El día que la afición de Pumas "atacó" al camión del Necaxa en Ciudad Universitaria

El futbol mexicano está lleno de momentos inolvidables por lo que pasa dentro de la cancha, pero lamentablemente también guarda capítulos tristes provocados por lo que sucede afuera.

Por: David Olaff Bermúdez

Pelea entre Pumas y Necaxa
Pelea entre Pumas y NecaxaCuartos de final 2000

Uno de los episodios más oscuros y recordados en la rivalidad entre Pumas y Necaxa ocurrió el 21 de mayo del año 2000, un día en que la violencia y el descontrol opacaron por completo lo que debía ser una fiesta deportiva.

Ambos equipos se jugaban el pase a las Semifinales en el partido de Vuelta de los Cuartos de Final del Torneo Verano 2000. La serie ya venía muy caliente desde el primer juego, donde los universitarios habían sacado una ventaja espectacular tras ganar 4-3 en un duelo lleno de goles. Para la Vuelta en el Estadio Olímpico Universitario, el ambiente estaba encendido, pero la pasión de los seguidores de Pumas cruzó la línea mucho antes de que el árbitro diera el pitazo inicial.

Camión del Necaxa atacado
Camión del Necaxa atacadoPumas vs Necaxa

Atrapados en un camión sin aire y con un calor insoportable

Cuando el autobús del Necaxa estaba a muy pocos metros de entrar a las instalaciones de Ciudad Universitaria, la situación se salió de control. El vehículo venía escoltado por una patrulla de seguridad muy pequeña, un famoso "vochito". Un grupo numeroso de aficionados de Pumas le cerró el paso al auto de la policía, lo detuvo a la fuerza y rodeó de inmediato el camión donde viajaban los futbolistas visitantes.

En cuestión de segundos, la multitud empezó a golpear la estructura del autobús con violencia. Entre los empujones y las pedradas, rompieron varios cristales del transporte y terminaron destruyendo el sistema de aire acondicionado. Esto convirtió el interior del camión en un verdadero horno.

El intenso calor del mediodía en la Ciudad de México comenzó a sofocar a los jugadores y al cuerpo técnico del Necaxa, quienes no tenían forma de salir ni de defenderse. La policía no podía llegar hasta ellos porque la gente bloqueaba todos los accesos, dejando al plantel de los Rayos atrapado y desesperado durante casi una hora en lo que parecía una eternidad.

Alex Aguinaga
Alex AguinagaNecaxa

El amargo recuerdo de Álex Aguinaga sobre el encierro

Uno de los grandes referentes del Necaxa en esa época, el ecuatoriano Álex Aguinaga, recordó tiempo después con mucho enojo y tristeza la mala experiencia que le tocó vivir junto a sus compañeros en las afueras de CU.

El exfutbolista platicó que lo sucedido fue una falta de respeto total y una agresión injustificable. Aguinaga contó que el ambiente dentro del transporte se volvió sumamente pesado y preocupante, ya que el calor era sofocante y no había manera de ventilar el lugar. Explicó que la sensación de no poder moverse ni hacer nada para salir los hizo sentir prácticamente como si estuvieran secuestrados dentro de su propio camión.

Además, el histórico atacante lamentó profundamente que los fanáticos permitieran que la rivalidad y la pasión se desbordaran a ese nivel por un simple partido de futbol, transformando un evento familiar en un momento de verdadero peligro.

Ataque de la afición de Pumas
Ataque de la afición de PumasCuartos de final 2000

El resultado dentro de la cancha pasó a segundo plano

A pesar del tremendo susto, los destrozos en su transporte y la sofocación que sufrieron antes de llegar al vestidor, el equipo del Necaxa tuvo que salir a jugar el partido de futbol. El desgaste físico por el calor y el impacto emocional del ataque se notaron en el terreno de juego.

Pumas aprovechó el impulso de su gente en las tribunas y terminó de cerrar la eliminatoria al meter dos goles más en su casa. Con ese resultado, los universitarios aseguraron su boleto a la siguiente ronda del torneo, pero el marcador final quedó en un segundo plano. Aquella tarde del año 2000 no se recuerda por las jugadas o los goles, sino por el día en que la violencia de unos cuantos dejó una mancha en el futbol mexicano.