Colombia sufre pero vence a RD Congo y le arrebata el liderato a Portugal

45 mil 358 espectadores en el Estadio Guadalajara vibraron con el tenso choque; Muñoz y Vargas, los héroes de la invasión amarilla

Daniel Muñoz festeja el gol de Colombia ante República Democrática del Congo.
Daniel Muñoz festeja el gol de Colombia ante República Democrática del Congo.REUTERS

La Selección de Colombia pudo comprobar el alto desafío que representa la RD Congo, una de las sorpresas del Mundial 2026. Los cafeteros se hicieron del triunfo (1-0), pero de manera sufrida en Guadalajara, por lo que ahora les queda defender el liderato ante una intimidante Portugal.

Victoria por la mínima, un resultado difícil de digerir por el abrumador dominio de los sudamericanos. Miles de sus fanáticos tapizaron de amarillo la tribuna del Estadio Guadalajara.

Pero no podían creer las innumerables oportunidades de irse con la ventaja y por la rapidez de la defensa africana, además de la maravillosa actuación del guardameta Lionel M’Pasi.

El meta de Le Havre de la Ligue 1 hizo gala de su calidad, tales reflejos de leopardo que salvaron a los suyos y llevaron poco a poco a los cafeteros a una desesperación sobre la cancha. Incluso el estratega Néstor Lorenzo no dejó de sortear los nervios al borde de la zona técnica.

La invasión amarilla de los colombianos, al unísono en cada reacción del encuentro, también sucumbió por momentos ante la desesperación de ver a sus jugadores topar con un bloque bajo de resistencia, de balones rechazados con la amenaza de un contragolpe.

Daniel Muñoz celebra el gol ante el Congo en el Estadio Guadalajara.
Daniel Muñoz celebra el gol ante el Congo en el Estadio Guadalajara.REUTERS

Daniel Muñoz comenzó el concierto de alaridos por disparos no concretados en gol. Lamentos que trataban de curar los aficionados con sus cánticos. Aunque el sufrimiento no era el mismo con los aficionados de RD Congo, era un déjà vu de lo ocurrido en el arranque mundialista, el empate 1-1 con Portugal.

Nervios de acero los que forjaron los africanos, con todo y su aficionado más popular de las redes sociales, un símbolo nacional, “Lumumba Vea”, la estatua humana con el brazo derecho levantado que sólo movía la cabeza en dirección del balón.

Pero si de alta intensidad y nervios se refieren en el conjunto cafetero, Muñoz fue el que más lo sintió, con una clara oportunidad de gol que estrelló por un costado.

Pero el lateral, con esa exquisita lectura de juego, a profundidad y como locomotora a toda velocidad, cobró su deuda al 76’, con un disparo cruzado que el defensor congoleño Steve Kapuadi desvió a su propia red; en la misma jugada, John Lucumí pedía una pena máxima.

Explotó la zona técnica de los cafeteros. Suplentes y cuerpo técnico lo celebraron con todo, mientras las gradas hervían en una emoción acumulada por culpa de los tiros de James Rodríguez, Luis Díaz y Jhon Arias que eran rechazados dramáticamente en el “show de M’Pasi”.

Los sustos de los congoleños y el estricto sistema 5-3-2 del estratega Sébastien Desabre recularon sobre el orden táctico del equipo dirigido por Néstor Lorenzo.

Tres intervenciones espectaculares tuvo el guardameta del Atlas, Camilo Vargas. Atajó un disparo de Cédric Bakambu, delantero del Betis, un disparo frontal de Samuel Moutoussamy y otro remate de Chancel Mbemba en el tiempo de compensación.

Colombia y su gente se encomendaron en el segundo tiempo con energía al ingreso de Jhon Córdoba, Juan Fernando Quintero y Richard Ríos; sin embargo, fue el lateral Muñoz el que hizo la diferencia para arrebatarle a Portugal el liderato del grupo.

La RD Congo cayó de pie. Con honor y un enorme sentido de lucha, estoico como su fanaticada, como el espíritu de los Leopardos que no decepcionan en su primera aparición mundialista de la era moderna.