Fobia retumba en el Domo de Cobre: así fue su emotivo concierto de aniversario

Hace 39 años Fobia tocó por primera vez en la CDMX. Anoche, la banda celebró casi cuatro décadas de trayectoria en un abarrotado Palacio de los Deportes

Fobia.
Fobia.Mateo Reyes

Hace 39 años, justo un 24 de octubre, Fobia tocó por primera vez en la Ciudad de México.

Casi cuatro décadas han pasado en las que miles de historias se han entretejido a través de recuerdos, el cariño de sus fans y, sobre todo música.

Por eso, aunque anoche, antes de que Fobia llegara al escenario del Palacio de los Deportes hubo silbidos por una parte del público que ya quería verlos en acción, la velada fue una total celebración de rock nacional.

Era la segunda de dos noches consecutivas con las que la banda celebró su andar, pero desde los primeros acordes quedó claro que no se trataba únicamente de un aniversario, era un reencuentro entre canciones, recuerdos y varias generaciones que crecieron con el rock de Fobia, por lo que el Domo de cobre se convirtió en una cápsula del tiempo.

El grupo abrió con Veneno vil y la respuesta fue inmediata. De pie, el público coreó cada palabra mientras las luces recorrían el escenario. Después llegó No eres yo, que mantuvo a la mayoría de los asistentes brincando y bailando.

“Y especialmente esta noche, porque un 24 de octubre, hace 39 años, por primera vez tocó Fobia aquí en la Ciudad de México”, recordó Leonardo de Lozanne, antes de continuar con el recorrido musical.

Fobia.
Fobia.Mateo Reyes

La fecha conectó así el presente con aquel primer concierto de la agrupación, ocurrido en octubre de 1987, cuando Fobia era todavía un grupo de jóvenes que comenzaba a abrirse camino en una escena dominada por el rock urbano. Aquella primera presentación tuvo como escenario un lugar pequeño, prácticamente del tamaño de un salón de clases, donde fueron teloneros de Trolebús.

Casi cuatro décadas después, el contraste resultaba evidente: miles de personas ocupaban el Palacio de los Deportes para celebrar a una banda que desde sus primeros años decidió experimentar y ampliar los límites del rock.

Pesadilla continuó la noche y después llegaron canciones como No soy un buen perdedor, momento en el que Leo bajó del escenario para acercarse a los seguidores de las primeras filas. El cantante volvió a convivir con el público más adelante, en otro de los momentos que hicieron que el concierto se sintiera menos como un espectáculo a distancia y más como una reunión entre viejos conocidos.

Leonardo de Lozanne.
Leonardo de Lozanne.Mateo Reyes

El viaje por la historia de Fobia continuó con temas de sus primeros discos, entre ellos Dios bendiga a los gusanos, mientras que Dinosaurios provocó otra de las postales de la noche: miles de teléfonos celulares se encendieron para acompañar la canción.

Pudriendo y Regresa a Júpiter mantuvieron el recorrido por distintas etapas de la banda, mientras las luces blancas, azules, rojas y naranjas transformaban el escenario para acompañar cada momento.

Y entonces llegaron los grandes clásicos: Hipnotízame, Dos corazones y Hoy tengo miedo. Las canciones fueron recibidas como un himno por los asistentes que volvieron a cantar de principio a fin, entre aplausos y coros.

Un aniversario acompañado por Meme del Real

Antes de que Fobia tomara el escenario, Meme del Real, integrante de Café Tacvba, se encargó de preparar al público con una selección que transitó entre el rock en español y la música regional mexicana.

Uno de los momentos más celebrados llegó con Querida, de Juan Gabriel, que fue coreada por el público, además de canciones de Café Tacvba como ‘Eres’.

El músico también tuvo palabras para la agrupación que lo invitó a participar en esta celebración.

“Se dice fácil, 40 años... puro amor y puro cariño de colegas”, expresó en reconocimiento a cuatro décadas de historia compartida dentro del rock mexicano.

La presencia de Meme también funcionó como recordatorio de una escena musical que, desde finales de los años 80, comenzó a construir un espacio propio para el rock hecho en México.

Fobia
FobiaMateo Reyes

Fobia fue parte de esa transformación. Su primer álbum, Fobia, publicado en 1990, los colocó en el mapa con canciones como El microbito, un tema que incluso enfrentó la censura televisiva por una de sus letras. 

Después vendrían Mundo Feliz, Leche y Amor chiquito, discos que consolidaron una identidad marcada por la experimentación, el humor, los sintetizadores y una manera poco convencional de entender el rock.

Aquella banda que alguna vez fue considerada el bicho raro del rock en español terminó convirtiendo sus rarezas en una firma propia.

En el Palacio de los Deportes, cuatro décadas después, esas canciones demostraron que siguen teniendo un lugar en la memoria colectiva.

Fobia no sólo recorrió su historia: hizo que la Ciudad de México volviera a sentirse joven, al menos durante una noche con canciones que se niegan a envejecer.

Fans en el show de Fobia en el Palacio de los Deportes.
Fans en el show de Fobia en el Palacio de los Deportes.Mateo Reyes