Revolución en el futbol: Sale a la luz el plan de Gianni Infantino para vender parte de la FIFA
El organismo rector transferirá los derechos de televisión y patrocinios de las Copas del Mundo a una filial para inyectar fondos globales

La FIFA ha puesto en marcha una de las transformaciones financieras más radicales en la historia del deporte. Bajo el liderazgo de Gianni Infantino, el organismo rector ha presentado un ambicioso plan estratégico que busca inyectar más de 10,000 millones de dólares en el desarrollo del futbol global durante los próximos cuatro años. El pilar central de esta maniobra es la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva empresa filial que consolidará todas las operaciones comerciales y eventos de la institución.
La búsqueda de capital privado: Valuación y socios estratégicos
Con el objetivo de maximizar sus ingresos, la FIFA pretende captar hasta 4,200 millones de dólares mediante la venta de participaciones minoritarias (hasta un 20%) en FFE a inversionistas institucionales. Esta estrategia se sustenta en una valoración inicial de la compañía proyectada en 20,000 millones de dólares.
El grupo de inversionistas privados está liderado por la firma de capital permanente Thrive Eternal, un fondo fundado por Joshua Kushner que cuenta con la asesoría del ex-CEO de Disney, Bob Iger. Estos socios adquirirían acciones sin derecho a control operativo, garantizando a la FIFA el mando absoluto de la entidad.
Activos en juego: ¿Qué es lo que realmente vende la FIFA?
Para atraer este flujo masivo de capital, la institución transferirá a FFE los derechos comerciales de su portafolio más valioso: los Mundiales masculinos, femeninos y juveniles. Los inversionistas externos obtendrán un porcentaje directo de los ingresos derivados de:
- Derechos de transmisión televisiva y plataformas de streaming.
- Patrocinios globales y licencias de marca (merchandising y videojuegos).
- Venta de boletaje y paquetes de hospitalidad corporativa.
La FIFA ha sido enfática en señalar que la gobernanza, el diseño de reglamentos, el calendario internacional y la soberanía sobre la organización de las competiciones no están sujetos a negociación. Estos pilares institucionales se mantendrán bajo control exclusivo del organismo para evitar que intereses privados dicten las reglas del deporte.
Un "Plan Marshall" para las asociaciones miembro
El atractivo político del plan reside en la redistribución de fondos a las 211 Asociaciones Miembro (MAs). El programa Fast Forward ofrecerá un pago inmediato de 20 millones de dólares a cada asociación para infraestructura. Además, el financiamiento regular aumentará de forma escalonada: de los 8 millones actuales a 20 millones por ciclo a partir de 2027, alcanzando los 24 millones de dólares para el periodo 2035-2038.
La UEFA en pie de guerra: "El futbol no está a la venta"
Sin embargo, el proyecto ha desatado una batalla política. La UEFA ha reaccionado con extrema dureza, afirmando que este plan "cruza una línea que las instituciones rectoras nunca deberían cruzar". Según el organismo europeo, la venta de participaciones comerciales compromete la transparencia y el alma del deporte informando que "ninguno de nosotros es el propietario del futbol; no es de la FIFA para venderlo".
Con el asesoramiento de los banqueros de J.P. Morgan y figuras corporativas como Greg Maffei (ex-CEO de Liberty Media), la FIFA busca ahora el consenso necesario para que este cambio de paradigma sea aprobado formalmente por su Consejo.