Roland Garros no cede a presiones: No aumentarán los premios ante la amenaza de boicot los tenistas
Amélie Mauresmo confirmó que Roland Garros 2026 mantendrá su bolsa de 61.7 millones de euros, rechazando las exigencias económicas y amenazas de boicot lideradas por Aryna Sabalenka

Los organizadores de Roland Garros 2026 descartaron aumentar nuevamente la bolsa de premios para la edición de este año, pese a las presiones y amenazas de boicot impulsadas por algunos de los principales tenistas del circuito profesional.
La directora del torneo, la extenista Amélie Mauresmo, confirmó que el Grand Slam parisino mantendrá la distribución económica previamente anunciada. Según datos oficiales del torneo la bolsa total alcanzará 61.7 millones de euros, un incremento cercano al 10 por ciento respecto a 2025.
La decisión surge en medio de un creciente conflicto entre jugadores de la ATP y la WTA con los cuatro torneos Grand Slam. Diversas figuras del tenis consideran insuficiente el porcentaje de ingresos que reciben los jugadores en comparación con otras competencias del circuito.
La número uno del mundo, Aryna Sabalenka, fue una de las voces más críticas en semanas recientes. La campeona de tres Grand Slams declaró previamente que los jugadores deberían considerar medidas más severas, incluido un posible boicot, para presionar por mejores condiciones económicas.
Representantes de jugadores sostienen que los Grand Slams destinan alrededor del 15 por ciento de sus ingresos totales a premios, una cifra inferior a la repartida en algunos torneos Masters 1000 y WTA 1000.
Mauresmo defendió la postura de Roland Garros y afirmó que los premios económicos prácticamente se duplicaron durante la última década. También señaló que el torneo debe equilibrar gastos operativos, inversiones en infraestructura y apoyo al desarrollo del tenis francés.
El conflicto comenzó a trasladarse fuera de la cancha. Medios en Europa reportaron que varios jugadores planean reducir su participación en actividades de prensa y compromisos comerciales durante el torneo como medida de presión adicional.
La disputa refleja una tensión cada vez mayor entre los tenistas y las organizaciones que administran los Grand Slams. Además de los premios económicos, los jugadores han pedido mayor participación en decisiones relacionadas con calendario, salud física, descansos obligatorios y estructura del circuito profesional.
Roland Garros iniciará el domingo en París bajo un ambiente de presión política y económica poco habitual para uno de los torneos más tradicionales del tenis mundial.