Pol Guasch: escribir para conjurar la ausencia
A partir de la ausencia de su padre, el escritor catalán, quien asiste por primera ocasión al Hay Festival Querétaro, convierte la memoria en materia literaria y se pregunta si las palabras pueden reconstruir un adiós que nunca ocurrió.

QUERÉTARO, Qro.– “La luz y la oscuridad de relacionarse literariamente con la vida”. Éste es el rasgo en común que el catalán Pol Guasch (1997) encontró en las biografías de escritores que se suicidaron, con las que nutre su libro de autoficción Reliquia (Anagrama).
Son autores en los que vida y literatura, vida y escritura, no eran categorías distintas. Escribieron los finales de sus vidas, sus tragedias. Ese era el acercamiento que quería hacer”, comenta en entrevista.
Diez años después del suicidio de su padre, el narrador decide abordar el tema a partir de una pregunta: ¿es posible encontrar las palabras de una despedida que no se produjo, reconstruir un adiós posible, tentativo?

En este título, hay una intención literaria y artística, pero también existe una voluntad de pensar la literatura, la escritura, como un conjuro. Como la posibilidad de articular otras opciones más allá de las que vienen marcadas por la herencia familiar o social”, explica.
“Quise relacionarme con la escritura por primera vez para conjurar otra vida posible, para transformar la vida material de las cosas”, afirma quien participa por primera vez en el Hay Festival Querétaro, que arrancó ayer y cierra mañana en la capital de la entidad.
El libro va de la imposibilidad de dar una respuesta certera a la pregunta de qué antecede al suicidio. Lo que antecede al suicidio es una complejidad de situaciones y realidades inenarrables, imposibles de señalar de una manera determinada y clara. Lo único que puede hacer uno con la escritura es rodear ese evento”, señala.

El autor de las novelas Napalm en el corazón y En las manos, el paraíso quema admite que convirtió a su padre en personaje. “Es inevitable no hacerlo. Yo escribí a partir de mi vida, no sobre mi vida, y esto transforma la memoria, los recuerdos, la historia contada, los hechos vividos, a favor de la literatura.
“Implica convertir los eventos en escenas, las personas en personajes, los paisajes en escenarios. Uno se relaciona con lo vivido con más distancia, por la necesidad de convertir todo eso en literatura y no en una simple confesión”, agrega.
El poeta destaca que, tras la confección de Reliquia, que le tomó cuatro años, comprendió más a su padre.
Cuando termina el libro se entiende quién era esa persona. Uno de sus objetivos era trazar un retrato complejo, amplio y no estigmatizante ni reducido de mi padre. Es en parte un retrato, pero no falsifico nada”.
Dice que este título fue un parteaguas en su escritura. “Miré a la muerte de cerca, la vi a la cara. Siempre está presente en mi obra. Pero escribir de esta forma tan exorcizante hace que le pierdas el miedo”.
Explica que reliquia
es el objeto material que sustituye la ausencia del cuerpo. Eso que queda y al tocarlo puedes convocar la ausencia. Deseo que el libro se convierta en ese tesoro que invoca la ausencia”.
Guasch presentará su libro en la Ciudad de México, el 8 de septiembre en Polilla Librería, en la colonia Roma.
El poeta es uno de los 107 autores procedentes de India, Cuba, El Salvador, Irán, España, Bolivia, Argentina, Perú, Reino Unido, Kenia, México, Francia, Uganda y Nicaragua, que integran el programa de la undécima edición del Hay Festival Querétaro.
Entre las 70 actividades, destaca la presencia de la ganadora del Premio Booker Kiran Desai, la cronista Alma Guillermoprieto, la novelista María Dueñas, el filósofo Darío Sztajnszrajber, la cantante y activista Vivir Quintana, el músico Emmanuel del Real, la filósofa Carissa Véliz y el escritor Emiliano Monge.