Marcos Paulo corre al baño durante el partido y terminó marcando gol de la victoria
El portugués sorprendió al abandonar momentáneamente la cancha ante Criciúma por una emergencia, pero regresó para evitar el cambio y minutos después anotó en el triunfo 2-0 del Juventude

El futbol brasileño dejó una de esas escenas que parecen sacadas de una película. Marcos Paulo, jugador del Juventude, abandonó inesperadamente el terreno de juego durante el partido ante Criciúma porque necesitaba ir al baño. Lo que nadie imaginaba es que, minutos después, regresaría para convertirse en uno de los protagonistas de la victoria 2-0.
El encuentro, correspondiente a la Serie B de Brasil, enfrentaba a los dos equipos que peleaban directamente por la cima de la clasificación. En medio de esa tensión, Marcos Paulo sorprendió incluso a sus propios compañeros cuando decidió salir del campo a toda velocidad.
La situación tomó por sorpresa al cuerpo técnico del Juventude, que de inmediato comenzó a preparar un cambio ante la posibilidad de que el futbolista no pudiera regresar. El cuarto árbitro incluso llegó a mostrar el tablero electrónico para anunciar la sustitución.
Sin embargo, cuando todo parecía indicar que Marcos Paulo dejaría el partido, reapareció en el terreno de juego y la modificación finalmente no se realizó.
La anécdota ya era curiosa, pero el desenlace fue todavía más inesperado. Marcos Paulo terminó marcando el segundo tanto del Juventude, que se impuso 2-0 como visitante y consiguió una victoria fundamental en la pelea por el liderato.
Después del encuentro, su compañero Sam relató ante los medios la confusión que provocó aquella inesperada salida.
Sucedió de repente. Me miró y dijo: 'Sam, Sam, no puedo seguir'. Le pregunté: '¿A dónde vas?', y repitió: 'No puedo seguir', mientras se marchaba. Todos se quedaron atónitos. Incluso el árbitro no sabía qué hacer, no sabía si detener el partido o dejar que el juego continuara, así que el encuentro siguió su curso", señaló.
Finalmente, Marcos Paulo regresó a tiempo, evitó ser sustituido y terminó poniendo la cereza al pastel con un gol.
Además de la peculiar historia, el triunfo tuvo un enorme valor deportivo: Juventude llegó a 50 puntos y se quedó como líder único de la Serie B, tres unidades por encima del propio Criciúma.