Elena Garro: entre la literatura, el espionaje y la culpa

El libro "¿De qué huías, Elena?", de la periodista Elvira García, indaga en la faceta poco conocida de la escritora como informante del gobierno mexicano y la CIA durante los años 60, así como en los miedos y la culpa que marcaron su vida.

Además de novelista, cuentista y dramaturga, la escritora Elena Garro fue informante del gobierno mexicano y de la CIA.
Además de novelista, cuentista y dramaturga, la escritora Elena Garro fue informante del gobierno mexicano y de la CIA.Archivo Histórico Excélsior.

“Ella huye de sus miedos, de sí misma, de esa persona en la que se convirtió: una mujer que traicionó”. Esto concluye la periodista Elvira García tras hurgar en una faceta poco conocida de la escritora Elena Garro (1916-1998): la de informante del gobierno mexicano y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en los años 60.

“Quiere huir de esa imagen, de quien realizó tareas para la policía política. Huyó de México por miedo; aparentemente de alguien o de un poder que podía matarla, castigarla. Pero, en el fondo, huye de sí misma. La culpa ya no la dejó vivir en paz”, afirma la comunicóloga en entrevista con Excélsior.

La investigación que comenzó hace más de 30 años, pero que cobró forma a raíz de que se liberó el expediente “Elena Garro o Elena Garro de Paz”, resguardado en el Archivo General de la Nación, dio vida al libro ¿De qué huías, Elena?, que García acaba de publicar.

Elvira García retoma el legajo de Elena Garro que liberó el Archivo General de la Nación para escribir "¿De qué huías, Elena?"
Elvira García retoma el legajo de Elena Garro que liberó el Archivo General de la Nación para escribir "¿De qué huías, Elena?"Foto: Virginia Bautista.

“Es un legajo grande, un tomo de entre 50 y 70 hojas. Es la versión pública, lo que me hace pensar que hay una versión privada, que imagino conserva el Ejército o la Secretaría de Gobernación”, advierte.

La paradoja es que Garro, además de una reconocida novelista, cuentista y dramaturga, fue una informante de lo que sucedía alrededor de los movimientos sociales; en especial de los campesinos y el de los estudiantes en 1968, que desembocó en la matanza del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.

La autora de siete libros detalla que la primera esposa del poeta Octavio Paz (1914-1998) –único Nobel de Literatura mexicano– estableció una relación cercana con el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz (1911-1979), con el secretario de Gobernación Luis Echeverría (1922-2022) y con Fernando Gutiérrez Barrios (1927-2000), titular de la Dirección Federal de Seguridad (DFS); pero también con el activista Carlos Alberto Madrazo (1915-1969), quien dejó el PRI en 1965 para fundar otro partido político y “murió” en un accidente aéreo en 1969.

Con el libro "¿De qué huías, Elena?" la periodista Elvira García inaugura su propio sello editorial.
Con el libro "¿De qué huías, Elena?" la periodista Elvira García inaugura su propio sello editorial.Foto: Virginia Bautista.

“La dificultad de esta investigación es que Elena Garro no le contó sobre estas tareas a ninguno de los futuros biógrafos o periodistas, ni dejó escrito nada en sus diarios; era algo muy oculto”, agrega García.

Yo creo que lo hizo por dinero. Después de su famosa novela Los recuerdos del porvenir (1963), que obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia, ella regresa a apoyar a los campesinos, como lo había hecho en 1959, pero ahora a través de una dependencia del gobierno.

“Busca un sendero para su vida. Escribía notas en los periódicos sobre la situación del campo en México. Pienso que le pagaban. Hay un documento de la DFS que apunta que uno de los agentes la va a visitar a su casa en 1964 y ella dice que asiste a la dependencia dos veces a la semana. Se entiende que había pago”.

La periodista cultural desde cinco décadas detalla que Garro conocía, tanto a Echeverría como a Madrazo desde su juventud. “El hermano de Luis, Rodolfo Echeverría, fue novio de su hermana Deva. Y con Madrazo fue a la misma preparatoria, por eso le fue fácil acercársele. Yo creo que para espiarlo.

“En el documento de los Litempos (agentes encubiertos de la CIA), Nazar Haro dice que Guriérrez Barrios tiene la misión de darle seguimiento a Madrazo, porque es algo prioritario para el gobierno. Y que éste recurrió a Garro para que fuera el contacto”, añade.

García dice que “cuando Elena se entera del accidente de Madrazo entra en shock. Le impactó que el poder pudiera mandar a matarlo, y que ella contribuyera con información. Temió que la mataran para silenciarla”.

El libro narra las dos escapadas de Garro a Estados Unidos, en 1969 y 1972, y después a España, donde se quedó hasta 1978; y, finalmente, a Francia, de 1978 a 1993, cuando regresó a México.

“Ella y su hija, Helena Paz, enfrentaron la soledad y el hambre; pero es admirable que, a pesar de todo, siguió escribiendo. Es importante que los amantes de su literatura conozcan esta faceta, para que sepan por qué, a partir de 1976, sus personajes traicionan, persiguen, se esconden, espían o huyen. Son su alter ego’” indica.

Con este título, García inaugura su propio sello editorial que, a mediano plazo, registrará. Por lo pronto, se puede adquirir en su página de internet (www.elviragarciaentrenos.com).