Crítica: Abrí mi corazón a 'Michael', pero ¡sí le hace falta el Lado B a la vida del Rey del Pop!
Fuimos de los primeros en poder ver la biopic de Michael Jackson y aunque hay un esfuerzo tremendo por honrar su vida, indudablemente se requiere abordar al Rey del Pop por el Lado B

Dicen por ahí que si quieres ser feliz, no tengas expectativas. Si bien es cierto que esto puede aplicar a la vida misma, también se puede usar en el cine en general y en las biopics en particular. El reciente estreno de Michael, inspirada en la primera etapa de la vida de Michael Jackson, "El Rey del Pop", es un claro ejemplo de que tener expectativas altas te puede traer una gran desilusión.
Y se entiende que el público en general esté expectante de este proyecto que fue dirigido por Antoine Fuqua (Training Day o The Equalizer), pues siempre se quiere ahondar o conocer aún más sobre la vida de una figura lo mismo emblemática que controvertida; sin embargo, no siempre resulta lo que se espera y más cuando detrás del filme están como productores familiares y amigos del cantante fallecido en 2009. Es evidente que van a mostrar lo que quieren y pierdan el rumbo de la objetividad.
El filme, mañana disponible en la cartelera mexicana, se centra en los inicios en 1966 de los Jackson 5, regenteados y explotados por el padre de familia Joseph Jackson —el antagonista de la historia interpretado magistralmente por Colman Domingo—, pasando por el éxito de la agrupación, el deseo de Michael de querer hacer una carrera como solista y de su pelea interna por quitarse el yugo del padre para llegar a ser el gran Michael Jackson que llevó en 1988 su gira Bad World Tour al Reino Unido (hasta ese momento abarca la cinta).
Dejando de lado las muy bien logradas actuaciones tanto del niño Juliano Valdi, quien le da vida al pequeño Michael, como de Jaafar Jackson, sobrino del intérprete de Thriller, quien le da vida en su juventud, la cinta se centra sólo en el Lado A, el lado "bueno" de Michael Jackson, dejando fuera el Lado B del artista, el lado oscuro y controversial del que todos supimos por el asedio de los medios de comunicación.
Michael se centra meramente en el nacimiento de una estrella solitaria, una estrella con talento que busca quitarse de encima a un padre explotador, una estrella que revolucionó la escena musical a la que no le gusta interactuar con la prensa bajo el argumento de que quiere mantener ese halo de misterio, una estrella que visita en los hospitales a niños enfermos de cáncer y una estrella que ama a los animales exóticos, a quienes define como sus amigos. El filme glorifica a Michael Jackson y lo pinta como un joven infantilizado que se refugia en la historia de Peter Pan (libro al que hacen alusión varias veces en la película).
Hasta ahí, todo bien y muy plano. El filme se levanta con algunos momentos musicales en los que se ahonda en lo que sucedió para darle forma a cortes como Beat It o Thriller, pero nunca nos explicamos cómo ese Michael Jackson, al que pintan muy etéreo y cero sexual, fue capaz de crear Billie Jean, corte que habla de cómo una mujer acosa al narrador, afirmando falsamente que él es el padre de su hijo.
Al filme, al que Rotten Tomatoes le da un 34% de puntuación, le hace falta algo para pasar de un filme medianamente bueno a uno extraordinario que pueda ser digno de este 2026. Lo más seguro es que la biopic, producida por Graham King —el mismo productor de Bohemian Rhapsody—, conecte con los fans que buscan cobijarse con la nostalgia del Rey del Pop y sólo es cuestión de esperar a ver si se le da luz verde a una segunda parte (spoiler alert: al final del filme se lee la leyenda de "Esta historia continúa..."), justo esa parte oscura de su vida en la que fue acusado de abuso sexual infantil o en la que se supo de su adicción a medicamentos recetados.
Ya veremos si la familia de Michael Jackson, entre ellos Jermaine Jackson, La Toya Jackson o Prince Michael Jackson (hijo del finado cantante) o los amigos cercanos, como John Branca (quien fue abogado y gran amigo del cantante y que es interpretado en la pantalla por Miles Teller) dan el paso objetivo y hablan de ese Lado B del artista que se convirtió en un rey musical...
Y sí, ya veremos qué dicen los números en taquilla para ver si se realiza una segunda entrega, pues el presupuesto de esta película, según datos de portales estadunidenses, llegó a los 200 millones de dólares. Cabe señalar que Paris Jackson, hija de Jack, no está involucrada en el proyecto por considerarlo un tanto desabrido y sin la honestidad necesaria. En algún momento, The Guardian reportó que a Paris le enfureció que hayan ignorado las notas que hizo en el primer borrador, por lo que prefirió ignorar por completo este esfuerzo por honrar a su papá.