 de junio de 1893. El jurado deliberó alrededor de hora y media antes de regresar a la sala. Lizzie Borden fue declarada no culpable.
Ninguna otra persona fue condenada por los asesinatos de Andrew y Abby Borden, por lo que la identidad del responsable quedó sin una respuesta judicial definitiva.
¿De dónde salió la rima de Lizzie Borden?
Pese a la absolución, el nombre de Lizzie quedó unido para siempre a los asesinatos. Una parte importante de esa fama llegó gracias a los versos que comenzaron a circular alrededor del caso.
La versión más conocida en inglés afirma que Lizzie Borden tomó un hacha, dio 40 golpes a su madre y después propinó 41 a su padre.
No existe un autor identificado con certeza. Con el paso de los años, los versos comenzaron a circular como una rima infantil, incluso utilizada para saltar la cuerda, y sobrevivieron durante generaciones.
Su sencillez ayudó a convertir un complejo caso criminal en una historia mucho más fácil de recordar. Había una sospechosa, un arma, dos víctimas y una cantidad descomunal de golpes.
El problema es que esa versión eliminó buena parte de las dudas que nunca pudieron resolverse.
