Geometría y trazos de identidad mexicana con la mira puesta en el Mundial 2026
Descubre la obra de Pedro Ramírez Vázquez en la exposición 'Geometrías en juego', integrada por planos, fotografías y maquetas del Estadio Azteca y del Museo Nacional de Antropología

Recuperan y exhiben la obra gráfica y documental del arquitecto mexicano Pedro Ramírez Vázquez (1919-2013), autor del Museo Nacional de Antropología, del Palacio Legislativo de San Lázaro y del antes llamado Estadio Azteca —que será sede de la inauguración del Mundial de Futbol— con la idea de mostrar la relación entre la geometría, la percepción y la experiencia espacial en la capital.
La muestra, titulada Geometrías en juego, que abrirá el sábado 13 de junio en la galería Consigna, parte de una pregunta esencial: ¿Cómo influyen las estructuras geométricas en la manera en que habitamos, recorremos e interpretamos el espacio?
A partir de esto, la curaduría plantea una reflexión sobre cómo es que la geometría organiza la experiencia colectiva, orienta la mirada y construye significados compartidos.

Así lo dice a Excélsior Layla Al-Azzam, quien además comenta que la exhibición será completada con la mirada artística de Pedro Friedeberg y Mathias Goeritz, con quien el arquitecto sostuvo una relación creativa durante los Juegos Olímpicos de 1968, con la Olimpiada Cultural.
Con esta exposición nosotros queremos hacer lo mismo que propuso Pedro Ramírez Vázquez en 1968 y decir que no hay acontecimiento deportivo que no esté completamente ligado al acontecimiento cultural, así que quisimos seguir los pasos del maestro Ramírez Vázquez y decir: ‘Nosotros también vamos a ofrecer de forma simultánea arte y deporte’”, explica.
Esta exposición está muy ligada a la arquitectura y al diseño, apunta Layla Al-Azzam, “así que decidimos poner en conjunto a tres artistas —Pedro Ramírez Vázquez, Mathias Goeritz y Pedro Friedeberg—, siendo protagonista el arquitecto Ramírez Vázquez”.

Así que la idea de la exposición es observar cómo las estructuras geométricas activan el espacio de distintas formas, pasando por estructuras como el Estadio Azteca y el Museo de Antropología; pasando por las esculturas de Mathias Goeritz, por ejemplo, con las Torres de Satélite —en colaboración con Luis Barragán y Jesús Reyes Ferreira—, hasta estructuras geométricas en cuerpos bidimensionales del maestro Pedro Friedeberg”.
Al mismo tiempo, apunta la curadora, también hay mucha relación histórica con los Juegos Olímpicos de 1968, en los que Goeritz fue uno de los colaboradores de la agenda cultural que emprendió Pedro Ramírez Vázquez.

También vamos a tener cartas originales donde le piden a Goeritz participar en el proyecto, y de hecho también en esa misma Olimpiada Pedro Friedeberg presentó sus piezas igual, tenía un stand cultural. Entonces sí estuvieron muy relacionados ambos creadores.
¿Qué incluirán de Pedro Ramírez Vázquez?, se le pregunta a Layla Al-Azzam. “La muestra incluye planos originales, los primeros bosquejos a mano del Estadio Azteca, oficios y cartas originales, las ediciones únicas de algunos pósters, y también la escultura de Alexander Calder, en una versión que se prende y gira, la cual refiere a la escultura que está enfrente del Estadio Azteca.

Sí quisimos traer un poquito de todo, incluso la memorabilia de entonces, vestimentas de época y piezas artesanales con los textiles que inspiraron incluso el logo del 68 y que son del arte huichol”, detalla.
Además, adelantó que la inauguración de la muestra contará con la participación del también arquitecto Javier Ramírez Campuzano, hijo de Ramírez Vázquez.
¿Cómo se integra la obra de estos tres artistas tan diversos? “Quizá no son tan distintos, pues tanto Ramírez Vázquez como Goeritz buscaban cómo lograr que su trabajo artístico se integrara al paisaje actual de México.
Recordemos que el Estadio Azteca y su forma iconográfica buscaron cómo integrarse en el paisaje de Santa Úrsula Coapa, al igual que lo hizo Goeritz con sus esculturas, como El animal del Pedregal.
Así que ambos tuvieron claro que querían colocar arte, monumentos y arquitectura de manera integrada con el paisaje geográfico de México. Finalmente, tanto Ramírez Vázquez como Goeritz crean piezas que forman parte de la identidad y del referente principal del mexicano”.

¿Y en el caso de Pedro Friedeberg? “Efectivamente, Friedeberg tenía un estilo distinto, un poquito más ligado a la geometría, a la ironía y lo absurdo.
Y es desde ahí donde tratamos de integrar a Friedeberg, con esa capacidad de generar el espacio tridimensional en superficies bidimensionales y también de generar identidad, porque la idea es mostrar cómo estos tres artistas no sólo se integran a la ciudad, sino que permanecen como una memoria viva de México”, concluye.
La exposición Geometrías en juego se exhibirá en la galería Consigna, ubicada en Kepler 101, colonia Anzures.