Pizarro reconoce que Chivas fue mejor; se consuela en poner la mira en la final de la Concachampions
El técnico felino admitió que Chivas los superó durante la mayor parte del partido y reivindicó el doble esfuerzo de Tigres en Liga MX y torneo continental

Guido Pizarro no buscó excusas. Sentado frente a los medios después de que Chivas eliminara a Tigres en el Estadio Akron, el técnico regiomontano fue directo, breve y sin matices: el rival hizo mejor las cosas y el pase a semifinales fue merecido.
Fue un partido donde el equipo rival hizo mejor las cosas", abrió Pizarro. "Tuvimos lapsos donde pudimos imponernos, pero no pudimos hacerlo durante la mayor parte del tiempo. El rival fue justo ganador."
La honestidad del diagnóstico resultó llamativa para un técnico que llegó al Akron con ventaja global de 3-1 y con la posibilidad de sellar la clasificación antes del descanso. Tigres tuvo momentos, sí, entre ellos una oportunidad clara de André-Pierre Gignac que le tapó Óscar Whalley en el segundo tiempo. Pero las Chivas de Gabriel Milito dominaron los pasajes determinantes, presionó alto desde el inicio y no bajó la intensidad hasta que el marcador global quedó igualado.
"No es el resultado que todos queríamos", admitió el entrenador. "La intención siempre fue ir a buscar el resultado."
La Concachampions como consuelo y objetivo
Lo que Pizarro sí reivindicó fue la lógica detrás de un semestre de doble exigencia. Tigres compitió simultáneamente en la Liga MX y en la Concachampions, llegando a la final del torneo continental mientras mantenía aspiraciones en la liguilla doméstica.
El costo físico y mental de esa ruta fue visible en el Akron: un equipo que llegó con tres bajas sensibles (Fernando Gorriarán, Ozziel Herrera y Joaquín Henrique) y con las piernas cargadas de un calendario que no dio tregua.
Siempre supimos que daríamos lo mejor en los dos torneos, a ver hasta dónde llegábamos en ambos", señaló Pizarro. "Y llegaremos a una final de Concachampions."
Tigres pierde en cuartos de final de la Liga MX, pero se mantiene vivo en el torneo continental más importante de la región, donde enfrentará al Toluca en la final. Para Pizarro, ese es el terreno donde el semestre aún puede definirse con un título.
Lo que quedó sobre la mesa del Akron es la imagen de un equipo que apostó a dos frentes y pagó el precio en uno de ellos. Chivas cobró esa factura con dos goles de Sandoval. Tigres la acepta y mira hacia adelante: la Concachampions espera, y con ella, la última oportunidad de que este ciclo cierre con una copa en las manos.