VIDEO: ¡Se les derritieron los zapatos! Infierno de 69 grados sacude a la NFL
El césped artificial del Nissan Stadium llegó a los 69 grados centígrados durante el partido entre Eagles y Titans; jugadores tuvieron que cambiar de zapatos y hasta el entrenador Nick Sirianni necesitó recibir suero intravenoso.

El calor llevó al límite a la NFL. El césped artificial del Nissan Stadium alcanzó una temperatura de 157 grados Fahrenheit, alrededor de 69 grados Celsius, durante el partido entre Philadelphia Eagles y Tennessee Titans, provocando una escena difícil de imaginar: los zapatos de algunos jugadores comenzaron literalmente a derretirse.
Philadelphia terminó llevándose la victoria 24-20, pero buena parte de la conversación después del encuentro estuvo relacionada con las condiciones extremas que tuvieron que soportar ambos equipos en Nashville.
El liniero ofensivo Cam Jurgens reveló que sintió los pies ardiendo durante el partido y tuvo que utilizar varios pares de zapatos debido a que las suelas comenzaron a deformarse por el calor acumulado sobre la superficie artificial.
Las imágenes de televisión también mostraron a integrantes de los Titans rociando agua directamente sobre el calzado para intentar disminuir su temperatura y poder continuar jugando.
Jordan Mailata, tackle izquierdo de los Eagles, consideró que lo sucedido debe formar parte de la discusión que existe entre los jugadores y la liga respecto al uso de césped artificial.
El jugador explicó que la superficie retenía el calor y después lo irradiaba directamente hacia quienes estaban en el campo, convirtiendo cada jugada en una prueba física adicional.
La temperatura ambiental en Nashville alcanzó aproximadamente los 35 grados Celsius, mientras que la sensación térmica se acercó a los 40. Sobre el césped artificial, sin embargo, las mediciones fueron todavía más extremas.
Nick Sirianni necesitó suero por el calor extremo
El problema no quedó únicamente entre los jugadores. Nick Sirianni, entrenador en jefe de Philadelphia, necesitó recibir suero intravenoso debido a las condiciones, pese a que evidentemente no participó en ninguna jugada.
“Hacía un calor infernal”, reconoció el coach tras el encuentro, mientras destacaba el esfuerzo realizado por sus jugadores para mantenerse en el campo.
Amani Hooker, safety de Tennessee, reveló además que el problema no era completamente nuevo. En el partido inaugural de la temporada ante los Jets, explicó, las suelas de sus zapatos también terminaron totalmente derretidas.
Los Eagles incluso habían tratado de prepararse para el escenario. El equipo llegó a Nashville desde el viernes, un día antes de su rutina habitual como visitante, y realizó una ligera sesión de entrenamiento al mediodía del sábado con el objetivo de aclimatarse.
Lane Johnson, veterano con 14 temporadas en la NFL, aseguró que fue uno de los cinco partidos más complicados que ha disputado durante su carrera debido al desgaste provocado por las condiciones.
El episodio volvió a alimentar el debate sobre las superficies artificiales en la NFL, pero dejó además algunas de las imágenes más insólitas de la temporada: jugadores cambiando de zapatos y tratando de enfriarlos con agua porque el terreno de juego estaba, literalmente, derritiéndolos.
¿Qué hubiera pasado si la temperatura ambiente hubiera sido también de 69 grados?
Si la temperatura ambiente del partido hubiera alcanzado los 69 grados que se registraron en la superficie, todos hubieran colapsado y muerto, pues el cuerpo humano mantiene su temperatura interna cerca de 37 grados. Cuando la superficie o el aire superan los 40-42 grados de forma prolongada, el sudor deja de enfriar, la temperatura interna se dispara y las proteínas comienzan a desnaturalizarse.
A 69 °C, como los registrados en el césped artificial, el cuerpo pierde por completo su capacidad de autorregulación y entra en riesgo de fallo multisistémico en cuestión de minutos.