Hombre al agua "es una película a prueba de likes", opinó Gael García Bernal
El director presentó ayer en Cineteca Nacional su nuevo filme, que estrena el jueves, acompañado de Jorge Salinas y Esmeralda Pimentel, sus protagonistas

Gael García Bernal llegó esta noche a la alfombra roja de su nueva película como director Hombre al agua, con una idea que rebasa la historia del personaje que él mismo interpreta: incluso la vida que una persona construye para sí misma puede terminar convertida en mercancía.
La película, que llegará a los cines mexicanos mañana, sigue a Camilo, un salvavidas cubano cuya vida cambia después de rescatar a un empresario mexicano. Lo que comienza como una oportunidad termina revelando una red de poder, manipulación e intereses. Para García Bernal, esa premisa dialoga con un presente en el que casi todo puede convertirse en capital político, económico o social.
Estamos en un mundo donde todo es capitalizable hacia lo electoral, hacia el ejercicio de poder, hacia aquello que dejó de ser una construcción de sociedad o de preguntas que nos llevan a un mejor porvenir y más bien se volvieron una cosa de dinero, likes, completamente, o votos”, señaló a la prensa durante la presentación.
Por eso eligió el humor. No como una forma de suavizar aquello que resulta incómodo, sino como una herramienta para exhibirlo. El actor y director recordó que entre sus películas favoritas están comedias como Zoolander, porque, según explicó, pueden profundizar en determinados temas mientras hacen reír.
Ese espíritu también atraviesa la manera en que consiguió levantar Hombre al agua. García Bernal reconoció una contradicción dentro de la industria.
Toda la gente que hace cine quiere hacer esta película. La gente que financia cine no quiere financiar estas películas. No las quiere financiar”, afirmó a Excélsior.
En ese sentido, definió el proyecto como un ejercicio “loquísimo, díscolo, interesante y muy libre”, construido junto a un equipo latinoamericano que le permitió reunir referencias de distintos países que forman parte de su propia vida.

Gael desfiló por la alfombra roja sonriente y elegante junto al resto del elenco de la película; Jorge Salinas y Esmeralda Pimentel posaron, se rieron y enviaron saludos a un reducido grupo de fanáticos que los esperaba en la Cineteca Nacional antes de ingresar a la sala para la proyección de estreno en México.
La película tuvo su recorrido por festivales como Venecia y Toronto, y finalmente concluyó su itinerario para estrenarse en México, “el lugar más importante”, como aseguró Jorge Salinas, quien reconoció que el principal reto es convencer al público mexicano con este largometraje.
