Ramón López Velarde sigue siendo un crítico incómodo y vigente: Víctor Manuel Mendiola
El poeta, ensayista y editor mexicano afirma que el autor de La suave patria anticipó una crítica al caudillismo, la violencia y el autoritarismo que mantiene vigencia en el México actual.

El “profundo legado crítico” del poeta Ramón López Velarde (1888-1921) no ha sido comprendido, aunque sí su consciencia estética y literaria, afirma el bardo, ensayista y editor mexicano Víctor Manuel Mendiola (1954).
“Además de su originalidad verbal y su mundo íntimo tan especial, hay en su obra un talante crítico muy fuerte, no sólo desde el punto de vista estético, sino histórico, social y político”, comenta en entrevista.
“Lo expresó en sus textos periodísticos, en sus comentarios sobre los gobernadores y las bandas villistas y zapatistas. Él perdió un tío a manos de los villistas; era un sacerdote que trató de defender a unas jóvenes de que se las robaran y las violaran y lo mataron. Tenía esa experiencia”, explica.
Tras más de 15 años de estudiar la obra del autor de La suave patria, el también traductor se hizo merecedor del Premio Iberoamericano Ramón López Velarde, que otorga desde 1998 el gobierno de Zacatecas, en reconocimiento a “su destacada labor de investigación, promoción y difusión de la obra del vate jerezano”, anunció el martes pasado el Instituto Zacatecano de Cultura.
Mendiola ha publicado los libros El ángel que acompañó a Tobías y Ramón López Velarde: 100 años contra el fantasma del caudillo, y escribió el prólogo de Iconografía de La suave patria de Ramón López Velarde que integra una nueva traducción al inglés del poema realizada por Edith Noyola. Detalla que López Velarde enfrentó
un momento álgido, áspero. Pero nosotros estamos viviendo algo no tan fuerte, pero no estamos lejos. Hay mucha violencia y dureza en la realidad.
“Y en su poema La suave patria, que parece como una oda en donde no hay consciencia, en realidad se está oponiendo a la violencia”, agrega.
Este poema es una crítica a la revolución, a la violencia, a los caudillos y, probablemente, a Álvaro Obregón. Él estuvo a favor de la democracia. Habla como un crítico de la revolución. Hay un tejido denso en el poema, lleno a referencias históricas tejidas sutilmente”, añade.
El escritor destaca que López Velarde critica al caudillo y al caudillismo. “Vivimos ahora una crisis de la democracia y se está retornando al caudillismo. Por eso está más vigente que nunca. En cierta forma, en La suave patria se adelantó a la crítica del carácter autoritario y caudillista del Estado mexicano”. Concluye que
era un poeta que pensaba con mucho cuidado sus poemas, que admiraba el barroco y sembraba en sus versos cifras, son poliedros cifrados. Seguirá dando sorpresas, los jóvenes lectores encontrarán cosas que nosotros no hemos visto”.
Quien recibirá el premio en el marco de las Jornadas Lopezvelardeanas 2026, entre el 15 y el 19 de junio, adelanta que prepara un poemario que aparecerá a finales de este año.
“Es lo que he hecho siempre, pero con un toque irónico. Es un retrato de la violencia de nuestro tiempo; pero no dado de una forma realista, directa, confesional, sino creando una especie de fábula. Tengo prácticamente tres libros guardados”, finaliza el escritor.