Enrico Chapela crea una sinfonía Monarca que da sonido al Mundial
El compositor mexicano creó esta obra, que fue comisionada por el Comité de Ciudad Sede de la Ciudad de México y que se estrenará el 9 de junio en el Auditorio Nacional con la interpretación de la Orquesta Sinfónica de Minería, bajo la batuta de Jesús Medina

Migración y futbol son las dos palabras que inspiraron al compositor mexicano Enrico Chapela para crear la obra sinfónica Monarca Mundial, comisionada por el Comité de Ciudad Sede de la Ciudad de México. que formará parte de las celebraciones rumbo al Mundial 2026, que se realizará de manera conjunta en México, Estados Unidos y Canadá.
La composición, que tendrá su estreno el martes 9 y se replicará el 10 de junio, en el Auditorio Nacional, será interpretada por la Orquesta Sinfónica de Minería (OSM), bajo la batuta de Jesús Medina, no sólo hermanará al futbol con la música de concierto, sino que servirá para exponer un vínculo simbólico entre el torneo de futbol más importante del mundo y la migración de la mariposa monarca.
Y a partir de esa metáfora, la obra de Chapela reflejará la conexión cultural entre pueblos y territorios, proyectando una visión de unidad que trasciende fronteras y que celebrará la identidad cultural de México.

En entrevista con Excélsior, Enrico Chapela explica que el encargo de la obra fue por Host City Ciudad de México, en el marco de las celebraciones mundialistas. “La pieza es para orquesta e instrumentos folklóricos de diferentes partes del mundo y musicalizará un video dividido en cinco partes."
“La pieza es para orquesta e instrumentos folklóricos de diferentes partes del mundo y musicalizará un video dividido en cinco partes."
La primera es la introducción y se llama Mariposas, que presenta a los países anfitriones y sus ciudades sedes, “para lo cual pensamos en utilizar la mariposa monarca como metáfora de migración, ya que esas mariposas migran del sur de Canadá, al norte de Estados Unidos y a México, y sus rutas de migración coinciden con las sedes del Mundial”, detalla Chapela.
Además, asegura que este trabajo, que define como el más ambicioso y complejo de su carrera,
inicia con un tema de inspiración amerindia que, conforme baja hacia el sur y pasa por las sedes, varía de acuerdo con los estilos musicales que podemos asociar con cada sede. Por ejemplo, al pasar por Canadá suena un violín celta, al avanzar por Estados Unidos aparece el country, jazz y rock, y ya en México aparece el son huasteco y el mariachi”.
¿Por qué le interesó el concepto de la mariposa monarca?

“Hacer una pieza para orquesta relacionada con el mundial fue de Emilio Azcárraga. Yo hice una pieza relacionada con el futbol en 2003, llamada Ínguesu, que narra musicalmente los partidos de la Copa Confederaciones de México-Brasil de 1999, donde México ganó”.
Veinte años después, el empresario contactó a Chapela y le propuso crear una nueva obra para este Mundial. “Hubo reuniones y ahí surgió la idea de usar la mariposa monarca, pero sin hacerlo de forma directa, sino metafórica. Además, nos pareció bello que la mariposa le diera título a la obra, porque es lo que se está buscando: al monarca de futbol y, por otro lado, se hace referencia a la migración”.
¿Qué tan complejo fue armonizar y unir la obra? “Es el más complicado de los proyectos en los que me he involucrado, porque tuve que investigar mucho”.
¿Cuál fue el mayor reto? “Que no sonara a popurrí con pegotes. Hice seis temas diferentes que van variando de acuerdo con los países y las similitudes (sonoras). Es una composición original con inspiración en cada uno de esos 48 países”.
¿Hay algo en común entre futbol y música de concierto? “Son actividades que buscan la emoción y el placer del espectador.”
¿A qué equipo le irá en este Mundial? “Debo confesar que ver perder a la Selección Mexicana una vez sí y otra también me ha roto tantas veces el corazón que ya decidí darme una distancia. Ojalá México gane… yo no pierdo la esperanza”.