Manny Barreda tendrá la apertura más grande de su carrera ante Estados Unidos
El veterano lanzador mexicano de 37 años será el abridor de México en el tercer juego del Clásico Mundial de Beisbol ante la poderosa ofensiva de Estados Unidos; hace apenas un mes ni siquiera imaginaba estar en el roster

HOUSTON. Manny Barreda está listo para vivir la apertura más importante de su carrera. El lanzador derecho será el encargado de abrir este lunes por México ante Estados Unidos en el tercer juego del Clásico Mundial de Beisbol, un duelo que lo pondrá frente a uno de los lineups más temibles del torneo.
A sus 37 años, Barreda vuelve a encontrarse en un escenario grande del beisbol internacional. El derecho, quien en 2021 se convirtió en el lanzador mexicano de mayor edad en debutar en Grandes Ligas, ahora tendrá la pelota en un momento crucial para la novena tricolor.
Sí, claro, emocionado, agradecido con Dios y agradecido con que se me tome en cuenta para enfrentar a estos jugadores”, explicó el lanzador mexicano previo al duelo ante Estados Unidos.
Barreda aseguró que, aunque ha vivido momentos importantes en su carrera, la dimensión de un juego del Clásico Mundial tiene un significado especial para cualquier pelotero.
“Yo creo que he vivido muchos momentos grandes, aunque no parezca. México para nosotros es grande, porque representamos nuestra ciudad y nuestro equipo, y de ahí comemos. Tal vez no es de esta magnitud, pero para nosotros lo tomamos igual”, explicó. “Estoy emocionado con lo que viene y pues a darle con todo”.
Lo más sorprendente de su historia es que hace apenas unas semanas ni siquiera imaginaba estar en el roster mexicano. Las lesiones y bajas dentro del staff de pitcheo abrieron una puerta que Barreda supo aprovechar.
Hace un mes no sabía que existía la oportunidad de estar aquí. Benjamín me dijo: ‘mantente listo, no sabemos qué puede pasar’. Yo estaba en la lista de reservas como muchos otros”, recordó.
Ya en el roster y conforme avanzaron los días dentro de la concentración y del torneo, comenzó a notar que existía la posibilidad de abrir un juego.
Desde hace días no me habían dicho nada, pero en los medios se escuchaba esa posibilidad. Mucha gente me mandó mensajes. Hoy, durante el juego contra Brasil, cuando vi que no entré a lanzar, pensé que tal vez me estaban guardando para una apertura”, relató.
Finalmente, la confirmación llegó después del encuentro, cuando el cuerpo técnico encabezado por Benjamín Gil y el coach de pitcheo Horacio Ramírez comenzaron a delinear el plan.
A pesar del tamaño del reto, Barreda reconoce que los nervios siempre forman parte del juego.
“Claro que estoy emocionado. No voy a decir que no estoy nervioso. Siempre siento nervios, aunque sea un juego de temporada regular en la Liga Mexicana o en la Liga del Pacífico”, confesó. “Pero eso es bueno, porque significa que te importa”.
Curiosamente, parte de su preparación para enfrentar a la ofensiva estadounidense surgió involuntariamente en una sesión de bullpen semanas atrás, cuando lanzó con Alejandro Kirk, quien ahora será su receptor en el Clásico.
Ahora, esas conversaciones se transforman en un plan real de juego, con Barreda listo para subirse a la lomita en Houston y enfrentar uno de los retos más grandes de su trayectoria profesional.
EL EDITOR RECOMIENDA



