México: territorio minado
Cuando hablamos del combate al narcotráfico no podemos olvidar los episodios bochornosos que han experimentado distintos gobiernos.

Francisco Guerrero Aguirre
Editorial
El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, fue abatido durante un operativo en el municipio de Tapalpa que derivó en enfrentamientos armados, quema de comercios, tráileres y autobuses; desatando pánico y psicosis en distintas entidades federativas.
Este “campanazo” nos recordó la omnipresencia del narcotráfico en la vida del país, en un momento en que el gobierno de Claudia Sheinbaum camina sobre un territorio minado, lleno de herencias, presiones y amenazas.
Cuando hablamos del combate al narcotráfico no podemos olvidar los episodios bochornosos que han experimentado distintos gobiernos, en una serie de estrategias fracasadas por paliar un cáncer agresivo que se extiende cada vez más en municipios y estados del territorio nacional.
Cómo olvidar el Michoacanazo, acontecido el 26 de mayo de 2009, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, actual jefe de la Oficina de la Presidencia, en el que se detuvo a 11 presidentes municipales, 16 altos funcionarios y un juez del estado de Michoacán por vínculos con el crimen organizado.
Cómo olvidar que en 2012 Andrés Manuel López Obrador, entonces candidato del PRD, usó por primera vez el eslogan: “abrazos no balazos”, para describir su raquítica política de seguridad, misma que ejecutaría durante su gobierno de 2018 a 2024.
Cómo olvidar que, tras la difusión de un video en marzo de 2020 en el que se observaba a López Obrador saludando a Consuelo Loera, madre de Joaquín Guzmán, El Chapo, el mandatario se vio obligado a confirmar tan extraña cortesía. AMLO aseguró que se trataba de una mujer mayor y respetable, independientemente de las actividades de su hijo, por lo que no saludarla sería irrespetuoso.
Cómo olvidar que, en noviembre de 2020, un juez federal de Nueva York accedió a la petición del gobierno estadunidense de desestimar los cargos contra el general Salvador Cienfuegos, secretario de Defensa del gobierno de Enrique Peña Nieto entre 2012 y 2018, mismo que había sido arrestado en el aeropuerto de Los Ángeles acusado de narcotráfico.
Cómo olvidar que, el 16 de octubre de 2024, Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón, fue sentenciado por el juez Brian M. Cogan a 460 meses de prisión y una multa de 2 millones de dólares por su asistencia durante una década al Cártel de Sinaloa a cambio de millones de dólares en sobornos.
Cómo olvidar que, en junio de 2020, Andrés Manuel López Obrador ordenó la liberación de Ovidio Guzmán luego de su breve detención durante un operativo militar. “Para no poner en riesgo a la población... ordené que se detuviera este operativo y que se liberara a este presunto delincuente”.
Cómo olvidar que Diego Rivera Navarro, alcalde de Tequila, se asumía como subordinado El Mencho y que el edil morenista había pactado con el grupo criminal 40 millones de pesos por año, producto del erario, a cambio de que él trabajara recabando el dinero.
Balance
La suerte de la relación entre México y los Estados Unidos pasa por la capacidad del gobierno mexicano para enfrentar con eficacia a los cárteles, a partir de la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos que anunció la designación de seis grupos de narcotraficantes mexicanos como organizaciones terroristas trasnacionales.
Hay que reconocerlo sin regateos, la detención y muerte de El Mencho fue un logro importante del gobierno de Claudia Sheinbaum. Sin embargo, las plazas en control del CJNG serán disputadas con sangre y fuego por los sucesores del capo caído. No hay espacio para los titubeos. A unos meses del Mundial de Futbol, México se juega su prestigio internacional y el gobierno federal su credibilidad ante sus vecinos comerciales.