¡Al borde de la muerte! El aterrador procedimiento médico que casi le cuesta la vida a James McAvoy
James McAvoy reveló que estuvo a punto de morir tras una biopsia pulmonar que salió mal. El actor sufrió un colapso pulmonar y pasó semanas hospitalizado.

El actor escocés James McAvoy sorprendió al revelar uno de los episodios más difíciles de su vida: una complicación médica que lo llevó al hospital y que, según sus propias palabras, estuvo a punto de costarle la vida.
¿Qué le pasó a James McAvoy?
Durante su participación en el podcast Armchair Expert, conducido por Dax Shepard, el intérprete de Fragmentado recordó cómo una biopsia pulmonar realizada en 2017 desencadenó una crisis de salud inesperada.

Aunque los médicos buscaban determinar si una sombra detectada en uno de sus pulmones era cancerosa, los resultados descartaron esa posibilidad. Sin embargo, el procedimiento tuvo complicaciones graves.
Me hicieron una punción pulmonar… vieron una sombra en mi pulmón, así que quisieron hacerme una biopsia para ver si era cáncer, lo cual no era, lo cual fue genial”, contó el actor, de 47 años.
La tranquilidad de saber que no tenía cáncer duró poco. McAvoy explicó que el procedimiento salió mal y que, dos días después de regresar a casa, sus pulmones colapsaron mientras se encontraba en la cama.

Pero todo salió mal y casi muero”, confesó. “Dos días después estaba en casa, y una noche mis pulmones simplemente colapsaron en la cama. Y además estaba solo, así que fue una locura”.
¿Qué ocurrió después de la biopsia pulmonar de James McAvoy?
El episodio obligó al actor a permanecer entre dos y tres semanas en el hospital. Durante ese periodo, el equipo médico intentó distintas alternativas para tratar la complicación, pero, de acuerdo con su relato, los primeros esfuerzos no consiguieron resolver el problema.

McAvoy recordó que los médicos llegaron a plantearle una intervención más invasiva para limpiar la zona afectada. Al describir la explicación que recibió, utilizó una comparación que dejó ver la magnitud de la situación.
Me dijeron algo así como: ‘Vamos a tener que abrirte bien, usar jabón para platos y limpiarte por completo, sacarlo todo’”, relató.
Aunque el actor no ofreció detalles clínicos adicionales sobre el tratamiento definitivo ni sobre todas las complicaciones que enfrentó, su testimonio permite dimensionar el temor que vivió durante aquellos días.
La posibilidad de una enfermedad grave había quedado descartada, pero el procedimiento para investigarla lo colocó ante una situación potencialmente mortal.
Así fue la rehabilitación de James McAvoy para el rodaje de Glass
La emergencia ocurrió antes del rodaje de Glass, película de 2019 que continúa la historia de Fragmentado (Split), el thriller psicológico dirigido por M. Night Shyamalan. En ambas producciones, McAvoy interpreta a Kevin Wendell Crumb, un personaje con distintas identidades, entre ellas La Bestia, una figura de fuerza extraordinaria.

Para la secuela, el actor debía asumir una mayor presencia física en ese papel, por lo que recuperar su condición se convirtió en una prioridad durante su rehabilitación.
McAvoy recordó que le pidió a Shyamalan la ayuda de un entrenador personal para prepararse. No buscaba únicamente recuperar su fuerza, sino alcanzar la musculatura que exigía el personaje.
El tipo que me entrenó fue increíble”, dijo.

Según explicó, las primeras cuatro semanas se concentraron en rehabilitación y ejercicios de movimiento funcional. Aunque podía caminar, todavía no estaba en condiciones de correr, trotar o andar en bicicleta.
Después de esa primera etapa, comenzó un entrenamiento orientado a ganar masa muscular rápidamente. Su experiencia ofrece una mirada distinta a la trayectoria de McAvoy.
Detrás de sus transformaciones en pantalla, el actor tuvo que afrontar una recuperación que puso a prueba su resistencia y capacidad de adaptación. Al compartir lo ocurrido años después, McAvoy no solo recordó el temor de una emergencia que vivió estando solo, sino también el esfuerzo necesario para regresar al trabajo.