Pedro Friedeberg (1936-2026), adiós al último surrealista mexicano

Creador de mundos fantásticos, el pintor, escultor, diseñador e ilustrador falleció en su casa de San Miguel de Allende, Guanajuato, a los 90 años

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El artista plástico Pedro Friedeberg, el último genio del surrealismo mexicano y creador de la icónica pieza Mano-Silla falleció a los 90 añosArchivo Excélsior

Falleció ayer, a los 90 años, Pedro Friedeberg (1936-2026), el último de los surrealistas mexicanos, cuya obra se nutrió de la iconografía religiosa, los símbolos esotéricos, la geometría y los elementos arquitectónicos.

La noticia fue dada a conocer por su familia, a través de un mensaje en redes sociales. “La familia del maestro Pedro Friedeberg informa con profundo pesar del sensible fallecimiento del maestro en San Miguel de Allende, a los 90 años”.

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Pedro FriedebergElizabeth Velázquez

Y agregó: “Pedro murió rodeado de su familia, con mucho amor y en paz. Su familia se siente profundamente agradecida de haber podido compartir con él todo este tiempo. Su obra y su espíritu creativo dejan un legado inmenso. Agradecemos las muestras de afecto y pedimos respeto y privacidad en este momento”.

Pintor, escultor, diseñador e ilustrador, Friedeberg nació en Florencia, Italia, aunque en 1939 su familia lo trajo a México, debido a los estragos de la Segunda Guerra Mundial.

Estudió arquitectura en nuestro país, donde se nacionalizó mexicano, fue alumno de Augusto Álvarez, José Luis Cuevas y Mathías Goeritz, y se convirtió en uno de los más importantes creadores de mundos fantásticos.

Su primera exposición en México la tuvo a los 22 años, impulsado por Remedios Varo y, en 1962, creó su famosa Mano-Silla, su pieza más icónica, que lo llevó a exponer en Portugal, España, Francia, Alemania, Italia, Inglaterra, Estados Unidos y Brasil. Recibió la Medalla de Bellas Artes en 2012 y gran parte de su obra está en diversas colecciones de México y Estados Unidos.

Tras el anuncio de la familia, instituciones culturales, universidades, escritores y artistas lamentaron el deceso, como el escritor Héctor Orestes Aguilar: “Lamento muchísimo la muerte de mi querido Pedro Friedeberg, con quien colaboré estrechamente en la bella edición del Elogio de la locura de Editores Unidos Mexicanos, que él ilustró y yo prologué… a fines de marzo de 2017”.

Y Guillermo Sheridan, autor y crítico literario, quien compartió un texto de 2009 con el siguiente mensaje: “Una vez escribí sobre el deslumbrante, divertido, genial Pedro Friedeberg, pintor superior que ha muerto hoy (ayer)”, en el que destacó que el artista “ha creado, desde hace 50 años, un arte hipnótico y lúdico, fastuosamente personal y hospitalario. Es un hombre curioso Friedeberg, pero de la curiosidad de veras, leal a lo imprevisto…”.

Por su parte, la Revista de la Universidad, en la que el artista colaboró, destacó “su mirada extraña, rebelde, llena de humor y creatividad” y compartió algunos ejercicios de su trabajo.

El dato

·         En 1962, Friedeberg creó su pieza más icónica: Mano-Silla, que lo llevó a exponer en Portugal, España, Francia, Alemania, Inglaterra, EU y Brasil.