El futbol como rito tribal: la danza que conquistó el Julio Castillo

Con humor, precisión física y una mirada antropológica, "A dance tribute to the art of football" transforma la pasión futbolera en una experiencia teatral que explora identidad, pertenencia y fervor colectivo.

Las tribus enloquecidas del futbol se trasladaron al escenario del Teatro Julio Castillo con "A dance tribute to the art of football".
Las tribus enloquecidas del futbol se trasladaron al escenario del Teatro Julio Castillo con "A dance tribute to the art of football".Foto: Cortesía INBAL

El universo físico, los ritos que invoca, las tribus enloquecidas que lo viven como su razón de ser, los rasgos primitivos, la belleza de los cuerpos en circunstancias extracotidianas, todo lo que el futbol es y significa se presentó en el Teatro Julio Castillo, en un derroche de lo que el teatro físico logra, cuando llega a niveles de perfección.

La Jo Strømgen Kompani del Reino de Noruega reactivó de forma sintética, con A dance tribute to the art of football (Un homenaje de danza al arte del futbol) el ritual que se vive en el mundo con el futbol y apostando a la posibilidad de entenderlo como lo que es realmente: una actividad límite que reproduce atavismos y despierta lo más esencial y lo más básico del ser humano.

Imposible no citar al doctor inglés Desmond Morris (1928-2026), zoólogo, etólogo que escribió después de múltiples años de estudio The soccer tribe (La tribu del soccer) donde apunta que el futbol no es sólo un deporte o un juego, sino que más bien invoca al instinto de caza: donde el gol es la presa. Los aficionados son parte de una tribu que tiene una identidad.

Se trata de la sustitución del mundo religioso, pero que al mismo tiempo genera un universo de fe, devoción y sentido de comunidad donde hay héroes tribales, jefes de tribu, seguidores.

Los bailarines reproducen lo que se ve en los partidos y exhiben la hipermasculinidad.
Los bailarines reproducen lo que se ve en los partidos y exhiben la hipermasculinidad.Foto: Cortesía INBAL

En el foro, la compañía de forma satírica, genera un vocabulario y un lenguaje compenetrado totalmente con los sistemas de entrenamiento y desarrollo de dinámicas de interacción entre jugadores. 

Físicamente sus cuerpos no corresponden a los estereotipos de la danza pero dominan la acción y le dan un significado divertido, un sentido que incluye la manipulación de sus genitales, escupir y sonarse. Todo de forma asquerosa pero infalible.

Un homenaje al futbol al servicio de la acción dramática.
Un homenaje al futbol al servicio de la acción dramática.Cortesía INBAL.

Los bailarines reproducen lo que se ve en los partidos donde esa serie de actos ordinarios y vulgares son parte de una hipermasculinidad repleta de testosterona. 

En la cancha, cada gesto de los jugadores se justifica de forma tácita. Es impresionante cómo esta puesta en escena que tiene más 30 años sigue siendo vigente.

Porque en este homenaje al futbol, todo está al servicio de la acción dramática. Las luces son imponentes y lo mismo parecen un estadio en pleno furor, que agua que corre sobre los cuerpos desnudos de los performers en las duchas. 

Cabe mencionar que sin el diseño de luz nada sucedería. Y lo mismo acontece con la pista sonora que en momentos transcurre entre el heavy metal y las atmósferas que se viven en los estadios.

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