Del "scroll" al horror: Enrique Díaz alerta sobre la anestesia ante la violencia

En su nuevo libro, "Lo intolerable", el escritor mexicano cuestiona la sobreexposición a imágenes de violencia en redes sociales y advierte sobre cómo el flujo incesante de contenidos puede normalizar el abuso, la crueldad y la deshumanización.

El escritor mexicano es autor de "Lo intolerable" un ensayo en el que disecciona los efectos de la anestesia colectiva ante las imágenes brutales que circulan en el mundo digital.
El escritor mexicano es autor de "Lo intolerable" un ensayo en el que disecciona los efectos de la anestesia colectiva ante las imágenes brutales que circulan en el mundo digital.Foto: Cortesía Rodrigo Surrell

Al encender el teléfono inteligente y abrir cualquier red social, brota el video de un migrante detenido por el Immigration and Customs Enforcement (ICE). Scroll (deslizar texto). Aparecen los perfumes o los ejercicios para hacer en la oficina y se encadena a otro donde el protagonista es un capibara. Scroll. Entonces brota la imagen de un niño migrante ahogado en el mar. Scroll Todo en menos de dos minutos. ¿Qué hacer, entonces, para no desensibilizarnos?

Bajo esa idea, el escritor mexicano Enrique Díaz (Ciudad de México, 1976), ganador del Premio Anagrama de Ensayo 2021, publica Lo intolerable su más reciente ensayo, en el que disecciona los efectos de la anestesia colectiva ante las imágenes brutales y crueles que circulan cada segundo en el mundo digital, para lo cual recupera una reflexión de María Zambrano, donde afirma que “pensar propiamente es arrancar algo de las entrañas”.

Ante eso, Enrique Díaz, también autor de La palabra que aparece, asegura que cualquier ser humano de nuestro tiempo necesita 

testimonios, crónicas, novelas, prácticas artísticas que nos encaren con la violencia, la crueldad, la humillación y el abuso de poder hasta conmovernos y volvernos incapaces de tolerarlos un minuto más”.

Enrique Díaz asegura que la exposición de imágenes fuera de contexto que encontramos en nuestros dispositivos móviles nos insensibilizan, ya que deslizamos el dedo sin digerir lo que vemos.
Enrique Díaz asegura que la exposición de imágenes fuera de contexto que encontramos en nuestros dispositivos móviles nos insensibilizan, ya que deslizamos el dedo sin digerir lo que vemos.Foto: Cortesía Oswaldo Ruiz.

¿Es su libro un grito que nace de la idea de María Zambrano?, se le pregunta a Enrique Díaz. “Sí, creo que una época en donde se persigue a los migrantes y donde hay un claro discurso antiinmigrante por parte de la ultraderecha, nos obliga a prestar atención a pensadores y escritores que padecieron el exilio. Una de ellas es María Zambrano… de quien debemos prestar atención a esa idea de pensar con entrañas, pensar con todo el cuerpo”.

¿Este ensayo nació de su hartazgo por el scroll? 

Parte un poco de la necesidad de pensar sobre la anestesia colectiva ante imágenes brutales, crueles que miramos casi a diario y que despliegan gobiernos como el de Donald Trump o Benjamín Netanyahu. Digamos que sí me perturban esos gobernantes, pero también que nosotros nos estamos aclimatando al abuso de poder, a la deshumanización y a la humillación de los más vulnerables.

“Así que el libro viene de esa incomodidad y, entre las muchas causas, está la idea de que vivimos sobreexpuestos a imágenes que terminan por embrutecernos, es decir, esa acumulación tan ingente de imágenes que hay en redes sociales termina un poco por insensibilizarnos, porque pasamos de una redada brutal del ICE a una donde están unos delfines saltando para tocar una pelota y esa exposición nos insensibiliza porque son imágenes que se muestran fuera de contexto, que vamos deslizando el dedo y muchas veces no nos detenemos a digerir lo que estamos viendo”, expone.

"Lo intolerable", ensayo de Enrique Díaz Álvarez, editorial Anagrama.
"Lo intolerable", ensayo de Enrique Díaz Álvarez, editorial Anagrama.Foto: Cortesía Editorial Anagrama

¿Cómo enfrentar el horror cuando cada video es el soma que anunció Huxley? “No es casual que hables de Aldous Huxley y en el libro rescato a (George) Orwell, porque hay una especie de distopía presente que nos hace recurrir a estos futuros indeseables que estamos viviendo en tiempo presente.

“Creo que hay una ola neofascista que nos está cayendo encima y que sí nos obliga a pensar en que existe una tiranía del algoritmo que muchas veces nos encierra en cabinas de eco, porque es una información que no es neutral, que es sesgada, teledirigida y que responde a intereses de los oligarcas tecnológicos, quienes son dueños de las grandes plataformas. Esto es serio, porque la mayoría de la gente, sobre todo los más jóvenes, están acostumbrados a informarse en redes sociales, aunque muchas veces es una información sin contrastar, manipulada y por eso en el libro apuesto por las contranarrativas”, explica el autor.

¿Vivimos en la era del ruido? “Estamos marcados por el ruido, la mentira, el insulto y creo que el lenguaje es un campo de lucha. Por ello debemos cuidarlo y contar historias con toda la fuerza del lenguaje… así que confío mucho en el trabajo de escritores, periodistas que hacen un trabajo a fuego lento, que se toman el tiempo para mostrarnos lo que no presentan esos reels de 40 segundos”.

El volumen, publicado por Anagrama, también aborda las ideas y la detención de Angela Davis, el trabajo de investigación de Michel Foucault con el Grupo de Información sobre las Prisiones y el proyecto de John Berger que derivó en Un séptimo hombre.