¡Caos en la Copa del Rey! Apedrean autobús del Sporting Hortaleza y suspenden el partido en Tenerife
Graves altercados y denuncias de agresiones en los exteriores del campo del Güímar obligan al cuerpo arbitral a cancelar la eliminatoria

El encuentro de vuelta de la eliminatoria previa de la Copa del Rey entre el Atlético Unión Güímar y la AD Sporting de Hortaleza fue suspendido este domingo 4 de octubre de 2026. La cancelación definitiva del choque se debió a graves incidentes de violencia registrados en los exteriores del Estadio Municipal de Tasagaya, en Tenerife, España.
Los altercados ocurrieron antes del pitido inicial, truncando un partido histórico de categoría regional cuyo premio final era un boleto directo para enfrentar a un club de la Primera División del futbol español en la fase principal del torneo de eliminación directa.
La tensión estalló por completo con la llegada de la delegación madrileña al recinto tinerfeño. El autobús que transportaba al Sporting de Hortaleza fue emboscado de forma hostil por un grupo de radicales con el rostro cubierto, quienes atacaron la unidad mediante el lanzamiento masivo de piedras y botellas, destrozando varios de los cristales del vehículo.
De acuerdo con denuncias de miembros del club visitante y reportes de medios de comunicación que cubrían el evento, la situación escaló rápidamente ante la presunta presencia de individuos encapuchados y armados con navajas.
Ante el panorama de vulnerabilidad y la falta de garantías para proteger la integridad física de los futbolistas, cuerpo técnico y familiares acompañantes, la directiva del Sporting de Hortaleza tomó la decisión de no abandonar los vestuarios del estadio. La Real Federación de Futbol de Madrid (RFFM) respaldó la postura de su club afiliado, catalogando el ambiente en las inmediaciones de Tasagaya como altamente peligroso.
Alrededor de las 12:30 horas (hora local), múltiples patrullas de la Guardia Civil llegaron al sitio en el recinto deportivo para contener los disturbios e iniciar las investigaciones. A pesar de los esfuerzos de contención, se registraron conatos de bronca entre integrantes de ambas entidades en los pasillos de acceso al campo.
Luego de acumular más de una hora de retraso respecto al horario original (12:00 horas) y constatar que la seguridad general no estaba plenamente garantizada, el cuerpo arbitral dictaminó la suspensión del partido.
La resolución definitiva de la eliminatoria —que se mantiene con ventaja provisional de 1-0 para el Hortaleza tras el partido de ida disputado en Madrid— queda ahora bajo la jurisdicción del Juez de Competición de la Real Federación Española de Futbol (RFEF).
El organismo estatal evaluará detalladamente las actas arbitrales, los anexos y los informes policiales de la Guardia Civil para determinar las sanciones correspondientes. Entre los escenarios previstos por la normativa vigente se contempla otorgar la clasificación administrativa directa al Sporting de Hortaleza, obligar a disputar el duelo a puerta cerrada en una nueva fecha, o trasladar la sede a un territorio neutral.