Cowboys y Saints convierten su práctica en una pelea campal: ¿habrá sanciones de la NFL?
Cowboys y Saints protagonizaron múltiples peleas en una práctica conjunta; Brian Schottenheimer terminó molesto

El coach Brian Schottenheimer tenía una evaluación pendiente sobre el trabajo de los Cowboys ante los Saints, pero antes de hablar de ofensiva, defensiva o de los jugadores que podían haber dado un paso adelante, el entrenador tuvo que explicar por qué su entrenamiento se había convertido en una sucesión de peleas.
Ahora mismo estoy a cargo del Fight Club”, dijo Schottenheimer después de la práctica conjunta entre Dallas y Nueba Orleans.
La frase resumió una sesión que rápidamente pasó de la intensidad habitual de un entrenamiento de pretemporada a los empujones, los golpes y las trifulcas entre jugadores. Hubo al menos un puñado de enfrentamientos, además de varios altercados menores, al grado de que Schottenheimer y el entrenador de los Saints, Kellen Moore, llegaron a conversar sobre la posibilidad de terminar antes la práctica si la situación continuaba fuera de control.
Finalmente no fue necesario suspenderla. Pero el daño a la sesión ya estaba hecho.
El linebacker de los Cowboys Donovan Ezeiruaku fue expulsado después de que los oficiales lo detectaran lanzando un golpe. Es la segunda ocasión durante este campamento en la que el jugador es retirado de una práctica por una situación de este tipo.
El cornerback Caelen Carson también lanzó un golpe, de acuerdo con un video captado por The Dallas Morning News, aunque no fue expulsado. El incidente ocurrió después de que un jugador de Nueva Orleans lo sujetara de la máscara.
La temperatura tampoco bajó del lado de los Saints. El centro Erik McCoy tomó un casco de los Cowboys y lo lanzó por los aires durante uno de los enfrentamientos, mientras que el ala cerrada Moliki Matavao terminó llevando al safety de Dallas Jalen Thompson al suelo.
Para Schottenheimer, el problema no fue únicamente que los jugadores se enfrentaran. Lo que más le molestó fue que las peleas terminaron robándole protagonismo a una de las últimas oportunidades importantes de trabajo antes de que Dallas reduzca la participación de sus titulares en la pretemporada.
“Queremos hacer el trabajo”, explicó el entrenador. “Fue desafortunado”
¿Habrá sanciones?
La pregunta ahora es si las peleas quedarán únicamente como un problema interno de los Cowboys y Saints o si la NFL decidirá intervenir.
La respuesta es que sí existe la posibilidad de sanciones. La NFL tiene mecanismos disciplinarios para castigar las peleas y, además, en los últimos años ha mostrado una postura particularmente estricta con los enfrentamientos durante prácticas conjuntas.
En 2024, después de una serie de peleas entre Giants y Lions durante sus entrenamientos conjuntos, la liga multó a cada organización con 200 mil dólares. La NFL había enviado previamente un memorando a los equipos para recordarles que las peleas y las conductas antideportivas durante este tipo de sesiones no serían toleradas.
Los jugadores también pueden recibir multas. La tabla de sanciones de la NFL contempla actualmente 40,686 dólares por pelear en una primera infracción y 81,374 dólares por una segunda, mientras que abandonar el área de la banca durante una pelea puede representar una multa de 12,172 dólares en una primera infracción.
Eso coloca bajo el reflector a Ezeiruaku, pero también a cualquier otro jugador cuya conducta sea revisada posteriormente por la liga.
La expulsión de una práctica, sin embargo, no significa automáticamente que un jugador vaya a recibir una sanción económica de la NFL. El equipo puede imponer su propio castigo y la liga puede revisar posteriormente las imágenes para determinar si existe una infracción susceptible de multa.
Vamos a jugar al límite”, dijo Schottenheimer. “Pero no vamos a aceptar cualquier cosa de nadie”.
El problema, reconoció, es que los Cowboys tampoco fueron simples víctimas.
Esa parte de su análisis resulta especialmente importante porque el objetivo de una práctica conjunta es precisamente acercar las condiciones de entrenamiento a las de un partido sin llegar a convertir cada jugada en una batalla personal.