Rodrygo se pierde la serie ante Benfica: la UEFA sanciona al brasileño con dos partidos

El Real Madrid enfrentará los playoffs de la Liga de Campeones sin Rodrygo, suspendido por la UEFA tras insultar al árbitro en la derrota 4-2 ante el Benfica, un castigo que condiciona una eliminatoria ya cargada de tensión.

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Rodrygo fue expulsado en el tiempo de descuento ante Benfica y ahora se perderá la serie eliminatoria por sanción de la UEFA.Reuters

El Real Madrid recibió un golpe adicional en su camino europeo rumbo a los octavos de final de la Liga de Campeones de la UEFA. El delantero brasileño Rodrygo fue sancionado con dos partidos de suspensión por el comité disciplinario de la UEFA, luego de insultar al árbitro durante la derrota 4-2 ante el Benfica, la semana pasada en Lisboa.

La sanción se originó en los minutos finales del encuentro, cuando Rodrygo perdió la compostura al protestar de forma reiterada por lo que consideró tácticas deliberadas de pérdida de tiempo por parte del conjunto portugués. El brasileño fue amonestado en dos ocasiones durante el tiempo de descuento, situación que derivó en su expulsión inmediata. Posteriormente, el organismo europeo determinó que el atacante dirigió palabras insultantes y ofensivas hacia el árbitro, motivo por el cual se aplicó la suspensión automática.

Más allá del castigo individual, la sanción tiene implicaciones deportivas directas para el club blanco. La derrota en el Estádio da Luz no solo representó un revés anímico, sino que también le impidió clasificarse de forma automática a los octavos de final, al no colocarse entre los ocho mejores equipos de la fase de liga del torneo.

El panorama se vuelve todavía más incómodo para el conjunto español, ya que deberá enfrentarse nuevamente al Benfica, ahora en la serie de playoffs eliminatorios, en una llave que se disputará a ida y vuelta. Para ambos encuentros, Rodrygo no estará disponible, al cumplir de forma íntegra la sanción impuesta por la UEFA.

La ausencia del brasileño representa un problema serio en ataque para el Real Madrid, que ha dependido de su velocidad, capacidad de desborde y aparición en partidos de alta exigencia, especialmente en un contexto europeo donde cada error se paga caro y los márgenes son mínimos.

La suspensión obliga al cuerpo técnico a reconfigurar el frente ofensivo, ajustar roles y buscar soluciones en una eliminatoria que se anticipa cerrada, intensa y de alto voltaje competitivo. No se trata solo de reemplazar a un jugador, sino de redefinir dinámicas ofensivas en una serie decisiva.

Del otro lado estará un Benfica dirigido por José Mourinho, un viejo conocido del madridismo y especialista en series cortas de alta presión, lo que añade un componente táctico y emocional extra a una eliminatoria que ya venía marcada por la polémica.

Así, el Real Madrid no solo deberá resolver su pase en la cancha, sino hacerlo sin uno de sus atacantes clave, en una serie que quedó condicionada desde aquella noche en Lisboa y que ahora suma un nuevo capítulo fuera del terreno de juego.