Revelan el universo gráfico de Nicolás Echevarría en ‘Cabeza de Vaca. El cuaderno’

El volumen, que reúne bocetos, acuarelas y collages, se presentará el 26 de febrero en el Centro Cultural de España

thumb
Fotos: Cortesía Nicolás Echevarría/ Editorial Piano

Más de 100 dibujos, bocetos, pinturas, acuarelas y collages inéditos que elaboró el reconocido cineasta Nicolás Echevarría y que le sirvieron como base para crear la cinta Cabeza de Vaca, fueron compilados en un libro que descubre su faceta como artista visual y su pasión por la historia y el dibujo.

Titulado Cabeza de Vaca. El cuaderno, el volumen incluye textos de Álvaro Mutis, Nicolás Ruiz Berruecos y del propio Echevarría, un Blu-ray de la cinta, y será presentado el jueves 26 de febrero, a las 19:00 horas, en el Centro Cultural de España en México, en donde participarán Alejandro Magallanes, Laura Alderete y el autor, quien hablará de su faceta como artista visual.

La cinta –que tuvo como guionista al escritor Guillermo Sheridan y fue estrenada en 1991– se inspiró en el libro Naufragios, del explorador español Alvar Núñez Cabeza de Vaca, que relata el naufragio de la expedición de Pánfilo de Narváez y la transformación del personaje de tesorero a prisionero y chamán.

¿Por qué publicar este material a cuatro décadas del filme? “Cada que tengo en manos una nueva película, elaboro un libro gráfico que me sirve de guía. Es un método que me ha funcionado, así que compro un cuaderno y empiezo a escribir, a coleccionar tarjetas postales relacionadas con el tema que trabajo, recorto párrafos de libros, hago dibujos y anotaciones sin una estructura determinada.

El libro que puedes ver tiene una estructura distinta a la del original, el cual tiene más páginas, pero aquí me estoy ajustando al presupuesto. Así que no es un facsímil, pero sí una versión bastante cercana del original”, apunta en entrevista con Excélsior.

¿Cuánto tiempo le llevó este trabajo de creación gráfica? “Ocho años me llevó hacer el cuaderno, es decir, el tiempo de espera para iniciar la película que, por fortuna, se hizo ante la coincidencia de la celebración de los 500 años del Encuentro de dos mundos”.

¿Se trata de un diario de viaje? “La idea era hacer una guía para visualizar escenas, el vestuario y las locaciones. Muchas veces hago viajes previos para ubicar locaciones, tomo fotos, voy pegando las imágenes en el cuaderno y voy creando la atmósfera que busco en la película.

La ventaja en Cabeza de Vaca es que el personaje se enfrentó con un grupo de indígenas que no se sabe quiénes eran, al igual que los pueblos y lugares, y eso me dio la libertad de crear un mundo de encuentro, sin ninguna referencia y hacerlo como en una especie de sueño”.

thumb
Fotos: Cortesía Nicolás Echevarría/ Editorial Piano

¿Cómo llegó a Cabeza de Vaca? “Al principio quería filmar la vida de Gonzalo Guerrero, que llegó en 1511 a las costas de Yucatán y Quintana Roo, quien se acostumbró a vivir entre los mayas, tuvo hijos con una mujer maya y murió peleando contra los españoles.

La idea de Cabeza de Vaca es similar: un español que llega desnudo, sin armadura, sin caballos ni pólvora a enfrentarse con el otro mundo, cara a cara… Digamos que Gonzalo y Alvar coinciden, pero se me hizo más atractivo el relato de Cabeza de Vaca, quien hizo un recorrido desde Tampa, Florida, hasta Culiacán, Sinaloa”.

¿El vestuario de la cinta lo determinaron sus dibujos o Tolita y María Figueroa? “Nos enriquecíamos mutuamente. Ellas empezaron a entregarme propuestas; yo las recibía, las incluía en el cuaderno, pero las intervenía, les agregaba dibujos e integraba personajes y locaciones. Y ya en el estudio de las Figueroa hicimos todas las pruebas de maquillaje, en donde aparece por ahí Diego Luna de niño”.

¿Éste es un libro pensado para quienes no han visto la cinta? “Quisiera que el libro fuera independiente de la película. Es mi fantasía. Que no tengas que ver la cinta para apreciar el libro, porque finalmente los diseños que hay en el cuaderno muchos se realizaron y otros no, así que la idea que tenía de la película es distinta a la que resultó, pues es difícil pasar de un cuaderno a un rodaje”.

¿Qué tanto puede volver a ver esta cinta? “Después de verla tantas veces, ya no puedo más. Cada vez que presento la película, me espero afuera del teatro para luego escuchar los comentarios. Lo que sí me interesa es ver la reacción de la gente joven que no había nacido cuando hice la cinta”, concluye.

cva*

X